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martes, 19 de noviembre de 2024

Presentación de 'Nada que perder' en la biblioteca Iván de Vargas



El próximo jueves 21 de noviembre a las 19h presentaré mi novela Nada que perder en la biblioteca Iván de Vargas de Madrid. Me acompañará Álvaro Martín y hablaremos sobre el proceso de escritura, literatura y, por su puesto, las andanzas de Mikel por Madrid, su búsqueda del cineasta António Peires, y más cositas...

Más información: aquí.




martes, 15 de octubre de 2024

Presentación de ‘Nada que perder’ en Segovia

El próximo viernes 18 de octubre a las 20h presentaré mi novela Nada que perder en la librería Diagonal de Segovia. Me acompañará el poeta Luis Llorente.




miércoles, 18 de septiembre de 2024

Presentación en Madrid de 'Nada que perder'

 


El próximo jueves 26 de septiembre a las 19h estaré presentando mi novela Nada que perder (Loto Azulen la librería AIDA Books & More de Moncloa (Hilarión Eslava, 19, Madrid). Me acompañará el escritor Javier Moreno.

Mikel trabaja como profesor en una academia de Español para Extranjeros pero es un escritor frustrado. Dentro de poco tendrá que dejar su apartamento. Deambula por las noches madrileñas, tiene encuentros y desencuentros con extraños y sospecha que alguien lo sigue. Mientras intenta escribir un libro sobre el director de cine de culto António Peires, se enfrenta a un bloqueo mental a la vez que intenta sobrevivir en un Madrid cada vez más hostil. Casi sin darse cuenta, viaja a Lisboa tras los pasos de Peires, pero siente que su vida se está convirtiendo en una especie de película y él en un espectador.

Un joven llega a Puerto Onetti, un pueblo del Mediterráneo para escribir una novela. Parece hastiado de la vida en M y quiere dejar atrás su pasado. Mientras se va adaptando a su día a día y a la “historia de la cotidianidad”, anota ideas en su diario para su novela, a la vez que vuelven fragmentos de su pasado. Conoce a Nico, y comienza a plantearse el sentido de su vida.

En esta obra metaliteraria o de construcción “mise en abyme”, los dos protagonistas viven el extrañamiento de la realidad escrito con un lenguaje poético. El lector reconstruirá los puntos en común para darle sentido.


viernes, 12 de julio de 2024

Nada que perder, de Carlos Huerga



Recientemente he publicado mi primera novela, Nada que perder (Loto Azul/Olé Libros), que cuenta con un prólogo del escritor Javier Moreno. Después del verano comenzaré las presentaciones: 26 de septiembre en Madrid y 11 de octubre en Segovia, aunque se irán añadiendo más fechas y lugares. De momento, añado un enlace a la editorial y una sinopsis que viene en la contraportada:

https://olelibros.com/comprar-libros/loto-azul/narrativa-loto-azul-2/nada-que-perder/


Mikel trabaja como profesor en una academia de Español para Extranjeros pero es un escritor frustrado. Dentro de poco tendrá que dejar su apartamento. Deambula por las noches madrileñas, tiene encuentros y desencuentros con extraños y sospecha que alguien lo sigue. Mientras intenta escribir un libro sobre el director de cine de culto António Peires, se enfrenta a un bloqueo mental a la vez que intenta sobrevivir en un Madrid cada vez más hostil. Casi sin darse cuenta, viaja a Lisboa tras los pasos de Peires, pero siente que su vida se está convirtiendo en una especie de película y él en un espectador.

Un joven llega a Puerto Onetti, un pueblo del Mediterráneo para escribir una novela. Parece hastiado de la vida en M y quiere dejar atrás su pasado. Mientras se va adaptando a su día a día y a la “historia de la cotidianidad”, anota ideas en su diario para su novela, a la vez que vuelven fragmentos de su pasado. Conoce a Nico, y comienza a plantearse el sentido de su vida.

En esta obra metaliteraria o de construcción “mise en abyme”, los dos protagonistas viven el extrañamiento de la realidad escrito con un lenguaje poético. El lector reconstruirá los puntos en común para darle sentido.

lunes, 25 de marzo de 2024

Literaturas del desvío: video de la presentación

El pasado 15 de marzo presenté, junto al escritor y crítico Jorge Olivera, mi libro de ensayo Literaturas del desvío. La influencia de Gombrowicz en Piglia y otros autores contemporáneos en el Centro de Arte Moderno de Madrid. Este es el video de dicha presentación.




domingo, 10 de marzo de 2024

Presentación de ‘Literaturas del desvío. La influencia de Gombrowicz en Piglia y otros autores contemporáneos’


 

El próximo 15 de marzo presentaré a mi libro de ensayo Literaturas del desvío. La influencia de Gombrowicz en Piglia y otros autores contemporáneos en el Centro de Arte Moderno de Madrid. Me acompañará el poeta y crítico Jorge Olivera y dialogaremos sobre la figura del autor polaco Witold Gombrowicz y su influencia en Ricardo Piglia, y cómo el argentino, desde su lectura desviada, deslegitimaba el canon de su país y reivindicaba una lectura desviada de la tradición, algo que también compartieron Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Sergio Pitol y Alan Pauls. 

Añado la descripción que viene en la contraportada del libro.

En la historia de la literatura mundial, hay recorridos de literaturas desterritorializadas, autores que, en situaciones de desarraigo, acaban influyendo en tradiciones diferentes, sin que aparentemente haya una gran conexión entre ellos, logrando incluso alterar la tradición de un país. Casos como el de James Joyce o Franz Kafka son paradigmáticos, pues perteneciendo a países periféricos europeos y bajo condiciones de cierta marginalidad cultural (el primero, irlandés, bajo la larga sombra de Reino Unido; el segundo, checo en lengua alemana y judío) modificaron los espacios literarios europeos del periodo de entreguerras, hasta llegar a convertirse en escritores centrales, imprescindibles para comprender la narrativa del siglo XX.

Witold Gombrowicz es otro ejemplo de autor singular, pues constituye un caso atípico tanto por su itinerario biográfico, como por las consecuencias que acarrea su lectura en determinadas tradiciones y los paradigmas que ha ido forjando la crítica internacional en relación con su obra. Sus reflexiones desprejuiciadas, sus propuestas provocativas o su poética cercana al absurdo, dejaron un poso importante en muchos escritores hispanoamericanos. Además, su peculiar situación de autor extranjero en Argentina que toca temas de aquel país, así como la experiencia singular de la traducción de su novela Ferdydurke al español, permite replantearnos algunas problemáticas, como la literatura nacional y el canon o las relaciones entre literaturas menores y la literatura mundial.

 

 


 

 


martes, 14 de febrero de 2023

Pacifiction: un poema



“Ahí están, todos juntos, con luces en la cara. Con flashes en la oscuridad. Luces intermitentes. Ya no tienen referencias” (Pacifiction).

Ahí están, en mitad de la nada, todos juntos, con luces en la cara, con flashes en la oscuridad. Donde la piel es transparente y las luces intermitentes. Ya no tienen referencias. El presente es un futuro dirigido. Todo es una ilusión. No sabemos lo que comemos, no sabemos lo que deseamos. Una isla, rodeada de un mar de fuego. Como una culebra agazapada en la oscuridad, como un alacrán esperando su momento debajo de una piedra. Sudando emociones de cristal. La piel se humedece, los ojos son ladrillos amontonados. En esa ignorancia, que es también una manera de descenso a los infiernos, se encuentra la piedra de la locura. Por eso hay noches en las que me adentro por las sombras, me escondo tras los bucles de sonido, los loops inundando las piscinas. Los hígados y las venas se hinchan de ilusiones. Yo los miro a los ojos, y lo único que veo son cáscaras vacías. Están cansados y no lo saben. Desde hace más de cien años, tal vez doscientos. Cuerpos marchitados, lujosamente disecados. Los perros hacen sus estragos. Una vez fuisteis niños, les digo. Les espeto que alguna vez el cielo era un trozo de luz arrancado en sus manos. Pero no me creen, no entienden nada. Se devoran, como anguilas desesperadas. El tiempo no se detiene, se estira, se prostituye. Los cuerpos se giran, bailan, gravitan. Las palabras son gestos mudos. Las luces se difuminan. Todo es un teatro, donde no vemos quién dirige la obra. Guardar la compostura es una manera de morir hacia dentro.

(Poema basado en la película Pacifiction, dirigida por Albert Serra. 2022).

lunes, 22 de noviembre de 2021

Dos poemas de Habitar el agujero


 

Agujero negro.

 

No conozco sus fronteras.

 

Mi cara en las paredes, reflejada, cada vez más oscura. 

 

Mis manos se funden con las sombras.

 

Veo flores moradas, escarabajos plateados.

 

La arena cae, me invade su calor frío.

 

El útero, la tierra, la tumba.

 

El agujero es una brújula.


 

*

 

 

Hay un espacio vacío 

dentro de mí.

 

Las alas buscan las raíces.

 

La lentitud es una flor de loto 

que se alimenta de ese vacío.

 

La hierba es húmeda; la tierra es sol de verano. 

Y me ciega.

 

La flor se abre y la tierra desaparece 

en mí.

 

Un pozo.

 

Las alas queman.

 

El pozo se convierte en flor.

 

¿O es al revés?

 

 

 

(Poemas de Habitar el agujero, de Carlos Huerga. Amargord, 2021).

lunes, 15 de noviembre de 2021

Presentación de ‘Habitar el agujero’


El jueves 18 de noviembre presentaré mi tercer libro de poesía Habitar el agujero (Ed. Amargord), junto a José María de la Quintana. Será en el Café del Monaguillo de Madrid a las 20h.


 

martes, 9 de enero de 2018

XX, de Ignacio Barroso-Benavante


Publico un poema que me ha dedicado el escritor y poeta Ignacio Barroso-Benavente. No voy a negar que me ha hecho ilusión, y que, además, pululan una serie de elementos en el texto con los que conecto. Gracias, Nacho.

*

XX
A Carlos Huerga


Los kilómetros
perdiéndose en el retrovisor.
El arcén corriendo
paralelo a nosotros
como una serpiente blanca y eterna
a la espera de engullirnos.
¿Ves el infinito en el desierto?
El sudor escuece en los ojos
como reencontrar cartas
de un amor olvidado.
Rage Against the Machine
en el equipo de música.
Dunas, cactus y cables de tendido eléctrico
a ambos lados de la carretera.
Buitres sobre nuestras cabezas.
Nada más.
Silencio a nuestro alrededor,
latas de cerveza vacías
en el asiento trasero.
Tom Morello marcándose un rift
que se entremezcla con el aullido de un coyote.
Territorio Apache.
Pueblo guerrero
convertido en propaganda,
películas del Far West.
Gerónimo nos saluda
desde lo alto de una loma,
entre un cartel publicitario de Marlboro
y otro de Jack Daniel´s.
Cambio de rasante.
Nuevo paisaje.
Las Vegas brillan a lo lejos.
Mujeres que nos saludan,
ofreciendo mamadas por una copa.
La tierra del vicio abre sus puertas.
La lucha por el sufragio universal
se resume a unas piernas abiertas
a cambio de un pollo de cocaína.
Aceleramos.
El humo del tubo de escape
tizna las lágrimas de Clara Campoamor.
Una estrella fugaz
sobre la brújula de este Road Movie.
El grito de los Panteras Negras
nos dice que huyamos.
A nuestro alrededor pistolas,
jeringuillas, cadáveres.
El espíritu de Malcom X
se lamenta en silencio.
Los derechos de los negros
convertidos en una pipa para fumar crack.
Políticas separatistas,
guetos y violencia.
Luther King se despide
entre sollozos
gritando que una vez tuvo un sueño.
El viaje llega a su fin.
Una vuelta más en el cuentakilómetros.
La miseria de esta sociedad


aún empapa nuestras gargantas.
La estatua de la libertad aparece en la distancia.
Unas luces de neón nos saludan
welcome to the land of the opportunities”.


(Ignacio Barroso-Benavente. Poema "XX", extraído del libro Fragmentos, sueños y derrotas. Vol. I).


lunes, 4 de abril de 2016

Poema de la antología Marca(da) España




Canta el gallo aunque se ha tragado la lengua y sientes sus quiquiriquís cómo se te clavan en los pezones, en los codos, en las uñas. Los brazos extendidos buscan su sentido en el espejo del crepúsculo, la ira y la desesperación explotan en el solar de los abrazos.

Llueve. Y nieva. Y los venenos se extienden como autopistas.

Todo se volatiliza: los escarabajos bajo sus pelotillas de estiércol, la voz ronca que se adhiere a la roca, el erizo que se retuerce dentro de la lavadora.

Miras las venas azules, el sol que se pierde en las chimeneas invisibles y compruebas los látigos de hormigón impuesto en los ojos.

El hambre de alba martillea en cada zapato y tú zigzagueas en tu iglú de plata, cobijando la luz rota, reclamando madera como termitas rojas.

Pero las máscaras hace tiempo que se desollaron. Esperas un cambio en el curso del río, observas las ocas que brillan en la oscuridad.

Subir la montaña, respirar la montaña.

(Carlos Huerga. Poema perteneciente a Marca(da) España. Retrato poético de una sociedad en crisis, Amargord, 2014, VVAA).

martes, 24 de febrero de 2015

Encuentro con la poesía


El próximo jueves 26 de febrero, tendré el placer de participar en un encuentro poético con los poetas Antonio Cordero y Llanos Gómez organizado por la editorial Amargord en la biblioteca Rafael Alberti de Vallecas.

Jueves 26 de febrero a partir de las 19h.

Biblioteca Rafael Alberti (Av. Rafael Alberti 36, Vallecas, Madrid).

viernes, 13 de febrero de 2015

Esplendor y Oscuridad, de Federico Oliver


El miércoles 11 de febrero se presentó el libro Esplendor y Oscuridad de Federico Oliver (Ed. Amargord). Este es el prólogo que escribí para el libro.


Hay un anhelo que desdobla la palabra”.



La publicación de un primer libro siempre supone un acontecimiento. Federico Oliver, apenas conocido -hasta ahora- en el mundo poético actual, ha escrito un poemario sólido, heterogéneamente homogéneo, donde conviven distintos tratamientos y tonos que hablan de la identidad por medio de un lenguaje denso y a la vez iluminador. Un libro que es varios libros, pero que están unidos por una visión de búsqueda. Un libro que ya desde su título apunta a una escisión, a una antítesis, que sin embargo, no lo es. Y ese es uno de los mayores intereses que, creo, tendrá para el lector. Comprobar cómo la poesía permite ese espacio donde transitan el gozo y el sufrimiento, el deslumbramiento y la ceguedad. Esa imbricación entre esplendor y oscuridad es la vida misma, y también la poesía misma.

Hay en un afán espiritual que pulula por los versos como un ejemplo de anhelo, de comienzo. ”La única fe del poeta es su escepticismo”, decían Juan Malpartida y Jordi Doce en el prólogo de La tierra baldía, Cuatro cuartetos y otros poemas de T. S. Eliot. Y ese podría ser uno de los ejes sobre los que se vertebra los poemas de Esplendor y Oscuridad. Un escepticismo que se revela ante la realidad, la apunta, la interroga, y finalmente la aprehende. Recorrer un camino desde la ignorancia nos conduce a la sabiduría, parece decirnos Oliver.

La mirada heterogénea que suscita Esplendor y Oscuridad viene marcada desde su lenguaje denso, su ritmo oscilante, su palabra iluminadora. En ese conglomerado que es el poema, nos topamos con textos cortos y largos, en verso y en prosa; algunos, incluso, con una tendencia ensayística, muestra de la profundidad con que el poeta intenta horadar la realidad. Y para llegar a cierto conocimiento, qué mejor que abordar distintos caminos, distintos lenguajes.

Los poemas de Oliver parecen tender puentes entre tradiciones distintas, momentos históricos diferentes, personajes anónimos que podemos ser nosotros mismos. Por ello, la arquitectura del poema es compleja y la construcción del poemario incluye referencias que permiten no solo establecer un diálogo con la Historia, sino también una manera de reconocer la Realidad como una amalgama de experiencias que pueden ser vividas desde distintos momentos, así como dilucidar el presente. Múltiples voces, rostros, tonos, y sin embargo, una cohesión interna que resulta latente a lo largo del libro. Desde situaciones históricas como la 2ª Guerra Mundial, el Holocausto nazi o lecturas del Talmud. Relecturas, revisiones que marcan una época y un pasado, pero también un futuro. Heridas abiertas que nos muestran un mapa. La sensibilidad, la empatía con la que Oliver logra transmitir emociones y vivencias en “Under den Linden”, es una muestra de ello.

Lo perdido (así se llama, por cierto, uno de los poemas del libro) puede suponer una relación intensa para el sujeto/lector; aquí, nos encontramos, casi de bruces, con un sujeto que se recrea en esa pérdida para celebrar su existencia, aunque sea pasada. Un sujeto que es varios a la vez, y es en esa multiplicidad donde reside la riqueza espiritual y vital. Poemas como “Ich Bin Ein Berliner”, así lo reflejan.

”Lo que no vemos”, es otro de los títulos que plantean el germen de la poesía de Federico Oliver. Si la realidad es un misterio, el poema no puede ser otra cosa que la celebración de ese misterio. El poema como un conjunto de pesquisas que indagan en la realidad, y el objetivo no es otro que la propia exploración. “Lo que está dentro del río / no podemos conocerlo”, leemos en uno de los poemas. Otro ejemplo de lo que no vemos es la noche y su espacio para el sueño, para el insomnio, para la revelación. Un espacio susceptible de ser transitado, así como celebrado. ¿No es eso mismo la poesía?

Tal vez sea la construcción de la identidad una de las mayores preocupaciones que encontramos en Esplendor y Oscuridad. Una realidad fragmentaria, poliédrica, dispersa, que se construye con despojos. Y es en esa multiplicidad tan poco tangible donde el sujeto puede mirarse, y a partir de ahí, tratar de reconstruirse. La miradas del Otro permiten el encuentro, el contraste, el choque. Y a pesar de esas escisiones, de las oscuridades del alma, hay cabida para la fusión amorosa, sea o no consumada plenamente.

De manera que el poema se convierte en un viaje. Ya lo sugería la bella cita de Eliot que abre el libro: “Y lo que no sabes es lo único que sabes”. La certidumbre de tener una incertidumbre es lo único que uno tiene, y a partir de ese vacío, uno puede comenzar a armar un trayecto, una creencia, una experiencia, por lo tanto, labrar una identidad. Todo el libro podría resumirse (como si eso fuera posible) en el afán de búsqueda, en la necesidad de saber. “Avanzas sin rumbo fijo”, dice uno de los últimos poemas. “Tú no estás en ti, apenas”, leemos más adelante. Poesía que indaga, que percute, que descompone.

Este prólogo solo intenta presentar la poesía de Federico Oliver, nunca entrar en ella. La lectura del libro es por sí misma una experiencia reveladora, como entrar en un bosque en medio de la noche. No hace falta nada más, la luna iluminará el camino. El resto depende del lector.



(Prólogo de Esplendor y Oscuridad de Federico Oliver. Ediciones Amargord).