domingo, 9 de junio de 2019

martes, 4 de junio de 2019

Dos haikus


Las hierbas secas…
Hasta su color me daña los ojos.
He sido infiel.

(Kamegaya Chie)

*

Tan viejo estoy…
Ni me inmuté al saber
que tengo cáncer.


(Suzuki Masajo).

[70 haikus y senryûs de mujer, VVAA. Traducción de Vicente Haya y Yurie Fujisawa, Hiperión].

miércoles, 15 de mayo de 2019

Byung-Chul Han y Buddy Nestor: narcisismo

Imagen extraída de kmgram.com

El narcisismo y exhibicionismo exacerbados por la «sociedad virtual» del siglo XXI amenazan con la desaparición del Eros. ¿Están en peligro de extinción el misterio, la fantasía, el amor, el erotismo, incluso la protesta política?

*

Vivimos en una sociedad que se hace cada vez más narcisista. La libido se invierte sobre todo en la propia subjetividad.

*

El neoliberalismo, con sus desinhibidos impulsos narcisistas del yo y del rendimiento, es el infierno de lo igual, una sociedad de la depresión y el cansancio compuesta por sujetos aislados.


(Byung-Chul Han, La agonía del Eros, Herder, 2014. Traducción de Raúl Gabás).

lunes, 6 de mayo de 2019

Estefanía Chereguini: Sonrisa umbilical


Tajos de sombra

Versos de luto
flores de luto en la nieve
tajos de sombra en la nada.


*


Aburrimiento foliar

Que se sepa y conste
hasta ahora, 
las hojas 
no se aburren
de generar oxígeno,
pero los homos…
se aburren de pensar
y se dedican a devastar.

(Estefanía Chereguini, Sonrisa umbilical, Ediciones Oblicuas, 2018).


miércoles, 1 de mayo de 2019

Nuestro día llegará, de Romain Gavras: un mundo sin esperanza


Norte de Francia, una zona industrial venida a menos. 

Rémy, un joven marginado y con poca autoestima, emprende una aventura absurda con Patrick, un psiquiatra no menos peculiar. Poco a poco nos daremos cuenta de que ambos tienen algo en común: son pelirrojos y viven en una sociedad hostil que los trata con rechazo, simplemente por ser diferentes. Entonces ocurre algo, y ambos emprenden un viaje disparatado, que a la vez es un viaje interior y una metáfora de su rabia y su desesperación.

La historia, que tiene ramalazos surrealistas y absurdos, es un viaje hacia ninguna parte al que se someten los personajes. Como unos Don Quijote y Sancho actuales, la curiosa pareja camina por las carreteras y autopistas francesas buscando quimeras, luchando contra gigantes. Ambos están hastiados de la vida, de la sociedad racista y alienadora y emprenden un road rip destinado al fracaso, que, sin embargo, deja en evidencia cómo se sienten y por qué actúan de esa manera. Puede que el combate esté perdido de antemano, pero ellos luchan y no se rendirán fácilmente.

Entre ambos surge también tensión, pues Rémy tiene ciertos complejos, es un hombre sin atributos y por ello, Patrick, encarnado por Vincent Cassel, añade ese gramo de locura que empuja a Rémy a tout casser, a romper con todo e ir delante sin pensar demasiado en las consecuencias (hay escenas de violencia que nos recuerdan inevitablemente a Michael Haneke) pero que además les lleva a hacerlo de manera poco convencional, alejándose casa vez más de aquellos ideales que persiguen (Irlanda, la tierra de los pelirrojos que Rémy ansía conocer porque cree que allí será libre), porque la espiral en la que se ven envueltos no les deja alternativa. Y no hay vuelta atrás.

Aunque la película es arriesgada y desigual, sobresalen tanto el apartado visual como el musical, que integran a los personajes en su frustración, en sus deseos, en su emociones, de manera que la fotografía y la fuerza de algunas escenas son notables y destilan poesía y garra.

Al final, hay un mundo sin esperanza, porque ese mundo no es el suyo, ambos son extranjeros y extraños en su propio entorno. Pero más allá de la historia, que se precipita hacia un final cantado (en el relente, resuenan ecos de Perros de paja, dirigida por Sam Peckinpah, o El último refugio, dirigida por Raoul Walsh), nos invita a pensarnos. Como en toda distopía, podemos reflexionar, sobre qué tipo de sociedad tenemos y queremos. Porque detrás de la vertiginosa historia, está Francia y la Europa wasp racista, que rechaza al “otro” por el hecho de ser diferente.

Película rara, provocadora, incómoda, poética, violenta. 

Como curiosidad, cabe destacar que Romain Gavras da continuidad al mundo de los pelirrojos que inició en su videoclip “Born Free” de M.I.A. y continuó en el reciente “Gosh” de Jamie XX.


(Notre jour viendra, dirigida por Romain Gavras, Francia, 2010).

lunes, 15 de abril de 2019

lunes, 8 de abril de 2019

María Victoria Atencia: "Dejadme"

www.diariosur.es
DEJADME

Dejadme como cuando nací desnuda y sola,
vacía de palabras, sólo aire en el pecho,
y en mis venas corrían los cursos de un arroyo.
Que vuelvan a su origen los gestos usuales
y que al abrir mis ojos sólo penetre en ellos
un punto de luz pura.
Que por la enredadera de las horas se pierdan
mi memoria y mi nombre. Que el tacto de las rosas
me abandone en la tarde, y en la humedad del alba
retorne nuevamente al olor de las juncias.

Dejad que sin zapatos siga andando y regrese
de muy lejos al pecho caliente de mi madre.

(María Victoria Atencia, Marta & Maríaen Antología poética, Castalia).

lunes, 1 de abril de 2019

Primera persona, de Margarita García Robayo


Primera persona, de Margarita García Robayo (Editorial Tránsito, 2019).

Siempre ha existido la literatura híbrida, las propuestas que funden géneros y los confunden. También ha existido siempre la literatura íntima y confesional mezclada con la ficción. Más o menos desde ahí escribe la autora Margarita García Robayo (Colombia, 1980) y la propuesta es sugerente. Primera persona es un compendio de crónicas, ensayos, relatos y forma diarística, que fueron publicados en diferentes revistas y son agrupados aquí con un sentido un tanto heterogéneo, pero con una integridad que los une desde lo narrativo y lo autobiográfico (sin entrar a valorar las diferentes etiquetas narratológicas: autoficción, narraciones autobiográficas, biografía ficcionalizada).

El título engloba la idea de escribirdesde la experiencia personal, y por ello acoge desde textos que se leen como puros relatos, casos de “Aullidos sordos en el bosque” o “Residencia” -uno de los más potentes-, hasta otros que se acercan a la crónica o al diario, caso de “Leche”, donde la narradora relata sus dudas y preocupaciones ante el hecho de ser madre y la importancia de la lactancia.

Ya en el comienzo García Robayo irrumpe con un lenguaje confesional que alberga momentos paradógicos, con algunas frases fascinantes: “Yo soy mi padre pero soy mujer. Mi padre es mi hijo: un bebé hermoso al que amamanto por el pene”. También hay cabida para reflexiones que suponen una declaración de intenciones: “Yo no quiero escritoras más visibles, quiero escritoras y escritores más osados, más salvajes, más periféricos, porque son estos los que me han dado siempre la perspectiva que más me interesa”. En “El mar”, la voz narrativa se reafirma desde su miedo y rechazo por el mar, y se enfrenta a los prejuicios de los demás: “¿Una caribeña que odia el mar?”, le espeta su doctor. “Historia general de tu vida” es un relato sugestivo y a veces alucinado, cuya narradora en segunda persona se estira hacia un desdoblamiento que genera extrañamiento, pero a la vez supone un diálogo consigo misma, al estilo de Un hombre que duerme, de Georges Perec. En “Mi debilidad. Apuntes desordenados sobre la condición femenina”, asistimos a una exposición de hechos y preocupaciones que cuestionan el patriarcado y las situaciones de las mujeres que se enfrentan de alguna manera a este tipo de poder. La mayoría de los textos están escritos desde la sugerencia y plantean interrogantes, provocan, acaso porque hay pocas certezas y no todo tiene explicación. Aunque el tono es sosegado, no podemos dejar escapar que algunas situaciones que se cuentan son desgarradoras. 

¿Qué tienen en común textos como “El mar” o “Leche” a pesar de su evidente desconexión formal? Que hablan de cómo una persona se tiene que enfrentar a la opinión de los demás, a cierto poder social que establece unas pautas que las mujeres tienen que dar como buenas. Porque también hay activismo de la lactancia materna, dogmas desde los discursos institucionalizados. Los códigos sociales y los prejuicios nos intentan configurar como personas y también nos limitan. Varios de estos textos parecen ser una excusa para distanciarse de esas construcciones sociales que intentan deformar al individuo, más concretamente a la mujer. Ya lo decía Witold Gombrowicz: “Las personas se crean unas a otras al imponerse formas, lo que llamamos ‘maneras de ser’”.

El libro contiene frases para subrayar, y alberga numerosos momentos de poesía en su prosa. Hay una frase que podría resumir o visualizar el tema principal: “Nunca aprendí a nadar, pero siempre tuve la sensación de que jamás me ahogaría”, ya que la narradora (entendemos que la autora) siempre encuentra la manera de sobreponerse a las inevitables trabas del destino, a la presión social. Como si al final, ella supiera que solo logra salvarse gracias a su instinto.

A pesar de la heterogeneidad de los textos y de su diversidad temática (la iniciación sexual, la maternidad, la relación con el padre, las relaciones de pareja, la mudanza, el viaje, la soledad, la aceptación, la rebelación), hay una reconstrucción de la mirada, una búsqueda de la identidad. De manera que Primera personaes una manera de enfrentarse al mundo, sobre todo, una forma de estaren el mundo. Así lo sugiere una certera frase de “Mi debilidad”: “La subjetividad es (…) el filtro con que el individuo comprende y construye el mundo”. De ahí el título del libro.

(Reseña publicada originariamente el 13/03/2019 en Culturamas).


lunes, 11 de marzo de 2019

Francisco Pino: tres poemas

Imagen extraída de www.elpais.com

6 DIAMANTE

Lejanías la voz de mi costumbre
          han hecho ya
                         de mi pulmón
                                        diamante


                    *


7 CRISTAL DE ROCA

Lejanías no hay hitos esos cúmulos
            del pensamiento orgía
                   vibran
                          culminan
                                      grávanse
            tanto cristal de roca
       divina transparencia
                                     sin sorpresa



                    *

2 RELÁMPAGO

            Del rayo esclava
                                    lí
                                    mi
                                    te
zig-zag que alumbra el hombre
              una cintura
                             femenina
                                         ciéganos

(Francisco Pino, Así que, Hiperión).

jueves, 7 de marzo de 2019

Virginie Despentes: Teoría King Kong



Podemos decir que en las Metamorfosis de Ovidio los dioses pasan el tiempo queriendo atrapar a mujeres que no están de acuerdo con lo que ellos quieren conseguir por la fuerza. Es fácil para los que son dioses. Y cuando ellas se quedan embarazadas, encima las mujeres de los dioses se vengan de ellas. La condición femenina, su abecé. Siempre culpables de lo que nos hacen. Criaturas responsables del deseo que suscitan. La violación es un programa político preciso: esqueleto del Capitalismo, es la representación cruda y directa del ejercicio del poder. Designa un dominador y organiza las reglas del juego para que le permita ejercer su poder sin restricción.

*

Sinceramente, los hombres ignoran hasta qué punto el dispositivo de emasculación de las chicas es imparable, hasta qué punto todo está organizado escrupulosamente para garantizar que ellos triunfen sin arriesgar demasiado cuando atacan a las mujeres.

*

Siempre que no lleve su nombre, la agresión pierde su especificidad, puede confundirse con otras agresiones, como que te asalten, dejarse arrestar o que te den una paliza. Esta estrategia de la miopía tiene su utilidad. Porque desde el momento en que se llama violación a una violación, todo el dispositivo de vigilancia de las mujeres se pone en marcha: ¿quieres que esto se sepa? ¿Quieres que todo el mundo te vea como una mujer a la que le ha ocurrido esto?



Virginie Despentes, King Kong Théorie (Traducción del francés de C. H.).

martes, 19 de febrero de 2019

Patti Smith: Dream of Life


Diez razones para ver Patti Smith: Dream of Life, dirigido por Steven Sebring, 2008.

Este documental sobre Patti Smith es una joya por varias razones:

  1. Porque muestra a una artista humilde y a la vez talentosa, llena de sensibilidad, fuerza, compromiso.
  2. Porque es un documento sobre la historia del punk rock y Patti Smith es una de las leyendas de este movimiento.
  3. Porque nos muestra a Patti Smith desde la intimidad y en ningún momento se hace sensiblero ni pesado. La vemos reírse, emocionarse, conversando con amigos y familiares. Y sobre todo, la vemos cantando y recitando (esa manera tan personal que tiene de hablar, susurrar, recitar, cantar y gritar, oscilando el ritmo y la fuerza, por encima de una guitarra eléctrica).
  4. Porque es una mujer con una personalidad fuerte, que ha vivido tragedias personales, y sin embargo, ha sabido seguir hacia adelante y fortalecerse como artista y como persona.
  5. Porque la película está narrada con un ritmo y un montaje sugerentes y tiene una fotografía muy cuidada, destacando el uso del blanco y negro.
  6. Porque Steven Sebring acompañó durante doce años a Patti Smith para filmar y montar este documental.
  7. Porque vemos a Patti Smith viajando a Charlesville para visitar la tumba de Arthur Rimbaud y recitar un hermoso y salvaje poema en homenaje al gran poeta francés (ver video más abajo).
  8. Porque vemos a muchos de sus amigos y compañeros de viaje, entre otros a William S. Burroughs, Bob Dylan, Michael Stipe, Sam Shepard o Flea.
  9. Porque vemos a Patti Smith comprometida con los derechos humanos y criticando la gestión política de George Bush. 
  10. Porque además es un ejemplo coherente y reivindicativo de mujer feminista (sin proponérselo) en un mundo dominado por hombres.


sábado, 9 de febrero de 2019

Elfriede Jelinek: un poema

Imagen extraída de www.elmundo.es


a rimbaud


rimbaud
tú duermes
en la hendidura
de valles
rígido

rimbaud
rígido
tus peces
al otro lado cruzan
y
se hacen hierba
entre
los labios
silban

tú 
duermes
rimbaud
más rígido
se hunden dos
de tus soles
como
sotanas monacales
cerca del
estanque

rígido 
rimbaud
más rígido
hendido
en valles
de la codorniz
durmiente
en el más duermiente
seto
rígido
O azul
rimbaud


(Elfriede Jelikek, Poemas, Ed. Amargord, 2018. Edición bilingüe a cargo de Ramón Mañes y Sara Medina).

lunes, 4 de febrero de 2019

La jaima, de Mohamed Chukri


La jaima, de Mohamed Chukri (Cabaret Voltaire, 2018. Traducido por Rajae Boumediane El Metni).

Una de las cosas que más llama la atención de Mohamed Chukri es que fue analfabeto hasta los veinte años, algo verdaderamente asombroso, teniendo en cuenta que además de ser uno de los escritores más reconocidos de Marruecos, acabaría siendo traductor de español de autores de la talla de Federico García Lorca, Antonio Machado o Vicente Aleixandre. Seguramente el Mohamed Chukri que aprende a leer y escribir siendo ya un hombre lo hace con voracidad. Tal vez por eso, su escritura destila inocencia y a la vez desencanto: la inocencia mezclada con la curiosidad del que aprende una nueva vivencia y se sorprende por todo y el desencanto del adulto que ha vivido demasiadas experiencias en un entorno difícil a la vez que miserable. En esa fusión reside el interés de Chukri, algo que podemos evidenciar con La jaima, un libro de relatos que refleja el universo ya conocido del autor. 

Como en El pan a secas (anteriormente conocida como El pan desnudo y rebautizada en la edición de 2012 de Cabaret Voltaire), aquí Chukri mantiene una escritura sin florituras, seca, pero con cabida a momentos poéticos, si bien lo que cuenta aquí no es tan extremo como en su primera novela. Con un ojo especial para sumergirse en los bajos fondos y la brutalidad del día a día, el autor marroquí ha sabido basarse en hechos autobiográficos para dar vida a otros personajes. Él mismo reconoció en una entrevista que puede rescatarse de RTVE, que escribe sobre las infancias de los de su clase, “que es una clase sin clase”. 

En El pan a secas se evidencia esa escritura directa y a la vez primeriza, que dibuja un mundo en decadencia y visibiliza la historia de los olvidados. Su estilo queda ya marcado por esta gran novela, algo que puede corroborarse en otras publicaciones como Tiempo de erroresRostros, amores, maldiciones. En este sentido, podríamos afirmar que La jaima es una obra que dialoga con aquellas. Conviene resaltar que los relatos que aquí se publican comprenden el periodo de 1967 a 1998. 

En La jaima pululan personajes solitarios, en ocasiones perdidos, que no encuentran un lugar donde asentarse, tanto de manera física como psicológica y corrobora su capacidad para dibujar rostros y retratos inmersos en un entorno urbano. Esos personajes que van a la deriva en un entorno hostil buscan distintas formas de calor: comprensión, compañía, sexo. Se ha hablado de la influencia de Albert Camus en la obra de Mohamed Chukri, y ciertamente, comparte con el autor francés la capacidad de documentar una realidad fatal donde no hay cabida para la esperanza.

Otro de los aspectos llamativos del libro es el juego de personajes y narradores, lo que requiere una lectura muy atenta. Algunos relatos son cortos y además están llenos de elipsis, de manera que el lector tendrá que esforzarse para dar continuidad a los fragmentos y rellenar algunos huecos narrativos. Encontramos desde retratos urbanos más o menos anecdóticos como “La telaraña”, hasta escenas terribles, como es el caso de “El extraño cadáver”, donde un joven arde en mitad de la calle y los transeúntes se preguntan qué le sucede sin hacer nada. Otros relatos, como “Los hombres son afortunados” se estiran hacia la nouvelle y reflejan la dificultad de la convivencia entre seres que se juntan por tedio o desamparo: “Yo tomaba tranquilizantes. Tal vez me aferraba a ella por mi debilidad y mi soledad. Buscaba una enfermera; no una esposa”. En este mismo texto, encontramos otra frase que revela la temática que aparece en distintos cuentos, la incomunicación y los prejuicios entre hombres y mujeres: “Ellas no se avergüenzan si no logran vencer su frigidez. Sin embargo, para nosotros los hombres la erección es nuestra virilidad. El secreto de ellas, en cambio, permanece en su gruta”.

Cabe destacar la publicación de un mismo relato con dos versiones distintas, “Las viudas I” y “Las viudas II”, ya que un primer momento, el autor perdió el manuscrito (más tarde lo encontraría) y tres años después lo volvió a escribir. Lo interesante aquí es contrastar las diferencias entre uno y otro, pues el primero está contado desde un narrador omnisciente y el segundo desde la primera persona, cuya capacidad de sugerir es mucho mayor que en el primero, algo que serviría para explicar la importancia del narrador en cualquier escuela de escritura creativa.

En La jaima encontramos el submundo marroquí, que tan bien describe el autor del Rif, y a su vez la capacidad de fotografiar momentos y rostros con una mirada sensible. Al igual que en sus novelas más notables, hay tres líneas temáticas que marcan los cuentos de La jaima: la pobreza, la soledad y el sexo, siendo estas dos últimas en las que más profundiza.

La obra de Mohamed Chukri es un ejemplo de literatura socialmente comprometida, llena de humanidad, pero también de belleza, que se funde con la sordidez de la calle para proponer un documento que no tiene desperdicio. En este sentido, merece la pena reconocer la labor de la editorial Cabaret Voltaire que ha venido reeditando y publicando la obra de Chukri (que estaba desperdigada y escasamente editada). Porque en estos tiempos que corren, su propuesta adquiere todavía mayor interés.

(Reseña publicada originariamente el  7/01/2019 en Culturamas).

miércoles, 30 de enero de 2019

Matangi/Maya/M.I.A.


La música del s. XXI no sería la misma sin M.I.A. Desde que apareciera su primer álbum Arular, en 2005, la artista británica (originaria de Sri Lanka) ha ido evolucionando de una manera personal, sin repetirse, explorando formas nuevas, tanto en canciones potentes y llenas de frescura, como en videoclips cuidados y provocadores. M.I.A. es una de las artistas musicales que mejor han sabido fusionar un discurso comprometido socialmente, con una propuesta musical variada que aúna diferentes sonidos: pop, hip hop, punk, electrónica y músicas del mundo.

Ahora llega un documental que sirve para conocer la evolución creativa de la músico británica, pero también para confirmar cuál es su mirada frente al mundo. Tirando de videos caseros que sorprendentemente M.I.A. tenía desde muy joven, el director Steve Loveridge ha configurado un discurso lleno de momentos brillantes que se resumen en “mujer refugiada llega a Reino Unido y después de varios años intentando ser artista se convierte en estrella musical”. Sin embargo, lo que este impresionante documental refleja no es tanto su relevancia dentro del mundo musical -algo que no se discute-, sino más bien su incidencia como artista política y comprometida con sus propias inquietudes. Su carisma la ha llevado a parodiar algunos prejuicios comúnmente establecidos en Occidente, como el peligro de los inmigrantes o la violencia, lo que no ha evitado enfrentarse a distintos problemas y críticas por parte del establishment.

M.I.A. es un huracán y además es mujer, refugiada, madre y de color marrón, como ella misma dice. Que haya artistas como M.I.A. ayuda a desentrañar un poco más la hipocresía social y nos invita a plantearnos nuestro posicionamiento político. M.I.A. va en contra de las reglas, sea o no una estrategia comercial. Y yo me pregunto, ¿cuántos músicos hacen esto?



(Matangi/Maya/M.I.A., dirigida por Steve Loveridge, 2018).



viernes, 11 de enero de 2019

Marta Sanz: Monstruas y centauras


Elvira y yo repasamos esos «micromachismos» que para nosotras se llaman «pequeñas anécdotas, privadas y vergonzosas, con grandes repercusiones psíquicas y sociales, que hacía tiempo no recordábamos»: el profesor de latín te llama «conejita» mientras te pregunta la segunda declinación; el catedrático de teoría de la literatura, después de calificar tu examen con matrícula de honor, te sugiere casamiento con un colega de curso porque «detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer».

*

Los atributos que definen la calidad del hombre sirven para defenestrar a la mujer -mandona, dominante, fría, manipuladora, castradora, interesada-. Además, a esos atributos se añaden los sexualizados defectos que se utilizan expresamente para minusvalorar a las mujeres y no a los hombres.

*

La disolución del pensamiento crítico en ciertas inhibiciones epidérmicas no van a la raíz de los asuntos. Hemos olvidado quizá el nudo entre la causa y el efecto, y solo aspiramos a paliar el «efecto».

*

Las imposiciones sociales de las que no somos conscientes son las que a menudo nos destruyen. Nos matan.


(Marta Sanz, Monstruas y centauras. Nuevos lenguajes del feminismo, Anagrama, 2018).

lunes, 7 de enero de 2019

Exposición: Andrei Tarkovski y 'El espejo'


La exposición "Andrei Tarkovski y El espejo: estudio de un sueño" del Círculo de Bellas Artes de Madrid, refleja la importancia de los sueños y su influencia en el la película del autor ruso, así como revela algunas claves del proceso de realización del filme. Tarkovski fue un autor para quien el cine lograba crear atmósferas e imágenes donde se funden la realidad y la ficción, los sueños y los recuerdos. Gracias a una mirada personal, El espejo es una obra que une espacio y tiempo, de manera que también se mezclan la poesía y la narratividad, en un intento de recuperar algo que se ha perdido o que nunca se ha tenido. 

La exposición incluye distinto material: desde fotografías y manuscritos del autor a fragmentos de la película o registros sonoros.

Más información: aquí