jueves, 29 de mayo de 2014

Entrevista capotiana en Alma en las palabras

El pasado lunes 19 de mayo salió publicada una entrevista que me realizó el escritor y crítico literario Toni Montesinos en su blog Alma en las palabras. El formato de las preguntas es muy original, pues sigue el modelo que una vez realizó Truman Capote; de hecho, Toni Montesinos, que publica varias entrevistas cada semana, las denomina “capotianas”. Agradezco a Toni que me haya propuesto para la entrevista, que por otra parte, he disfrutado contestando. Esta es la entrevista:

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Carlos Huerga.


Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
¿Vivir en un solo lugar?... Difícil elección. Tal vez en mi cabeza, porque podría viajar al pasado y al futuro siempre que quisiera. Elegir momentos e historias... sería como no estar encerrado.
¿Prefiere los animales a la gente?
Depende de la situación. Si estuviera en una isla desierta, elegiría a las personas, pero en determinados momentos prefiero a los animales. Los animales suelen ser transparentes, no como las personas.
¿Es usted cruel?
Creo que no, a pesar de que en algún momento lo haya podido ser.
¿Tiene muchos amigos?
Tengo algunos, y eso es mucho, al menos, es más de lo que pensaba hace unos años. 

jueves, 22 de mayo de 2014

Enseñando a ser felices

Muchas veces me he planteado (y me sigo planteando) qué es educar. Cómo deberíamos enseñar “cosas” a los niños y qué “cosas” deberíamos enseñar, para que luego, de adultos, puedan ser personas más o menos felices. Pero esto no tiene nada que ver con la realidad que conocemos.

El documental japonés Pensando en los demás muestra que se puede educar de otra manera: fomentando la empatía, conociéndonos mejor a nosotros mismos, identificando nuestras emociones; en definitiva, aprendiendo a ser felices. Vivimos en una sociedad donde el miedo maneja nuestras emociones y nos aleja de nuestras personalidades más genuinas.

(Cuelgo el documental, disponible en youtube y que se emitió en el Canal 33 de Cataluña, de manera que está doblado al catalán y subtitulado al castellano y la calidad no es la más adecuada. Sin embargo, y tal y como he podido comprobar con mis alumnos, no es para nada un obstáculo para entenderlo y disfrutar de él).

viernes, 16 de mayo de 2014

Chris Isaak: Wicked Game



Chris Isaak: "Wicked Game". Vídeo dirigido por David Lynch con escenas de Corazón salvaje (1990).

viernes, 9 de mayo de 2014

Jacques Ancet: Bajo la montaña

Cada día, la dificultad de vivir en la claridad del día. Pantallas mates o brillantes. Silencio. La voz vuelve, sacando raíces y volcanes. También la angustia de lo inmóvil. La fijeza negra con perros. Quisiera saber, pero se hunde. ¿Cuándo podrá? El tiempo.

*

Chaque jour, la peine d'être au jour. Écrans mats ou luisants. Silence. La voix revient, tirant racines et volcans. L'angoisse de l'immobile aussi. La fixité noire avec des chiens. Il voudrait savoir, mais il s'enfonce. Quand pourra-t-il? Le temps.


(Jacques Ancet, Bajo la montaña, Bartleby Editores, 2004. Traducción de Rafael-José Díaz).

miércoles, 23 de abril de 2014

La noche de Lou Reed


Hoy miércoles 23 de abril participaré en el homenaje a Lou Reed dentro del Programa de La Noche de los Libros junto a Julio Mas Alcaraz y Óscar Curieses a las 22:30h en La Escalera de Jacob. Habrá lectura de letras de canciones de Lou Reed y una sesión de música de The Velvet Underground y Lou Reed a cargo de DJ Montag y DJ Pedro Páramo.

Miércoles 23 de abril de 2014 a las 22:30h.
La Escalera de Jacob (Lavapiés 9, Madrid).

sábado, 19 de abril de 2014

Notas de Eric Rohmer I

Se nos machaca constantemente con que el cine es un arte aunque se base sobre un modo mecánico de reproducción. Yo afirmaría todo lo contrario. El poder de reproducir exactamente, ingenuamente, es el mejor privilegio del cine. Pero, entonces, se dirá: ¿cómo intervendrá el creador, dónde se hallará su libertad? En todas partes, y será la más amplia de todas. Lo que un cineasta digno del tal nombre debe hacernos partícipe no es de su admiración por los museos, sino de la fascinación que ejercen sobre él las propias cosas.

*

Ciertamente, como obra de arte, el filme es una interpretación del mundo. Pero, entre todas las artes, el cine, y esta es la paradoja, es aquel en el que la cosa filmada tiene la mayor importancia, la “interpretación” desaparece incluso. Este es el milagro de los primeros films de Lumière. Su impresión es que nos hacen ver el mundo con ojos diferentes y admirar, como dijo Pascal, cosas que no sabíamos admirar en el original: personas que caminan por la calle, niños que juegan, trenes que andan. Nada más banal.



(Eric Rohmer, edición de Carlos F. Heredero y Antonio Santamarina, Cátedra, Madrid, 1991).

jueves, 10 de abril de 2014

Kurt Cobain: un poema


El 5 de abril se cumplió el 20 aniversario de la muerte de Kurt Cobain, y yo tuve la suerte de hacerle un pequeño homenaje colaborando con la revista Obituario y su (gran) número dedicado al líder de Nirvana. Este es el poema que surgió para la revista:

In Utero


Me gusta escribir canciones cuando el amanecer es una manada de lobos.

Me subo a los tejados de las casas de mis vecinos y me pincho las venas, como un Piscis cuando está débil.

Anoche buceé en el Lago Washington y vi peces llenos de colores extraños.

Ahora me siento encerrado en una caja de cerillas, diminuta y fea.

Hoy he sacado las pistolas y he jugado a la ruleta rusa.

Me quito el drenaje, escupo la rabia adolescente y me miro en un espejo agrietado.

Odio las meadas territoriales y los abogados con corbata.

Dicen que escribo canciones provistas de árida belleza, y que soy frágil y enfermizo.

Pero lo único que quiero es subir al ático que me espera desde mi infancia y mirar los atardeceres sobre mis soles.

Y coger mi guitarra y hacer un poco de ruido, como águilas distorsionadas comiéndose mis entrañas, como buitres devorando el hígado a Prometeo.

No sé a dónde voy. Tal vez al útero.

Mientras tanto, en la habitación contigua, permanece un televisor encendido.