miércoles, 24 de febrero de 2010

Poesía chicana

Visitando el blog del crítico y escritor brasileño José Antônio Cavalcanti http://poemargens.blogspot.com, he descubierto, entre otras maravillas, una selección de poemas de una Antología de poesía chicana, editada y traducida por Fernando García Núñez. Es muy aconsejable, tanto por la calidad de los poemas, como por el interés que cobra la escritura en su relación con una identidad/lengua escindida, que además, se suele considerar marginal. Iré publicando algunos más.

Nota: No se han podido respetar los espacios de los poemas originales debido a cuestiones de maquetación. Espero que la lectura resulte alterada lo menos posible.


ALURISTA
(Alberto Baltazar Urista Heredia)


EN EL NÚCLEO SE PASEA LA MOSCA


en el núcleo se pasea la mosca
—abejorros acechan su descuido
tomando el sol, tez pimienta ejercita sus alas
—el abejorro acecha
—el semáforo rojo ya perece
y la mosca reanuda su vuelo
el núcleo perpetúa el cielo
y milenios pasan
—aun el abejorro acecha
spoken dreams of light hindered
as the cork of the mind soaks
—in lakes of milk and pulcritude
it leaks and the beetle waits in ambush [1]
mi Raza
su vuelo —tenue humo, pasión roca
agita sus alas
—protesta inocua
tenemos que volar
a las copas llegar
a nidos radicar
—en los árboles
es tarde (lloverá)
—tenemos que volar
en la fricción del viento
—la verdad encontrar
in autonomous flight to die
only after
yes die
but not today [2]
mañana, porque hoy
hoy vibra mi carne
y mis huesos erguidos gritan
hoy estoy vivo
and for years
for centuries
—i was rotting
in fear
no more
i fly and risk a fall
—my hangar is my ghetto [3]
el barrio donde vivo
el barrio donde muero


[1] sueños a voces de luz impedida/ mientras el corcho de la mente
se moja/ —en lagos de leche y pulcritud/ se escapa y el escaraba-
jo acecha
[2] en un vuelo autónomo para morir/ pero hasta después/ sí morir/pero no hoy

[3] y por años/ por siglos/ —estuve pudriéndome/ en el miedo/ mas
ya no/ vuelo y me expongo a caer/ el barrio es mi hangar.

EN EL BARRIO


en el barrio
—en las tardes de fuego
when the dusk prowls [4]
en la calle desierta
pues los jefes y jefas
trabajan
—often late hours
after school
we play canicas
in the playground
abandoned and dark [5]
sin luces
hasta la noche
we play canicas
until we grow
to make borlote
and walk the streets
con luces
paved —with buildings [6]
altos como el fuego
—el que corre en mis venas


[4] cuando la oscuridad merodea
[5] con frecuencia a deshora/ después de la escuela/ jugamos cani-
cas/ en el patio/ desierto y oscuro
[6] jugamos canicas/ hasta que crecemos/ para hacer borlote/ y
recorrer las calles/ con luces/ pavimentadas —con edificios.

martes, 9 de febrero de 2010

Sonic Youth en Madrid por partida doble

Es impresionante la trayectoria de Sonic Youth -para quien esto escribe, el gran grupo de rock de las últimas tres décadas-. Tuve la oportunidad de verlos este verano y no me decepcionaron. En abril de 2010 vienen a Madrid, por lo que veré por segunda vez a un grupo que en directo supone una experiencia inolvidable. Y para colmo, en el Centro de Arte Dos de Mayo de Móstoles han programado una exposición –que espero ver esta semana- sobre el grupo neoyorkino y su relación con todas las artes. De momento, y como aperitivo por la doble celebración (exposición y concierto) dejo el vídeo “Sacred Trickster”, de su último disco “The Eternal”, que ya quisieran grabar tantos grupos “jóvenes”.

jueves, 4 de febrero de 2010

David Lynch en la Filmoteca Española


Hay cosas que uno no se puede perder y no hay excusas que valgan. Cuando uno vive en Madrid y resulta que se entera de que en la Filmoteca hay programado un ciclo dedicado a David Lynch, se pone nervioso, casi no se lo cree, se frota las manos, y finalmente da las gracias, aunque a la vez, se cabrea porque es posible que no pueda asistir a cuantas proyecciones quisiera -por motivos laborales-. La oportunidad de ver en un cine películas como Eraserhead, Blue Velvet, Lost Hihgway o Mulholland Drive no sucede muy a menudo, y si, además, añadimos, la serie que revolucionó el lenguaje de las series de televisión allá por los años 90, sí, hablo de Twin Peaks… demasiado goloso para ser cierto.

Enlace a la Programación del Cine Doré (Filmoteca Española):

http://www.mcu.es/cine/docs/MC/FE/PrograDore/PrograDore74.pdf


domingo, 31 de enero de 2010

Renacimiento, de Javier Moreno


El libro Renacimiento (Icaria, 2009) del escritor Javier Moreno supone una lectura refrescante, a la vez que profunda. La poesía de Javier Moreno (cualquiera de sus tres libros publicados hasta ahora, Cortes publicitarios, Acabado en diamante y Renacimiento) es un intento de acercarse a la realidad por medio del lenguaje. Esto puede parecer obvio, pero pocos lo consiguen con la eficacia de Moreno. Estos poemas pueden ser una relectura renacentista, aunque la escritura me parece más bien barroca, por la parodia y las imágenes que resuenan unas dentro de otras como espejos cervantinos. Poemas que hablan de las ideas, del reflejo de las cosas, de la mimesis y la importancia de la creación artística, en un fondo plenamente actual, mezclando referencias e influencias por medio de una voz muy personal y ya importante.

Dejo aquí una pequeña muestra con dos estupendos poemas, con permiso del autor:


Los 300


Fiel al protocolo, el funcionario

nos asió del tobillo

para mejor mostrarnos el abismo


De abajo ascendía el fragor del tráfico

un chirriar de pájaros enjaulados

La inciente pupila supo la angustia

ante el semáforo en rojo

Tentó la mano el vacío y halló tan sólo el frío

la calentura tibia del neón

Al gritar, una nube de polución

bendijo la terneza de nuestros pulmones


Pues sobrevivimos

aquí estamos

Caminamos por las calles

degustando en bares y gimnasios

la gloria definitiva

de sabernos espartanos


... ... ... ... ...


Tesis sobre el autorretrato


Hay en el fondo cierta idea de miopía

Ver tan sólo lo que está más cerca

¿El yo se encuentra dentro o fuera

de la piel? ¿Se mide en centímetros

o años luz esa distancia?


Cierto que la frontera

entre yo y el mundo está hecha

de fundas de teléfono, de antenas, de azogues

de espejo, de marcos custodiando

retratos de infancia


Mientras cruza el almagre el espacio

sobre el pelo del pincel

pienso cómo es posible que algo

se contenga a sí mismo


Asombrosa paradoja


Otra cosa es admitir que ningún ser lleva en sí

el principio de su existencia


De ahí la necesidad del lienzo

viernes, 29 de enero de 2010

J. D. Salinger (1919-2010)



Ha muerto J. D. Salinger. Pocas veces un escritor aparece en la portada de distintos periódicos internacionales: The New York Times, Los Angeles Times, El País, Público, Abc, Liberation, Le Monde, The Times, The Guardian, Clarín, etc, además de tantos blogs en el mismo día. Esto indica la importancia de este gran escritor, que, teniendo una obra escasa, es desde hace varias décadas un clásico moderno y es leído en todo el mundo, sobre todo, gracias a esa novela que ha sabido reflejar lo que muchos han denominado “el paso de la adolescencia a la juventud”. Cuando uno lee El guardián entre el centeno no puede contener unas lágrimas de desencanto con un poso de amargura y belleza. Sin embargo, para quien esto escribe, su gran obra es Nueve cuentos, una obra maestra del género cuentístico. Por sus diálogos inteligentes, por su mirada social, por sus personajes en busca de sí mismos, por la estructura narrativa. Hace tan solo dos meses, releí Nueve cuentos para el Club de Lectura donde doy clase, y me di cuenta –otra vez- de la maestría de Salinger. Me animé y leí también Franny y Zooey y descubrí la relación que hay entre sus novelas y sus cuentos: los personajes, las tramas, los pequeños detalles que acaban configurando la vida de la extravagante y compleja familia Glass. Salinger llevaba retirado en una cabaña en New Hampshire desde los años 60 y allí murió, alejado de la idiotez mundana occidental que tanto detestaba. Ahora sí, descansará en paz.

viernes, 22 de enero de 2010

España de Manuel Vilas



Ahora que todo el mundo habla de Manuel Vilas y de su novela Aire nuestro, yo hablaré de Manuel Vilas y de su novela España, porque es uno de los últimos libros que he leído y porque me ha parecido un libro que dice verdades necesarias y que, además, ha sabido reflejar parte de lo que es España (y no España, como dice el mismo narrador).

Pienso en Witold Gombrowicz, uno de los grandes escritores europeos (y argentinos) del siglo XX y la tradicional y católica Polonia, y me doy cuenta de que Polonia también es España. España es un país donde siempre es muy difícil escribir literatura. Si hablamos de literatura institucional, eso no es difícil, más bien es lo común. Pero si hablamos de literatura gombrowicziana o joyceana, es decir, literatura irreverente, que no pase por el aro y que además, busque el placer lúdico de la forma y que, ya de paso, se postule contra lo establecido, entonces, los periódicos nacionales, los críticos de estos medios (lo Institucional, que diría Gombrowicz), todos soslayarán a esos autores, y eso lo refleja muy bien la novela de Vilas. Esto puede verse desde el tratamiento del lenguaje que Vilas emplea –no sin ironía, ese poso de inteligencia. Parece como si un escritor que tenga tatuajes por sus brazos o lleve una gorra de béisbol o escriba diálogos con la palabra “polla” o “follar”, ya no es un escritor serio. Creo que esto no ocurre en EEUU, pero claro, no nos vamos a comparar con este país, perdón, quiero decir con EEUU. Recuerdo cuando Ray Loriga publicó una novela, que para quien esto escribe, es una de las mejores de los últimos quince años en España, Tokio ya no nos quiere. Pocos críticos se atrevieron a decir lo que realmente se merecía. Poco a poco, Loriga se ha ido “domesticando”, que no quiere decir que sea peor escritor, pero la crítica sí le ha ido dedicando mayor protagonismo en sus últimas novelas y ha cobrado mayor presencia en los medios institucionales. (Habría que ver si ese “domesticarse” supone escribir guiones de cine –es decir, formar parte de una Industria- o dejar de usar cierto lenguaje “rock” y así gustar a un par de críticos influyentes que consideran que “ya” sabe escribir). Parece que en España siempre se tarda más de la cuenta en reconocer las grandes obras que no sean de corte clásico. El último Premio Nacional de Arte Dramático, Paco Bezerra, comentaba la dificultad de abrirse camino en este campo si no se tiene cincuenta años, barba y se viste una americana de pana. Me vienen a la cabeza los ejemplos (patéticos, vergonzosos) que han sufrido gente como Pedro Almodóvar o Enrique Vila-Matas, dos creadores mayúsculos que sin embargo han tenido que ser valorados primero en otros países para que sus propios compatriotas los consideren como grandes autores. Se pasa de lo marginal a lo “moderno”. Los prejuicios, seguramente, me decía el otro día un amigo hablando de este tema. La sombra de Franco es alargada, le contesté yo. Pero algo está cambiando, menos mal. Manuel Vilas, Agustín Fernández Mallo, Eloy Fernández Porta, Javier Moreno y un puñado de jóvenes escritores y críticos (y muchas revistas independientes, la mayoría digitales) que, sin ser los primeros, han tomado el relevo de autores como Vila-Matas o Roberto Bolaño y están contribuyendo a que el aire nuestro se airee un poco, pierda en aquilosamiento del noventaiochismo, y que busque sus nuevos caminos, su nueva identidad. Pensando en España, creo que ahora le ha llegado el turno a Manuel Vilas, y eso quiere decir una cosa (entre otras muchas): que esos caminos han servido para seguir transitando por ellos y para abrir otros nuevos. Y Manuel Vilas, como Witold Gombrowicz, como Roberto Bolaño, como Vila-Matas, abre caminos. Pero además, sabe escribir, señores. Y no lo hace nada mal. Puede, incluso, que mejor que muchos escritores académicos. “No me gustan los fideos demasiado fideosos”, le decía Witold Gombrowicz al Poeta Nacional de Argentina en un duelo literario en la magistral Trans-Atlántico. Además, Vilas hace otra cosa difícil que determina su lectura. Vilas ha escrito una novela política desde la literatura, desde la ficción, sin politizaciones. Pocos saben hacer eso. Cuando leía España, leía también a Foster Wallace, a Bolaño, a Fresán, a Gombrowicz. Me parece uno de las mejores ejemplos de lo que es España, y ahora, con permiso de Vilas, no pongo la cursiva. ¿Novela mutante? Bueno, si les parece bien eso de las etiquetas, de acuerdo, pero dejémoslo en una de las mejores novelas españolas de la última década y en una voz que de verdad le hacía falta a España.

sábado, 16 de enero de 2010

La musique de Dominique A

Uno de mis músicos favoritos es el cantautor francés Dominique A, un enorme compositor, cantante y experimentador de sonidos. Siempre que he tenido oportunidad he ido a verlo. Es, junto con Corcobado, uno de los músicos que, creo, mejor saben aunar melodía y ruido, además de alejarse de cualquier tipo de etiquetas, evidenciando una libertad creativa como pocas. El concierto del pasado jueves 14 de enero en Neu! Club de Madrid fue realmente grande. La sala (también conocida como Galileo Galilei), que mantiene una acústica sobresaliente, estaba abarrotada y la gente disfrutó con este mago de la música, acompañado de tres músicos que supieron sonar como una verdadera banda. Aún tenía en el relente el concierto que Domnique A se sacó de la chistera él solito, con una guitarra y un pedal en la sala El Sol hace un par de años. Pero en esta ocasión, Monsieur Anné ha decidido tocar con una banda, sobresaliendo la batería y los teclados. Su disco “La Musique/La Matière” es una moneda con dos caras que muestra el nivel de sofisticación y naturalidad que ha alcanzado Dominique A. Es sin duda uno de los mejores discos del músico francés, donde aúna esa especial fusión entre melodía y ruido, guitarras acústicas y eléctricas, teclados y sintetizadores, por no hablar de su lirismo en las letras, siempre poéticas y un tanto oscuras. Él ha afirmado recientemente (en una entrevista en la revista Rockdelux) sobre los buenos cantantes muertos que sus canciones perduran durante muchos años: “No significa que nos citemos con el fracaso durante nuestra vida, sino que lo que se crea no alcanzará toda su dimensión hasta que uno haya desaparecido”. De momento, el autor de “Remué” sigue vivo, con mucha fuerza, y dejando tras de sí una discografía consistente, que lo confirma como uno de los músicos de culto en Europa, y preferimos que dure mucho para seguir firmando trabajos tan personales. Ya habrá tiempo para “alcanzar toda su dimensión” dentro de cincuenta o cien años.

Dejo aquí una muestra muy diferente. Grabado por los realizadores de La Blogotheque, Dominique A invade las calles de París en unas hermosas tomas de dos de sus mejores canciones. Como un músico de la calle. Como un verdadero chanteur.

Un Concert à Emporter - Dominique A #1 - "Le bruit blanc de l'été" from La Blogotheque on Vimeo.

Un Concert à Emporter - Dominique A #2 - "Antonia" from La Blogotheque on Vimeo.