miércoles, 8 de julio de 2020

Where Cards Fall: puzles y poesía



Llama la atención la escasa relevancia que ha tenido en España Where Cards Fall, uno de los primeros títulos exclusivos de Apple Arcade (la plataforma de videojuegos de Apple, que comenzó en septiembre de 2019), porque realmente se trata de un excelente juego.

Desarrollado por The Game Band y Snowman (creadores del exquisito Alto’s Odyssey y del reciente y muy notable Skate City, también de Apple Arcade), Where Cards Fall es un videojuego de puzles, pero debido a su narratividad y lo sugestiva que resulta su experiencia, se trata de una propuesta introspectiva y profunda, que puede llegar a emocionar además de entretener.

El objetivo es simple: hacer puzles basados en las cartas de naipes, moviendo los mazos, para abrirlos en función de formas y tamaños de edificios o plataformas, permitiendo al protagonista subir a edificios y seguir su camino al siguiente nivel. El hecho de tener que deshacer o armar los mazos de cartas, implica pellizcar la pantalla con dos dedos y arrastrar las barajas por la pantalla del iPhone o el iPad, algo que me ha parecido un acierto, pues asimila como pocos juegos la interactuación entre el jugador y el dispositivo y lo acerca a una experiencia más física de lo normal (no así si se juega con un Mac).

Como muchos juegos independientes, no hay diálogos, aunque hay algo similar que solo la imaginación del jugador podrá entender. Me explico: una vez que resolvemos el puzle de cada nivel, pasamos a una o dos escenas con bellas cinemáticas donde vemos al protagonista interactuar con otros personajes y en escenarios que no conocemos. A veces hablan y oímos unos fonemas incomprensibles, pero cada jugador podrá hacerse una idea de lo que ocurre. Este es uno de los aspectos más llamativos y a la vez innovadores del juego, aunque no a todo el mundo le gustará. A mí me ha parecido un acierto. 

La mezcla de narratividad llena de elipsis con los retos de los puzles supone una propuesta provocadora y potente como pocas, pues cada jugador tendrá que unir las conexiones que pueda haber y seguir armando la historia en su cabeza. A veces vemos en una cinemática al protagonista trabajando de repartidor de pizzas y en el siguiente puzle va vestido de la misma manera. El caso es que hay tantas escenas que es fácil perderse, porque no todas las conexiones son tan evidentes y la narratividad bascula entre la imaginación y la realidad. Quedará siempre la posibilidad de que el jugador/lector termine de construir la historia y unir esas "puertas" que hay en cada escena.

Por otro lado, es uno de los juegos más estilizados de Apple Arcade, con un diseño minimalista y elegante (que por cierto, recuerda un poco al autor de cómics Chris Ware). Personalmente, encuentro que tanto el empleo de colores, como el modelado de los personajes, edificios y objetos, junto a los escenarios, tienen un gran atractivo visual. Es de esos juegos que destilan encanto y que dan ganas de hacerle una captura de pantalla y guardarla para el fondo del móvil o del ordenador.

No obstante, Where Cards Fall es, además, un entretenido y provocador juego de puzles. Hay unos cincuenta escenarios/niveles que van aumentando paulatinamente de dificultad. El hecho de tener que buscar las maneras para hacer llegar al protagonista a su destino es en algunos casos divertido y en otros puede llegar a desesperar, eso dependerá de la destreza de los jugadores, pero lo que está claro es que está todo muy pulido. Además, las mecánicas están bien ejecutadas y ese minimalismo que decíamos le sienta de perlas a la jugabilidad.

Cuenta el creador del juego, Sam Rosenthal, que la idea de Where Cards Fall le vino escuchando la canción de Radiohead “House Of Cards”. La vida está llena de momentos inolvidables, que, sin embargo, pueden derrumbarse como un castillo de naipes. A veces tenemos que construir plataformas para seguir avanzando. Las cartas, juegan un papel metafórico y ese es uno de los grandes aciertos que tiene este bello título. Where Cards Fall nos traslada a experiencias sensoriales y emocionales que no todo el mundo está dispuesto a tener y menos, a encontrar en un videojuego. Al final, además de reflexionar sobre la vida del personaje, también lo hacemos sobre la nuestra propia. El juego tiene poesía y no podemos sino felicitar a los creadores porque se trata de una experiencia única.

(Where Cards Fall,  The Game Band, Snowman, 2019. Apple Arcade).

lunes, 29 de junio de 2020

El núcleo del sol, de Johanna Sinisalo


El Sótano es el lugar en el que vive la negación de mi hermana envuelta en un remolino de tinta, alquitrán, carbón, hollín y el aroma agobiante de la tierra.


*


La primera vez que vi el Sótano fue después de la muerte de Aulikki. Era como si, en mi interior, un pequeño sol se hubiese convertido en un agujero negro, derretido la materia gris de mi cabeza y formado hacia una estancia el algún lugar al otro lado.


*


Me gustaría ser capaz de controlar mi inteligencia, mi ingenio, y descubrir lo que le ocurrió a Manna. O conseguir algo de droga. Pero vivo en una caja de cristal.


Las paredes de la caja son transparentes y me da la impresión de que el mundo está al alcance de mi mano, de que casi puedo tocarlo.




(El núcleo del sol, de Johanna Sinisalo. Roca Libros, 2019).

miércoles, 27 de mayo de 2020

Jorge Guillén: "Los jardines"


Los jardines


Tiempo en profundidad: está en jardines.
Mira cómo se posa. Ya se ahonda.
Ya es tuyo su interior. ¡Qué traspariencia
De muchas tardes, para siempre juntas!
Sí, tu niñez, ya fábula de fuentes.

(Jorge Guillén, Cántico).

domingo, 10 de mayo de 2020

Kallocaína, de Karin Boye





Si hubiera razón y fundamento para que las personas se tuvieran confianza, jamás habría surgido el Estado. La raíz sagrada y necesaria de la existencia del Estado es nuestra bien fundamentada desconfianza mutua.

*

Somos conscientes de que el Estado lo es todo, el individuo, nada, y nos agrada que así sea.

*

Hemos ido aplicando una vigilancia cada vez más estricta, pero eso no nos ha garantizado mayor seguridad, tal y como esperábamos, sino una angustia mayor.

*

Aquella noche apenas dormí.
La mañana siguiente, el periódico llevaba un artículo titulado “LOS PENSAMIENTOS PUEDEN CONDENARSE”.

(Karin Boye, Kallocaína. Gallo Nero, 2015).

lunes, 4 de mayo de 2020

jueves, 30 de abril de 2020

Gösta, dirigida por Lukas Moodysson





Entre la tormenta de series que nos llegan desde tantas plataformas (Netflix, HBO, Amazon Prime, Filmin, Movistar, Apple TV), a veces, cuesta separar el grano de la paja y encontrar títulos que satisfagan los paladares. Hay tal cantidad de series, que realmente resulta una experiencia desconcertante decidir cuál empezar a ver o a cuáles dedicarles “tu tiempo”. 

HBO es una plataforma que siempre ofrece títulos de calidad, ya sean producciones propias o no. Puede que su catálogo no sea tan mastodóntico como otros, ni que todos sus títulos tengan el mismo nivel, pero seguramente eso le permite seleccionar mejor sus productos. Hay series para todos los gustos, pero llenas de incuestionable calidad: desde las ya clásicas Los Soprano, A dos metros bajo tierra y The Wire, a las más recientes Heridas abiertas o Euphoria, pasando por True Blood, True Detective o miniseries como Olive Kitteridge y Chernobyl. Por eso no extraña que podamos encontrar una serie como Gösta, dirigida por Lukas Moodysson, autor de películas notables como Fucking Åmål,  Together o Lija 4-Ever.

Para quien esto escribe, Gösta es una de esas delicias de HBO, aunque probablemente para muchos pasará desapercibida. Entre la comedia y el drama, la serie se mueve en un tono ligero y a la vez profundo. El protagonista es Gösta, un joven psicólogo infantil que se ha trasladado a una zona rural para trabajar en un centro con menores. Gösta es entrañable, políticamente correcto y lo que suele llamarse “un buenazo”. Siempre se ve rodeado de personas frágiles e incluso marginales. Nunca dice “no”, ayuda a viejitas a llevarles la compra a su casa, mantiene a un refugiado en su domicilio y acoge a todo ser que le pida ayuda. El problema vendrá cuando algunas de esas personas (no quiero dar más detalles más para no cometer spoilers) se aprovechen de él, sobre todo dentro su núcleo más cercano. 

Uno piensa al principio que Gösta es muy amable y buena persona, pero poco a poco se va dando cuenta de que tanta amabilidad resulta violenta. ¿Puede haber algo que chirríe tras esa apariencia tranquila y empática, que rebosa bondad?

La serie tiene profundidad psicológica de personajes, pero se presta también a una lectura sociológica. O a varias. Como la de los adolescentes, perdidos en un mundo tecnologizado e hiperconsumista que no les permite reconocerse a sí mismos. Por la consulta de Gösta, pasan niños y adolescentes deprimidos, con déficit de atención, otros que sufren bullying. En todo caso, adolescentes con una baja autoestima. Pero tampoco parece que los adultos e incluso los más mayores estén satisfechos con sus vidas; pareciera como si nadie pudiera ser feliz. Por otro lado, tenemos la lectura de un país, Suecia, abanderado durante décadas del bienestar y un modelo de organización social, que aquí se muestra como poco solidario, si nos atenemos a los personajes que pululan alrededor de Gösta: egoístas, narcisistas e incluso aprovechados y quejicas. Decía el filósofo Byung-Chul Han: “Vivimos en una sociedad que se hace cada vez más narcisista. (…) El narcisismo no es ningún amor propio” y “deambula por todas partes hasta que se agota en sí mismo”; algo que podemos apreciar en Gösta. Al final, uno se pregunta: ¿vivimos realmente en una sociedad enferma?

(Gösta, dirigida por Lukas Moodysson. HBO, 2019, Suecia. 1 temporada).



jueves, 23 de abril de 2020

Juan Hermoso: Las furias





… ni un eterno dolor sufrir podía, ni ser su cuerpo pasto perdurable…

limosna:
vendrá el vencejo
y luego el estornino
y un día desearás que no regresen
               al menos
                                   a tus ojos
                                                           exhaustos;
los arrullará el viento
en las ramas
                                   cada vez más lejanas.


*


Si no dejara que manase
mi sangre
se iría volviendo negra.

Es así:
he de ser herido
para no herirme yo.

(Juan Hermoso, Las furias. Eolas Ediciones, 2019).

lunes, 13 de abril de 2020

Fernando Pessoa: ser libre o esclavo


La libertad es la posibilidad de mantenerse aislado. Eres libre si puedes apartarte de los hombres, sin que te obligue a recurrir a ellos la falta de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, cosas que ni del silencio ni de la soledad pueden alimentarse. Si te resulta imposible vivir solo, es que naciste esclavo. Puedes poseer todas las grandezas del espíritu, todas las del alma: serás un esclavo noble, o un siervo inteligente, pero no serás libre.

(Fernando Pessoa, Libro del desasosiego, Acantilado, 2004. Traducción de Perfecto E. Cuadrado).

jueves, 26 de marzo de 2020

Club de lectura virtual de novelas distópicas


Con motivo del confinamiento por el coronavirus, realizaré un "club de lectura virtual" por Facebok Live sobre "novelas distópicas". Puede ser una manera diferente de pasar el rato, y además reflexionaremos sobre futuros posibles. Las sesiones se harán en directo con una frecuencia semanal o cada diez días, dependiendo del libro.
La distopía o antiutopía es un subgénero de la ciencia ficción que representa una sociedad deshumanizada o alienada, advirtiéndonos de los totalitarismos, distintos tipos de control, desastres ambientales, manipulación genética o tecnológica. En muchas ocasiones podemos apreciar una alegoría del mundo actual. Algunas de las distopías más conocidas son 1984 de George Orwell, Un mundo feliz de Aldous Huxley, cómics como V de Vendetta de Alan Moore y David Lloyd, películas como Blade Runner (basada en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick) o series como Black Mirror o El cuento de la criada (basada en la novela homónima de Margaret Atwood).

Durante las distintas sesiones, leeremos novelas clásicas del género, pero también algunas menos conocidas e incluso recientes.

1ª sesión: Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (jueves 2/04 de 19h a 20h) en la página de Facebook (LiteraturaLab) #YoMeQuedoEnCasa

sábado, 21 de marzo de 2020

Dickinson: las reglas están para romperlas


¿Una serie basada en la gran poeta norteamericana Emily Dickinson con música trap en la banda sonora?

Dickinson se centra en la joven Emily Dickinson (1830-1866), quien apenas pudo publicar textos en vida y sin embargo, acabó convirtiéndose en una de las poetas estadounidenses más importantes de la modernidad. Pero la sociedad que le tocó vivir no le permitía ser ella misma, al no estar bien visto que una mujer escribiera poesía. Fue su hermana Lavinia quien encontró sus manuscritos y posteriormente serían publicados póstumamente.

Emily vive junto a su familia en Amhrest, Massachussets, en un entorno hostil para las mujeres, debido a las costumbres conservadoras de la época y al trasfondo de la Guerra de Secesión. Su madre es una "excelente ama de casa" y su propósito es que su hija Emily siga sus pasos.

Pero Emily es diferente a las mujeres de su época.

Emily no quiere casarse.

Emily no quiere aceptar las reglas.

Emily quiere ser poeta.

Dickinson tiene un ritmo fluido, con un montaje más propio de videoclip que de una película de época (el estilo recuerda a Marie Antoinette, de Sofia Coppola). Hay anacronismos como ver a La Muerte con tatuajes, piercings y atuendo rapero o la manera de hablar de los personajes, más propia de millenials que de jóvenes pertenecientes al entorno puritano de clase alta de Nueva Inglaterra de mediados del siglo XIX. 

Pero lejos de ser una serie realista, Dickinson, es exquisitamente libre, gracias a su intención paródica y al humor. En este apartado, destacan algunas sorpresas, como las apariciones de David Henry Thoreau o Louisa May Alcott, que harán reír a más de uno.

Más allá de las críticas facilonas y evidentes, Dickinson es una serie divertida y fresca, que refleja desde una mirada actualizada  las cuitas de una de las poetas más importantes que ha dado la literatura estadounidense.

Al final, se trata reflejar los fantasmas de Emily, de sus deseos de escribir y ser reconocida, de las problemáticas que hay en sus relaciones sentimentales, especialmente con su amante Sue y con su padre, pero también con, Benjamin, su madre y sus hermanos.

Yo estoy esperando con ganas la segunda temporada.


Dickinson, serie creada por Alena Smith, Apple TV, 2019. 1 Temporada.

martes, 10 de marzo de 2020

Emily Dickinson: dos poemas


135

El agua se aprende por la sed;
la tierra, por los océanos atravesados;
el éxtasis, por la agonía.
La paz se revela por las batallas;
el amor, por el recuerdo de los que se fueron;
los pájaros, por la nieve.

Water, is taught by thirst.
Land—by the Oceans passed.
Transport—by throe—
Peace—by its battles told—
Love, by Memorial Mould—
Birds, by the snow.


*

520

Salí temprano.
Cogí a mi perro y visité el mar.
Las sirenas de las profundidades
salieron para verme,
y las fragatas, en la superficie,
me arrojaron sus manos de cáñamo, 
creyendo que yo era un ratón
en las arenas, atrapado.
Pero nadie me sacó.
Y la marea me cubrió los zapatos,
y el delantal, y el cinturón,
y me cubrió el corpiño también.
Y parecía que me iba a tragar, 
como si fuera yo una gota de rocío
en la hoja de un diente de león.
Y entonces, yo también me volví.
El mar me seguía de cerca.
Sentía sus ondas de plata
en mi tobillo; después, 
mis zapatos rebosaron perlas.
Hasta que llegamos a la ciudad segura.
Él parecía no conocer a nadie allí,
y, saludándome, con una mirada poderosa,
el mar de retiró.

I started Early – Took my Dog –
And visited the Sea –
The Mermaids in the Basement
Came out to look at me –
And Frigates – in the Upper Floor
Extended Hempen Hands –
Presuming Me to be a Mouse –
Aground – opon the Sands –
But no Man moved Me – till the Tide
Went past my simple Shoe –
And past my Apron – and my Belt
And past my Boddice – too –
And made as He would eat me up –
As wholly as a Dew
Opon a Dandelion’s Sleeve –
And then – I started – too –
And He – He followed – close behind –
I felt His Silver Heel
Opon my Ancle – Then My Shoes
Would overflow with Pearl –
Until We met the Solid Town –
No One He seemed to know –
And bowing – with a Mighty look –
At me – The Sea withdrew –



(Emily Dickinson, El viento comenzó a mecer la hierba, Nórdica Libros, 2014. Traducción de Enrique Goicolea).

viernes, 7 de febrero de 2020

Ida Vitale: poemas



Vestigios

1- El grillo sin engaños
    ensarta perfumes en su aguja,
    en la noche los alza.

2- Desde un colchón de nubes
    un gato blanco salta
    a las ramas de un árbol:
    luna amistosa.

7- No respiran los pájaros:
    por su canto respira el mundo.

10- Un destino posible:
      irse, sobrando.
      De la nada a la nada.



(Ida Vitale, Mínimas de aguanieve, en Poesía reunida, Tusquets, 2017).

sábado, 1 de febrero de 2020

En carne viva. Mi viaje con el Wu-Tang Clan, de Lamont U-God Hawkings



En carne viva. Mi viaje con el Wu-Tang Clan, de Lamont U-God Hawkings, Sexto Piso, 2018Traducción de Milo J. Krmpotić.

2019 está siendo un año fructífero para Wu-Tang Clan: con motivo del 25 aniversario del disco Enter The Wu-Tang (36 Chambers), la banda ha salido de gira por Europa y EEUU. Además, se han estrenado la serie documental Wu-Tang Clan: Of Mics And Men y la serie de ficción Wu-Tang: An American Saga (a la espera de que lleguen a España)por lo que el grupo de rap de Staten Island, Nueva York, está de celebración. Por si fuera poco, todavía resuenan los ecos de algunas de las páginas que escupe el rapero Lamont Hawkings, más conocido como U-God, miembro de Wu-Tang Clan, quien publicó su libro autobiográfico En carne viva. Mi viaje con el Wu-Tang Clan en 2018.

A pesar de ser uno de los miembros menos reconocidos del grupo (comparado con RZA, Method Man, Raekwon o Ghostface Killah), U-God sorprende por su sagacidad y determinación en unas páginas repletas de anécdotas impagables, con ciertas dosis de crítica y autocrítica.

El libro ayuda a comprender mejor la compleja trayectoria de uno de los grupos de hip hop más importantes de la historia, “los Rolling Stones del rap”, como él mismo los denomina. También se trata de una crónica relevante de dicho género musical de principios de los noventa, que amplía el espectro de Wu-Tang Clan y supone un retrato de la ansiedad de un artista que no se doblega ante las adversidades y que se ha ido construyendo toda una vida a base de superación.

Podríamos dividir el libro en dos partes diferenciadas, que además constituyen etapas de la vida del protagonista. Por un lado, la infancia y adolescencia de U-God (donde ya coincide en el colegio o en los bloques de pisos de Staten Island con varios de sus futuros compañeros del Clan), llena de dificultades en un entorno hostil y pobre. Desde el comienzo del libro, uno puede ver las dificultades de su microcosmos: “Provengo de una estirpe de niños de vivencia social” o “El trapicheo es el último recurso para sobrevivir cuando no tienes nada más en la calle”. Ya de adolescente se convertirá en traficante de crack sin dejar de ir al Instituto. En ese entorno, empiezan los verdaderos problemas, como amenazas de muerte y cárcel. De ahí, sus ganas de abandonar un mundo que recuerda inevitablemente a las esquinas del Baltimore descrito en la serie The Wire. A pesar de ello, no deja de rimar y escribir canciones en servilletas grasientas junto a su socio Method Man (así se gestó uno de los primeros éxitos de Wu-Tang Clan, “C.R.E.A.M.”). Como él mismo reconoce, el rap lo salva de las calles, aunque el destino le depara algunas tragedias, como cuando su hijo de dos años fue tiroteado, y el autor reflexiona sobre su estado emocional y la falta de apoyo: “Una vez más, la comunidad negra suele automedicarse cuando pasa por un mal momento. No lo hablamos, no expresamos el horror que sentimos, nuestros miedos o nuestros remordimientos”. 

En ese entorno violento, el rapero neoyorkino rezuma sabiduría desde su lenguaje vulgar y directo, invitando al pensamiento crítico. Si fuera un boxeador, Hawkings sería de los que resisten los doce asaltos y cuando ve el momento, suelta su puño para tumbar a su oponente por cansancio -por estrategia-, al estilo del gran Mohamed Ali en el mítico combate contra George Foreman en Zaire en 1974. U-God va más allá de la aparente rudeza que exhuma en cada página, pues el libro refleja la filosofía Wu-Tang fundamentada en la Nación del 5%, las enseñanzas de La Nación del Islam, con referencias a Martin Luther King o Malcom X, que se basan en la “consciencia y el empoderamiento de ser un hombre negro en América”, con la misión de “civilizar a los incivilizados”. Entre ellos, se mueve U-God y otros miembros del Wu-Tang Clan como RZA o Masta Killa.

La segunda parte del libro es más propicia para los fans del grupo, donde U-God no se corta en revelar detalles personales que sorprenderán a muchos (con grandes dosis de humor y chulería), como la mansión que alquiló RZA en Los Ángeles para la grabación del segundo álbum, Wu-Tang Forever. Del gueto al estrellato en pocos años. Pero después del éxito, suelen venir las complicaciones: las relaciones distantes entre los diez miembros del grupo, las denuncias a Divine (CEO de Wu-Tang Productions) y a su compañero RZA, quien, según él, intentó echarle de los conciertos, así como la indignación por no haber cobrado ni un céntimo por la línea de ropa Wu Wear.

Destaca la sinceridad con la que repasa la música del grupo, pues el rapero reconoce que el sonido de Wu-Tang Clan ha ido perdiendo frescura y esas texturas crudas de sus dos primeros (y mejores) discos han ido dando paso a unas canciones más “accesibles” y menos genuinas. Parece que muchos de los componentes del Clan han acabado siendo víctimas de sus propios éxitos. Y es que, como ya decía una de sus primeras y más celebradas canciones, “C.R.E.A.M.”: “El dinero manda sobre todo a mi alrededor” (“Cash Rules Everything Around Me”). Esas desavenencias entre sus compañeros se alejan de la hermandad que formaban en los comienzos, y pueden resumirse en una frase: “Ya no quedaba nada de aquel ‘uno para todos y todos para uno’”.

Encontramos varios leit motifs sobre los que gravita Hawkins: la violencia (la de la calle, la del negocio de la droga, pero también la de la industria musical); el trabajo constante para salir adelante; pero, sobre todo, el crecimiento personal. Por ello, el libro puede leerse con tintes de autoayuda, pues sobrepasa los límites de lo meramente autobiográfico y musical. Porque en la historia de U-God y en su manera de contar sus experiencias hay un aprendizaje. Hay otros libros de músicos que están en esa línea borrosa donde se funden lo meramente autobiográfico, el diario, el ensayo e incluso los libros de autoayuda, como Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Oliver Everett o Instrumental, de James Rhodes. En carne viva narra unas vivencias insólitas para la mayoría de los mortales que invitan a reflexionar sobre la vida de uno y a plantearse hasta qué punto podemos aprender de las vidas de otros. Porque aun siendo autores con estilos y vidas muy diferentes, todos ellos tienen algo en común: son personas constantes y con una gran fuerza de voluntad que les ha permitido sortear los diferentes obstáculos de la vida hasta convertirse en músicos respetables.

En carne viva es una lectura sorprendente por cuanto muestra el afán de superación y crecimiento del protagonista, además del interés incuestionable que tiene como documento sobre el nacimiento y envejecimiento de uno de los grupos imprescindibles del rap. 

(Reseña publicada originariamente en Culturamas el 10/12/19. Ver aquí).

lunes, 20 de enero de 2020

Luis Cernuda: "La casa"


Desde siempre tuviste el deseo de la casa, tu casa, envolviéndote para el ocio y la tarea en una atmósfera amiga. Mas primero no supiste (porque eso lo aprenderías luego, a fuerza de vivir entre extraños) que tras de tu deseo, mezclado con él, estaba otro: el de un refugio con la amistad de las cosas. Afuera aguardaría lo demás, pero adentro estarías tú y lo tuyo.

Un día, cuando ya habías comenzado a rodar por el mundo, soñando tu casa, pero sin ella, un acontecer inesperado te deparó al fin la ocasión de tenerla. Y la fuiste levantando en torno de ti, sencilla, clara, propicia: la mesa, el diván, los libros, la lámpara atmósfera— que llenaban con su olor algunas flores de temporada.

Pero era demasiado ligera, y tu vida demasiado azarosa, para durar mucho. Un día, otro día, desapareció tan inesperada como vino. Y seguiste rodando por tantas tierras, alguna que ni hubieras querido conocer. Cuántos proyectos de casa has tenido después, casi realizados en otra ocasión para de nuevo perderlos más tarde.

Sólo cuatro paredes, espacio reducido como la cabina de un barco, pero tuyo y con lo tuyo, aún a sabiendas de que su abrigo pudiera resultar transitorio; ligera, silenciosa, sola, sin la presencia y el ruido ofensivos de esos extraños con los que tantas veces ha sido tu castigo compartir la vivienda y la vida; alta, con sus ventanas abiertas al cielo y a las nubes, sobre las copas de unos árboles.

Pero es un sueño al que ya por imposible renuncias, aunque sea realidad de todos a la que no puedes aspirar. Resistir es demasiado pobre y cambiante —te dices, escribiendo estas líneas de pie, porque ni una mesa tienes; tus libros (los que has salvado) por cualquier rincón, igual que tus papeles. Después de todo, el tiempo que te queda es poco, y quién sabe si no vale más vivir así, desnudo de toda posesión, dispuesto siempre para la partida.


(Luis Cernuda, Ocnos, 1942).

miércoles, 8 de enero de 2020

Videjuegos: los dos lados de la pantalla


La exposición “Videojuegos: los dos lados de la pantalla” es una muestra de cómo los videojuegos se han erigido en el décimo arte, llegando no solo a influenciar otros lenguajes artísticos, sino también imponiéndose en la industria cultural y de ocio (de hecho, supera en inversión a las industrias de cine y música, juntas). No cabe duda de que actualmente supone un legado cultural importante que cada vez está más presente en nuestras vidas.

La exposición se divide en distintos espacios que homenajean algunas consolas y videojuegos que han sido importantes a lo largo de la historia. Sin ser exhaustiva, sirve de muestra para entender la importancia que tiene esta industria y a la vez resume algunos hechos significativos de las últimas décadas. También invita a reflexionar sobre el impacto que tiene en la sociedad (llegando a afectar al mundo de las emociones, la ciencia, la realidad virtual o incluso el arte). 

Desde el el punto de vista del lenguaje, el videojuego es un medio que aúna literatura, cine, música e ilustración, por lo que su propuesta es rica y suele estar llena de referencias interculturales, aunque también reproduce estereotipos sexistas o de raza, algo que la exposición ilustra con pequeñas muestras. 


Todavía hay mucha gente con prejuicios que piensa que los videojuegos son cosas de adolescentes, pero cualquiera que haya experimentado algunas de las propuestas más recientes, como Journey, Life is Strange, Red Dead Redemption, Hellblade Senua’s Sacrifice, Detroit Become Human o GRIS -por señalar algunos muy diferentes-, sabrá que esa capacidad para generar emociones, disfrute visual, así como experimentación a nivel narrativo, es propia del décimo arte. Por no hablar de la interacción y la oportunidad de tomar decisiones que pueden modificar las historias. 

(Espacio Fundación Telefónica, Madrid. Hasta el 12 de enero de 2020. Más información aquí).