sábado, 17 de junio de 2023

9 mm, de Ángel Muñoz

 



9 mm, de Ángel Muñoz. La Garúa, 2023.


Escribir sobre el suicidio no es muy habitual, y menos todavía llevarlo al terreno de la poesía, como hace Ángel Muñoz con este poemario. 9 mm homenajea a los policías que “tomaron la triste decisión de acabar con su vida”, por lo que es una incursión sobre situaciones delicadas, que, sin embargo, pueden incluir belleza además de dureza.


En una de las citas que abre el libro, dice Emil Cioran: “No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos”. Hay mucho de ello en este poemario, de momentos concretos y de vidas que poco a poco se van diluyendo en la fría rutina hasta llegar a un punto de no retorno.


9 mm se divide en dos partes: una dedicada a los casos policiales, a los agentes que acuden a llamadas de emergencias (violencia de género, toxicómanos, peleas, intentos de autoagresión). Fragmentos de historias rotas, escenas de violencia y desolación.


La segunda, más intimista, se mete en la piel del compañero del autor, también policía, que un día decidió acabar con su vida. La dificultad de gestionar toda la presión psicológica, los problemas personales, la incomprensión y la falta de empatía, llevan a muchas personas a la soledad más absoluta. De manera que la segunda parte se convierte, casi sin quererlo, en un espejo de la primera, solo que ahora el agente que acudía a ayudar a los que se sentían desolados, es también víctima. La voz poética intenta ponerse en la piel del malogrado policía, y logra transmitir los males sordos a los que aludía Cioran: “Esta noche regreso a casa / con la jaula de mi pecho vacía”. 


Los poemas de Ángel Muñoz sobrecogen y nos plantean no solo lo frágil que es la existencia, sino también que hay muchas vidas que dependen de un hilo y nadie hace nada: “qué hacer / cuando no hay delito / cuando se debe enterrar la cabeza en la almohada”. También hay situaciones ambiguas o paradójicas, donde la ley opera, pero esas vidas ajadas no encuentran consuelo ni redención. En las escenas que dibuja Muñoz no hay cabida para el gozo: “nadie le ha explicado a la anciana qué es la soledad / lo averiguó por su cuenta”.


Los policías conviven con situaciones sórdidas y muy duras, que en ocasiones pueden resultar absurdas. El libro también es un testimonio de ello. Se agradece la escritura de un libro como este, que visibiliza una situación delicada y muchas veces silenciada. Además, hay una mirada crítica ante la sociedad, ante la incapacidad de los cuerpos o del Estado por ayudar a personas desvalidas que viven en la desesperación más absoluta.


Hay algo difícil de explicar, que se nos escapa, pero que está ahí, delante de nosotros, y estos poemas intentan expresarlo, poetizarlo: 


Existen cosas 

que las palabras

no pueden explicar

y debe ser el agua

que corre un poco por todas partes

la que deba dar un significado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario