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miércoles, 23 de febrero de 2011

Un poema de Yves Bonnefoy


Una piedra

Hace dos o tres años,
Yo me sentía plena. No me igualaban
Ni los astros, ni los ríos ni los bosques.
La luna se desconchaba sobre mis ropas grises.
Mis ojeras
Iluminaban los mares bajo sus bóvedas de sombra,
Y mis cabellos eran más amplios que este mundo
De ojos vencidos, de gritos que no me alcanzaban.


Gritan las bestias nocturnas: ese es mi camino,
Puertas negras que se cierran.

*

Une pierre

Deux ans, ou trois,
Je me sentis suffisante. Les astres,
Les fleuves, les forêts ne m’égalaient pas.
La lune s’écaillait sur mes robes grises.
Mes yeux cernés
Illuminaient les mers sous leurs voûtes d’ombre,
Et mes cheveux étaient plus amples que ce monde
Aux yeux vaincus, aux cris qui ne m’atteignaient pas.


Des bêtes de nuit hurlent, c’est mon chemin,
Des portes noires se ferment.

(Yves Bonnefoy, Poèmes, Gallimard, París, 1982. Versión de C. H.).
Estupendo poema de Yves Bonnefoy. Misterioso, oscuro y bello; resuenan ecos de Baudelaire o incluso Rimbaud. He intentado adaptarlo al español, espero que el resultado no entorpezca su lectura. Me parece muy interesante el "blanco" del poema que no solo separa las dos estrofas, sino que también supone un cambio en el tiempo verbal, del imperfecto pasamos al presente. Hay una escisión. Algo ha pasado. Ese "blanco" es un enigma, ahí nace el verdadero poema.