miércoles, 28 de julio de 2021

Conexión, de Kae Tempest

 


Conexión, de Kae Tempest. Sexto Piso, 2021. Traducción de Esther Villardón.


Kae Tempest, antes conocida como Kate Tempest, es una artista interdisciplinar imprescindible para siglo XXI. La compositora, cantante, poeta, autora dramática -aunque para mí mayormente conocida por su faceta musical- publica Conexión, un pequeño libro autobiográfico nacido de la necesidad de comunicar varias de sus preocupaciones y conectar con la gente en la época de la pandemia tras el COVID-19.


Pero, ¿qué es exactamente Conexión? Pues ya en la primera frase uno puede hacerse una idea, que después irá desgranando en las páginas posteriores: “Este libro habla de la conexión. De cómo la inmersión en la creatividad puede unirnos y ayudarnos a cultivar una mayor consciencia de nosotres mismes”.


Conviene aclarar que Kae Tempest se ha cambiado el nombre recientemente (antes era conocida como Kate Tempest) y se ha declarado de género no binario, pidiendo  que se hable de ella sin referirse a “ella” (en inglés se utiliza “they” y “them”), así que, manteniendo esta característica, el libro respeta el uso del lenguaje no binario e inclusivo, como señala la traductora: “Se empleará el morfema «-e» para evitar el masculino genérico al referirse a grupos colectivos”. Yo intentaré hacer lo mismo.


Por cierto, es muy aconsejable leer el comunicado que publicó en Redes Sociales en agosto de 2020 (ver traducción al español aquí), porque no tiene desperdicio y puede servir para aclarar de dónde viene su cambio de nombre. En todo caso, y más allá de estas problemáticas sobre el género y el lenguaje, lo que tenemos aquí es un libro donde Tempest aborda desde su experiencia como cantante y escritore, la creatividad como una forma de conocerse a sí misme a la vez que un intento de tender puentes emocionales con los demás. 


Tempest puede resultar sosegade y creo que es uno de sus méritos, ya que de esta manera será más fácil llegar a más público. No obstante, su discurso es profundo e invita a la acción, al cambio en cada individuo, con frases que pueden recordar a algunas de las proclamas del ya lejano Movimiento 15M porque buscan la solidaridad, la responsabilidad social frente al Capitalismo violento y deshumanizado: “Cuando, en lugar de considerar qué podemos ofrecer, estamos obsesionades con qué podemos obtener de un intercambio o cómo podemos beneficiarnos, estamos siendo explotadores” o “¿Y si alcanzamos la civilización no por nuestra habilidad como cazadores sino por nuestra habilidad como cooperadores?”.


Una de las cosas que más me llama la atención de Kae Tempest es que, a pesar de su carácter indómito y crítico con el sistema, ha conseguido ser reconocide con premios como el Ted Hughes de Poesía o nominaciones al Mercury Prize y Brit Awards de la música británica. Incluso, aquí en España, hace tan solo dos meses, sus entradas para un recital en Madrid se agotaron en cuestión de horas. Es de esos artistas (como PJ Harvey o M.I.A.) cuya personalidad desborda talento y compromiso con el momento en el que vivimos y alzan la voz para mostrarlo desde una actitud crítica. Si hablamos de su faceta musical, sus álbumes son un puñetazo de música urbana, esa que bebe del spoken world, el hip hop, el grime, la música electrónica y el punk, y por tanto, es un canto a la heterogeneidad, siempre acompañada por letras reivindicativas que denuncian la realidad en la que vivimos: sus injusticias, contradicciones, perversidades. No cabe duda de que Kae Tempest es une de les artistes musicales más fascinantes del siglo XXI y álbumes como Let Them Eat Chaos (2016) o The Book of Traps and Lessons (2019) lo confirman.


Volviendo al libro. ¿Es Conexión un libro de autoayuda? ¿Lo es Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Oliver Everett (el verdadero nombre de Mr. E de Eels)? ¿No lo es Instrumental, de James Rhodes?


Conexión es un libro que nace desde la inmediatez de la época marcada por el COVID-19 y se nota, ya que Tempest aborda distintas cuestiones relativas al confinamiento y a su imposibilidad de salir de gira, tocar en conciertos, etc. Para alguien que viaja a menudo, hace pruebas de sonido, da conciertos, ofrece recitales, asiste a programas de radio, de televisión, etc, parece necesario parar un momento y reflexionar sobre el valor de su trabajo. Y Tempest es agradecide: “Hago música y se me garantiza el acceso a una libertad tan firme que me deja brillando de los pies a la cabeza”. Pero también es comprometide. Algunas de sus preocupaciones son la creatividad, que “estimula la conexión”, la cohesión de grupo, el cuidado y la empatía. Sabedore de las perversidades del Capitalismo, afirma que deberíamos ayudarnos en vez de competir. 


En relación a esto, el filósofo germano-coreano Byung-Chul Han denomina “enjambre digital” a la masa actual y afirma que “el enjambre digital consta de individuos aislados”, pues actualmente “los individuos se funden en una nueva identidad, en la que ya no tienen ningún perfil propio”. Y ahí es donde Tempest propone su idea de conexión, reforzando lo que tenemos de humanos, de seres sociales. Para Tempest, la creatividad nos permite (re)conocernos, (re)pensarnos.


Uno de los aspectos que llama la atención del libro es el recurso de las citas con el poeta inglés William Blake para abrir cada capítulo, algo que, por cierto, recientemente han hecho otros autores como la escritora polaca (Nobel de Literatura en 2018) Olga Tokarczuk con su novela Sobre los huesos de los muertos. Parece que Blake (que también fue motivo de juego intertextual en la película Dead Man de Jim Jarmusch) tiene mucho jugo y a día de hoy sigue siendo percibido como un visionario, 200 años después. En todo caso, le poete londinense sigue el hilo de las citas porque hay un poso profundo y le sirve para enlazar sus propias ideas. Es otra muestra más de la conexión del libro, de la capacidad de le autore por buscar puentes entre ideas, emociones, actos y personas. Algo, que también hace con Carl Jung y su Libro rojo.


Cuando uno acaba el libro, queda patente su intención persuasiva, parece como si su faceta más empática y compasiva (en un sentido budista) saliera a flote para acompañarnos a pensar, a pensarnos en este contexto tan diverso y complejo en el que vivimos. Sin duda, Conexión contribuye a conectarnos y a indagar en la sociedad y en nosotros mismos.


lunes, 19 de julio de 2021

viernes, 9 de julio de 2021

William Gibson y Mark Rothko: colores

Blue, Green and Brown, 1952

El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor sintonizado en un canal muerto.

-No es que esté desahogándome -Case oyó decir a alguien mientras a golpes de hombro se abría paso entre la multitud frente a la puerta del Chat. Es como si mi cuerpo hubiese desarrollado toda esta deficiencia de drogas -era una voz del Ensanche y un chiste del Ensanche. El Chatsubo era un bar para expatriados profesionales; podías pasar allí una semana bebiendo y nunca oír una palabra en japonés.


(Neuromante, de William Gibson. 1984. Editorial Minotauro. Traducción de José Arconada Rodríguez y Javier Ferreira Ramos). 

sábado, 3 de julio de 2021

Raised By Wolves: ser o no ser (ciborg)


(Raised By Wolves, serie de 10 episodios creada por Aaron Guzikowski y producida por Ridley Scott. HBO, 2020). 
 

martes, 22 de junio de 2021

Tell Me Why: ese montón de espejos rotos


 


¿Cómo nos relacionamos con nuestro pasado? ¿Qué tipo de narrativa nos construimos para rememorar un hecho traumático de la infancia? ¿Cómo nos afecta y cómo nos modifica a lo largo de nuestra vida?

 

Tell Me Why parte de una escena traumática que dejará marcados a los protagonistas, poniéndonos en la piel de los gemelos Tyler y Alison para enfrentarlos a sus propios fantasmas y buscar respuestas diez años después a un hecho trágico en el que su madre murió siendo ellos unos niños. Al ser una aventura narrativa, se prioriza la narración sobre la acción, destacando la capacidad de explorar escenarios y la toma de decisiones que afectarán a los acontecimientos, pero pocos juegos se sumergen en una historia tan emotiva y una ambientación tan intimista, sin resultar cursi ni sensiblera. Ya vimos de lo que Dontnod son capaces de hacer con Life is Strange 2, seguramente su historia más madura, donde se combinan a la perfección una lectura intimista con una lectura política. Tell Me Why también habla del dolor ante la muerte, de la relación entre hermanos, e incluso contiene un compromiso con temáticas LGTBQ+, pero se centra mucho más en el aspecto emocional. Es un juego más pequeño, más directo.

 

Lo que hace de Tell Me Why una experiencia especial es el hecho de tratar algunas temáticas poco desarrolladas en los videojuegos y solo por ello, ya lo hacen interesante. Me refiero a la transición de género de Tyler, que, sin ser lo principal, es importante para comprender parte de su historia, de su relación con su madre, de sus dudas e incertidumbres que han ido perdurando a lo largo del tiempo. Al principio, y esto me parece un acierto en su propuesta, no sabemos muy bien hacia dónde irá avanzando la trama. El hecho de que Tyler antes fuera percibido como niña y ahora esté inmerso en un proceso de transición, le lleva a mostrarse irascible e incluso su hermana le espeta que no esté tan a la defensiva. No creo que sea fácil volver a su pueblo natal convertido en otra persona (no solo por su cambio de sexo), cuando ha estado ausente muchos años debido a una situación trágica que le ha convertido en huérfana, además de vivir separada de la persona que más quiere y con la que mejor se entiende. El regreso de Tyler, es un cambio significativo porque supone el desencadenante para rebelarse y revelar lo que la realidad no quiere mostrar.

 

En esto sentido, Tyler encuentra a su hermana Alyson a esa persona que no solo lo escucha, sino que lo comprende y lo respeta. El hecho de que sea trans nos sugiere que no todo es lo que parece, algo recurrente en el juego. Como capas que se superponen para dar forma a una realidad compleja. Cuando buscamos pistas e información sobre Marie-Ann, la madre de Alison y Tyler, para ir recomponiendo el puzle de lo que realmente sucedió aquella fatídica noche, iremos comprobando que cada personaje esconde algo. Delos Crossing (ficticio pueblo de Alaska donde transcurre la trama) tiene una atmósfera lynchiana, con un aroma melancólico y tranquilo, que esconde una realidad más turbia, un poco al estilo de Twin Peaks o el comienzo de Terciopelo Azul.


En diez años los gemelos Ronan se han hecho adultos, incluso la niña Ollie es ahora un chico atractivo llamado Tyler. Por fuera, han cambiado muchas cosas, pero de alguna manera, es como si el tiempo no hubiera transcurrido en la vida interior de ambos. Por ello, perduran preguntas en el aire y emociones soterradas que empiezan a removerse después de volverse a ver. Tyler recuerda a la gente con la que tenía contacto cuando era niña, pero después de tanto tiempo, ya nada es lo que era. Su irrupción en Delos Crossing sirve para desmoronar el castillo de naipes de la normalidad. Remover el pasado implica muchas veces dolor, culpabilidad, y por ello se necesita mucha fuerza de voluntad y valentía. 

 

Como ocurre con algunas series clásicas de HBO (A dos metros bajo tierra, Olive Kitteridge), el tono de Tell Me Why es lento. Busca momentos intensos y muestra detalles que finalmente se acumulan para acabar explotando. Pero de lo que realmente habla Tell Me Why es de la (in)capacidad de reconstruir recuerdos, la (in)evitabilidad del paso del tiempo y cómo nos condiciona en la medida en que somos también memoria. Los hermanos Ronan indagan en el pasado, vuelven una y otra vez a aquella fatídica noche en que todo cambió. Quieren saber la verdad de lo ocurrido, pero, ¿qué es la verdad? ¿Acaso hay una única verdad para todos?

 

Decía Borges en su poema “Cambridge” que “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos” y algo así sucede en las cabezas de Alison y Tyler. La memoria puede ser un infierno, más todavía cuando se está solo o sola y no se es capaz de encontrar respuestas. Las trampas de la memoria pueden llevarnos a una misma escena una y otra vez, revivirla hasta la extenuación. Pero también puede ofrecernos una imagen distorsionada de lo ocurrido, de nosotros mismos. Si nos detenemos mínimamente en los versos de Borges, me parece que sirven para entender un poco mejor la historia de Tell Me Why, ya que el pasado se convierte en escenas que se asemejan a un museo, pues, el tiempo se nos escapa; podemos regresar a esas escenas una y otra vez para intentar comprender lo que realmente sucedió, pero no podremos cambiar los hechos. 



 

En Tell Me Why, ambos protagonistas se comunican por telepatía, además de ser capaces de visualizar escenas del pasado y reconstruirlas. Esas imágenes de niñas junto a su madre, nos permite a los jugadores acercarnos a lo ocurrido, más bien, a lo que ellos creen que ocurrió. Son escenas fantasmales, casi parecieran fragmentos de un museo de cera. Continuamente, se pone en entredicho si lo que vemos sucedió realmente. Los “espejos rotos” a los que alude Borges sirven para simbolizar lo vivido por Tyler y Alison . Dice también el autor argentino en ese bello poema: “Como en los sueños / detrás de las altas puertas no hay nada / ni siquiera el vacío”. Durante las ocho o diez horas del juego, intentaremos atravesar puertas, investigaremos en cuartos, estancias, buscaremos pistas en libros, interrogaremos a personas del círculo cercano a ellos y hasta rememoraremos escenas del pasado para encontrar pruebas que den sentido a lo ocurrido. Pero como en un sueño, el recuerdo se mezcla con la emoción. El recuerdo nunca puede ser tal y como ocurrió, y por tanto, el sueño tampoco. El tiempo se nos escapa, la memoria siempre es insuficiente, es una reconstrucción quebrada, un intento de dar forma al vacío. Si hay dos personas que recuerdan una misma experiencia, tampoco pueden obtener exactamente las mismas imágenes, las mismas verdades, ni siquiera aunque sean gemelos y estén fuertemente unidos. Por ello, tras el reencuentro, Alison y Tyler deciden enfrentarse a sus fantasmas, a esos espejos rotos que no les permiten saber lo que ocurrió verdaderamente, tal vez porque la verdad no existe, o en todo caso, existe una verdad por cada persona. Ellos quieren avanzar, deben vencer su culpabilidad, su miedo, su incertidumbre. Para lograrlo, deben volver al pasado, combinar sus fuerzas, enfrentarse al vacío. Y obtener una verdad, su verdad.

 

Uno de los puntos fuertes de la historia y que poco a poco va cobrando más peso es Mary-Ann, la madre excéntrica de Tyler y Alison, una mujer incomprendida por todos. Nada es lo que parece en Delos Crossing. Mary-Ann es un personaje lynchiano, de esos que tienen morbo, al arrastrar un pasado oscuro y desconocido. Ella llega a una tierra nueva para rehacer su vida, para reinventarse. A ojos de los demás, Mary-Ann es inestable y problemática, pues se sale de la normalidad. Al principio -supongo que esto le ocurre a la mayoría-, Mary-Ann me caía antipática, pero después de ir descubriendo evidencias sobre su pasado fui cambiando de opinión, debido a que al final se trata de un ser frágil, que ha sufrido reveses familiares y sentimentales y arrastra el lastre del pasado. Al final, sus propios hijos se dan cuenta de que no la conocían, y ahora, todo cambia, la narración del pasado, su relación con ella, incluso la verdad de lo que ocurrió aquella noche. Dontnod logra que veamos y sintamos junto a Tyler y Alison pero que no juzguemos. Y aciertan.

 

Probablemente, Tell Me Why es uno de los juegos más intensos a los que he jugado. La historia va cobrando interés y el itinerario que seguiremos encarnando a los hermanos Ronan nos llevará por caminos poco transitados para la mayoría. Tal vez por ello, no es un juego para todos los públicos. Pero es un juego necesario por cuanto tiene de valor de la vida, como un ejemplo de resiliencia, de capacidad para superar una experiencia traumática y seguir hacia delante. También es un ejemplo de cómo la realidad no suele tener una sola verdad. Quien juegue a Tell Me Why, tendrá una experiencia única que no olvidará.

 

(Artículo publicado originariamente en Nivel oculto en mayo de 2021).

 

 

 

viernes, 11 de junio de 2021

Low Roar + Death Stranding

 


(Low Roar (feat. Jófridur Ákadóttir), “Bones”, Once in a Long, Long While, 2017. Banda Sonora del videojuego Death Stranding, Kojima Productions, 2020).

viernes, 4 de junio de 2021

Jorge Luis Borges: elogio de la sombra



Cambridge

Nueva Inglaterra y la mañana.

Doblo por Craigie.

Pienso (yo lo he pensado)

que el nombre Craigie es escocés

y que la palabra crag es de origen celta.

Pienso (ya lo he pensado)

que en este invierno están los antiguos inviernos

de quienes dejaron escrito

que el camino está prefijado

y que ya somos del Amor o del Fuego.

La nieve y la mañana y los muros rojos

pueden ser formas de la dicha,

pero yo vengo de otras ciudades

donde los colores son pálidos

y en las que una mujer, al caer la tarde,

regará las plantas del patio.

Alzo los ojos y los pierdo en el ubicuo azul.

Más allá están los árboles de Longfellow

y el dormido río incesante.

Nadie en las calles, pero no es un domingo.

No es un lunes,

el día que nos depara la ilusión de empezar.

No es un martes,

el día que preside el planeta rojo.

No es un miércoles,

el día de aquel dios de los laberintos

que en el Norte fue Odín.

No es jueves,

el día que ya se resigna al domingo.

No es un viernes,

el día regido por la divinidad que en las selvas

entreteje los cuerpos de los amantes.

No es un sábado.

No está en el tiempo sucesivo

sino en los reinos espectrales de la memoria.

Como en los sueños

detrás de las altas puertas no hay nada,

ni siquiera el vacío.

Como en los sueños,

detrás del rostro que nos mira no hay nadie.

Anverso sin reverso,

moneda de una sola cara, las cosas.

Esas miserias son los bienes

que el precipitado tiempo nos deja.

Somos nuestra memoria,

somos ese quimérico museo de formas inconstantes,

ese montón de espejos rotos.


(Jorge Luis Borges, Elogio de la sombra, 1969).