(Sleaford Mods: "Second", All Tht Glue, 2020).
(Sleaford Mods: "Second", All Tht Glue, 2020).
La película Una quinta portuguesa, dirigida por Avelina Prat (2025), me ha sorprendido debido a sus reminiscencias literarias y a la propuesta no tan explorada en las narrativas cinematográficas sobre juegos especulares.
Por un lado, no puedo evitar pensar en filmes como Lisbon Story, dirigida por el gran Wim Wenders o Dans la ville blanche, dirigida por otro gran director europeo, Alain Tanner. En ambos casos se producen extrañamiento y tensiones de identidad entre los personajes en una Lisboa poética y fantasmal.
Si pensamos en referencias literarias que tematizan el extrañamiento y los juegos especulares, que hay unas cuentas, me vienen a la cabeza dos escritores portugueses muy reconocidos: Fernando Pessoa y Jose Saramago. También es inevitable pensar en autores hispanoamericanos como Jorge Luis Borges o Juan Carlos Onetti. Y cómo no citar el Requiem portugués de Antonio Tabucchi (lleva al cine precisamente por Alain Tanner). Pero tal vez el autor que más he tenido en mente es Paul Auster, autor de novelas como Trilogía de Nueva York, La música del azar o El libro de las ilusiones, donde el azar, los giros inesperados o las dudas de identidad se convierten en motor de las tramas.
En todo caso, lo que más me ha gustado de Una quinta portuguesa es el planteamiento: un hombre de mediana edad casado, es abandonado por su mujer, extranjera, sin previo aviso. Ese planteamiento es también un punto de fuga idóneo para crear una deriva, un camino por explorar que tiende hacia lo poético, lo especulativo y lo fantástico. Una quinta portuguesa es una película sugerente y a veces incómoda, lo que se agradece en estos tiempos de cine simple y conformista.
(Una quinta portuguesa, dirigida por Avelina Prat. España y Portugal, 2025).

Tumba junto al camino: Invierno, Mass
Sobre lo blanco hay un nombre.
En los tres mundos
destaca. Sonidos
de viento, un mundo de un
color.
Nombre dicho,
una vez,
al otro lado de un campo que se oscurece;
nombre cosiéndose,
muy pequeño, con hilo blanco
sobre tela blanca.
*
Roadside Grave: Winter Mass
In the white is a name.
In the three worlds
it stands, a world of one
color.
Name spoken,
once,
across a darkening field;
name being stitched,
very small, in white thread
in white cloth.
(Franz Wright, F/Poemas. Vaso Roto. Traducción de Gerardo Cárdenas).
(Tricky: "Out of Place" (feat. Marta Złakowska), Different When It's Sillent, 2026).
Una película que es muchas películas: metacine, historia de traumas familiares, historia de la hija que cuestiona al padre, carta de perdón del padre a su hija, el duelo (o varios tipos de duelo), el amor de hermanas, la aceptación de la vejez, la casa familiar como nido y como nicho.
Una película intertextual, con ecos (y homenajes) de Chéjov, Ibsen, Bergman, Woody Allen o John Cassavetes. Sin embargo, el fecundo tándem formado por Joachim Trier (director) y Eskil Vogt (guionista y director de la notable Los inocentes) han sabido nutrirse de esas influencias e integrarlas en sus propia mirada, creando hasta la fecha no solo su mejor film (Oslo, 31 de agosto; La peor persona del mundo; Thelma), sino uno de los más profundos y emocionantes de los últimos años.
La Casa del Lector de Madrid tiene una exposición dedicada a la gran poeta Gloria Fuertes titulada "Gloria Fuertes (hoy). Poesía, libertad y contemporaneidad". Se trata de una exposición pequeña que reúne algunos poemas y fotografías de la autora, aunque se echa de menos más información y material. En todo caso, supone una buena exposición para acercarse a la vida y la obra de la/el poeta de literatura infantil y juvenil más importante que ha habido en España, que además fue una mujer pionera en muchos sentidos.
Puede verse hasta el 15 de septiembre de 2026. Más información: aquí.
Dejo una pequeña muestra de fotos.
Mis ojos son los muros del recinto
la torre es el lugar
de pronto la flor de la retama,
el triple salto del salmón.
Lunette
Lunette tiene electrodos conectados.
mis alas son el resplandor del mundo,
dragones tejen el silbido de mi boca
la memoria es una ladera pedregosa
la memoria es un peto de ánimas que arde
la memoria es pedregal;
la memoria tiene tumbas,
pájaros
las yemas de mis dedos
tul
la cicatriz:
oráculos.
(Chus Pato, Poesía reunida. Volumen I (1991-1996). Traducción del gallego de Ana Gorría. Ultramarinos. 2017).
¿Don Quijote y Sancho Panza buscando aventuras y deambulando por los caminos vacíos? ¿Girando sobre sí mismos, pacientes, aburridos, esperando la noche sin hacer nada, mirando el horizonte?
En esta adaptación libre de El Quijote, no hay molinos, ni barbero, ni Dulcinea. En cambio, destacan ciertos elementos de la naturaleza, como el viento, el río, las hierbas, el atardecer, los grillos, la noche.
¿Qué es Don Quijote sin sus gigantes? ¿Qué es Sancho Panza sin su habla? ¿Qué hay tras los monólogos de Don Quijote y los silencios de Sancho? Incertidumbre, tiempo, nostalgia. Don Quijote habla, interpela a un Sancho que lo escucha, pero apenas lo replica. Los ideales caballerescos, la cultura, los códigos, el honor, ¿tienen sentido cuando no hay experiencias?
Decía el genial Béla Tarr que para él, el cine era ante todo reflejar el sentido del tiempo, la temporalidad. De ahí sus películas contemplativas que son un antídoto en estos tiempos de aceleracionismo y viralidad.
En esta película, que es un reverso de El Quijote de Cervantes, se narra un vacío de experiencias, pues son sustituidas por acciones cotidianas como dormir, comer, hablar o bañarse en un río. La temporalidad y su sentido es posiblemente el tema. ¿No es ese el sentido de la vida, el afán por buscar un sentido a las cosas que hacemos cada día?
(Honor de cavalleria, dirigida por Albert Serra. España. 2006).
«Echó a correr, y empezaron a moverse a su alrededor las casas y las verjas, pero él no veía nada, solo sentía esa carrera febril, porque en el fondo no percibía nada, ni siquiera los cuadrados de hormigón de la acera».
(...)
«En un momento centelleó ante sus ojos el hospital, en otro, el pabellón de patinaje sobre hielo, más tarde la fuente de piedra de la plaza Erkel, pero Valuska, que corría a toda velocidad, no había podido decidir, ni siquiera intentándolo en con toda su energía, si realmente se hallaba allí o si aún no había logrado liberarse del entorno de la casa de la señora Eszter».
(Melancolía de la resistencia, de László Krasznahorkai. Acantilado. Traducción de Adan Kovacsics).
El próximo jueves 5 de febrero a las 19h en la librería Terán de Madrid, mi amigo Adrián Pérez Avendaño tendrá la presentación de su libro de microrrelatos Colirio para cangrejos, publicado por la editorial Eolas, y estará acompañado por Salvador Galán Moreu. Este es el primer libro que publica Adrián, que sin embargo tiene una experiencia dilatada en este difícil y atractivo género literario. Sus textos dibujan escenas cotidianas que combinan humor y extrañamiento y no dejan indiferentes.
Dejo un enlace a la editorial aquí.
Soy esta vigilancia.
Soy esta vacilante disponibilidad,
esta ausencia de rostro,
este descolor.
Soy éste en quien se extingue
hasta la idea de hombre.
*
El rostro que no se ve
es mi rostro.
(Rafael Cadenas, Obra entera. Poesía y prosa. (1958-1995). Fondo de Cultura Económica).
(Armand Hammer & The Alchemist: "California Games feat. Earl Sweatshirt", Mercy, 2025).
Jim Jarmusch siempre nos recuerda por qué somos humanos.
Permanent Vacation, Stranger Than Paradise, Dow By Law, Dead Man, Ghost Dog, Flores rotas, Only Lovers Left Alive… Cantos a la vida (y a la muerte).
En Father Mother Sister Brother tal vez más que otras veces.
Esta película nos lo demuestra por varias razones.
Porque somos inseguros.
Porque tenemos vínculos familiares, que pesan. Y por ello actuamos, simulamos, unas veces de manera torpe y patética, y otras como auténticos actores.
Porque nos engañamos.
Pero también porque tenemos familiares a los que queremos. Y los cuidamos y los escuchamos.
Porque tenemos sueños y frustraciones, deseos y recuerdos que nos habitan, nos sangran, nos inyectan vida. Y nos hacen sucumbir, resguardarnos.
Porque tenemos un pasado que nos dibuja, nos tira hacia él, aunque también huimos de él.
Porque después de todo, somos frágiles. Y estamos solos. Y buscamos esos mismos vínculos de los que a veces huimos. Porque nos necesitamos.
El cine de Jarmusch es en ocasiones bretchiano, hay un alejamiento que es también extrañamiento. El absurdo es también sentido.
Jarmusch es uno de los reyes del silencio, de los silencios y las escenas incómodas. Y por eso mismo, su cine es tan real.
Father Mother Sister Brother es ligera y fragmentaria, como los relatos de Raymond Carver o Sam Shepard. Hay mucho de Chejov, y no tanto de Kafka.
Father Mother Sister Brother se suma a su otras películas compuestas por cortometrajes, como Mistery Train, Coffee & Cigarettes y Noche en la Tierra. Historias compuestas por adición y conexiones que conforman las historias fragmentarias. Como la vida misma.
En estos tiempos que corren, donde las no-cosas dominan nuestra vida, Father Mother Sister Brother es aliento que nos renueva en nuestra humanidad.
(Father Mother Sister Brother, dirigida por Jim Jarmusch. 2025, EEUU).