miércoles, 31 de diciembre de 2014

Wu-Tang Clan: A Better Tomorrow

Poco se puede añadir a los sucesos policiales que han acaecido este año en EEUU en torno a los ciudadanos negros muertos a tiros a manos de policías. Puede haber muchas opiniones morales, éticas y políticas, pero hay algo ineludible: violencia desmedida. Racismo. Poder. Miedo. Injusticia. Poco más puedo añadir. El gran grupo de hip hop Wu-Tang Clan se ha pronunciado con una canción atípica a la vez que necesaria sobre estos acontecimientos repetidos una y otra vez. Despido el año con este sorprendente vídeo. ¡Feliz año, pese a todo, y que en 2015 muchas cosas empiecen a cambiar para que tengamos un mejor mañana!

viernes, 26 de diciembre de 2014

viernes, 12 de diciembre de 2014

Presentación del libro Marca da España



Presentación del libro Marca da España, un "retrato poético" de esta sociedad en crisis, realizado por cincuenta y dos poetas (entre los que me incluyo) y el fotógrafo alemán Reiner Wandler. El acto será presentado por el propio Wandler, Federico Ocaña, Miguel Urbán, Ana García y Enrique Maestu. Algunos poetas, leerán sus textos.

Lunes 15 de diciembre a las 19h. Sala Savia Solar.

Calle Escuadra 11, Madrid.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Aritmética del desgaste, de José Ángel González Franco




Presentación de Aritmética del desgaste, de José Ángel González Franco (Esto no es Berlín Ediciones)


Cuando conocí en persona a Jaime Rodríguez Z. (editor de Esto no es Berlín) para proponerme que presentara junto a él y José Ángel González Franco el acto de hoy, me entregó el libro Aritmética del desgaste y me explicó que se trataba de la primera publicación del autor. También me comentó que era un tipo muy inteligente, además de un importante abogado penalista de Barcelona. Y es curioso, continuó diciendo, porque nuestra editorial nació en Tabacalera con ánimo de publicar literatura con un contenido crítico, al margen del mercado... Pero nosotros no tenemos prejuicios, y la verdad es que cuando leímos el libro nos pareció muy bueno. Interesante, le dije yo, además, estoy de acuerdo en que lo importante es el libro. Seguro que te gusta Bolaño, ¿no?, le pregunté, aunque más bien se trataba de una afirmación que buscaba cierta complicidad. Claro, me respondió Jaime, como diciendo “vaya pregunta más tonta”. Es que todo esto me parece una historia muy bolañesca, le escupí. Una sonrisa pícara se dibujó en su rostro. Y lo cierto es que veo a José Ángel González Franco como un personaje de Los detectives salvajes. Un abogado catalán que lidia con las altas esferas de la sociedad, con la corrupción, los delitos... y que escribe poesía en sus ratos libres. Una poesía reflexiva, honda. Creo que si Bolaño siguiera viviendo, estaría interesado en conocer a José Ángel González Franco. Y yo, que me considero un bolañista, estoy muy interesado en José Ángel. Y tengo la suerte no solo de conocerlo hoy, junto a ustedes, sino de escucharlo, de compartir este momento, y todavía más: de acompañarlo en la presentación madrileña de su libro Aritmética del desgaste. Así que, voy a comentar unas palabras sobre lo que me ha sugerido el poemario.

Aritmética del desgaste es ya de por sí un título atractivo, ¿no creen? Habla Pere Gimferrer en el prólogo “_A propósito de Aritmética del desgaste” de “vaciado”, y me parece una manera muy sugerente de ilustrar el trabajo de José Ángel González Franco. Por un lado, porque yo creo que la poesía es un ejercicio de vaciado -como en la pintura y en la escultura-; por otro, porque en la temática que se desarrolla en el libro podemos apreciar un vaciado del propio sujeto poético para después reconstruirse.

En la primera parte del libro encontramos una cita de Nietzsche que dice: “¡Qué sabe del amor quien no tuvo que despreciar precisamente lo que amaba!”. Y en el primer poema del libro, leemos: “Fue así como empezó el fuego. Con el incendio de todo aquel falso conocimiento. / Y fue así como acabó. Con mi magia hecha cenizas”. A veces nos olvidamos de los orígenes del fuego, pues de alguna manera tuvo que encenderse. Y el fuego del que nos habla González Franco empezó con “aquel falso conocimiento”. ¿Falso, por qué? Y no solo eso, también leemos que acabó con “mi magia hecha cenizas”. Creo que la lectura del libro nos permite acercarnos a esas cenizas, a su proceso. El atractivo título del poemario, “Aritmética del desgaste”, podría también haber sido “Aritmética de las cenizas”. Pero no. Perdería la capacidad de evocación, de reflexión sobre el cálculo. El protagonista/lector da pasos entre recuerdos propios que surgen a partir de las palabras pulidas que se forman en el aire y se proyectan sobre las paredes y los muros de una casa. Pero no olvidemos que toda casa es susceptible de ser demolida. Y en ese trayecto/lance del sujeto poético, que es también la experiencia del lector, los poemas crecen, respiran; la belleza surge de las palabras y el conocimiento aumenta paulatinamente. Porque Aritmética del desgaste es también un libro sobre el conocimiento. Por ejemplo, descubrimos que a partir de las cenizas se pueden crear nuevos fuegos. Que se puede crecer a partir del “desgaste”. Y eso es sabiduría.

Uno de los poemas más fascinantes del libro lleva por título “_Daimon”, y en él leemos:

“Habrá que dejar respirar al fruto.

Un pez con las escamas infladas
inerte, en la puerta de la casa,
soñando con tu agua.

Hay que dejarlo que respire”.

No puedo añadir mucho más, porque estos versos muestran lo que yo entiendo por poesía. Belleza y sugerencia, algo que se mueve entre la tensión y la iluminación.

Más adelante, leeremos una cita de Fernando Pessoa para abrir la segunda parte del libro, que reza: “Para comprender, me destruí”. Estas palabras nos sirven para comprender el proceso de aprendizaje que experimenta el protagonista, que podríamos ser cualquiera de nosotros. Porque la poesía es para compartirla, para leerla, para hacerla nuestra. Y no dudo de esta cualidad en el autor. Juzguen ustedes mismos cuando lo escuchen recitar, cuando lean este poemario valiente. En uno de mis poemas favoritos del libro, “_Autorretrato” encontramos unos versos visuales, potentes, que dicen: “y dibujar en el aire / una figura / que no soy yo”. ¿Qué es dibujar en el aire figuras que no son uno mismo? Perderse. Pero el que se pierde, tiene dos opciones: sumergirse en la pérdida, alimentarla, para acabar inmerso en el caos, o transformarla en otra cosa, en una exploración que permita volver a encontrarse. Repito las palabras de Pessoa: “Para comprender, me destruí”.

Y esta segunda parte finaliza con un poema que lleva por título “_Posdata” y dice: “Me he comido hasta las moscas”. Esta frase es otro de los mejores poemas del libro. Por la elipsis, por lo explícito de lo implícito que hay en ella. No es una queja, es una derrota que se reconoce. Y es una postada, por si no ha quedado claro, ¿eh?

(Hago un pequeño paréntesis. Sabemos lo que hacen los grandes deportistas cuando pierden, me refiero a los más ambiciosos: aprender de la derrota, mejorar para ganar la próxima oportunidad que tengan. La derrota les hace más fuertes. No sé si este símil deportivo sirve para comprender este libro, pero creo que algo de ambición hay en todo aquel que quiere transformarse y no conformarse con las cenizas).

Ya en la tercera parte del libro, los títulos de los poemas han desaparecido. Algo ha ocurrido. ¿Es eso el conocimiento, despojarse de las etiquetas que nombran las cosas?

Para acabar, me gustaría volver a citar a Gimferrer, pues en el pequeño prólogo del libro, argumenta que después de ese vaciado hay una “mutación hacia sí mismo”. Creo que da en el clavo de lo esencial de Aritmética del desgaste y poco más puedo añadir yo. Simplemente, que el amor y los sentimientos son difícilmente medibles o calculables y que muchas veces 2 + 2 = 5 (incluso Radiohead, la gran banda británica de pop-rock, dedicó una canción a esta suma) o cuando uno piensa que está multiplicando, a lo mejor no es consciente de que está restando o dividiendo. La realidad no es objetiva. Incluso, dependiendo del momento de cada uno, una misma cosa puede verse de maneras distintas. Al final, hay un resultado: el de la metamorfosis. Y la operación merece la pena. Arriésguense.

(Texto leído en la presentación de Aritmética del desgaste de José Ángel González Franco, el lunes 1 de diciembre en CaféBar Tiovivo, Malasaña, Madrid).

Videoclip de Radiohead: "2+2=5":


viernes, 28 de noviembre de 2014

Presentación de Aritmética del desgaste, de José Ángel González Franco

El lunes 1 de diciembre estaré presentando el libro Aritmética del desgaste de José Ángel González Franco junto al autor y Jaime Rodríguez Z en Tiovivo Café Bar (Calle del Marqués de Santa Ana 2, Malasaña, Madrid) a partir de las 19:30h.

Añado un poema del libro:

_Autorretrato


Una cicatriz cose los días malos.

La seriedad de las abejas
en su quehacer diario
construyendo la Gran Casa

cementerio de vida dulce

es otra cosa.

Me piso los cordones,
molesta esa sensación
de caminar agrediendo
al movimiento

y dibujar en el aire
una figura

que no soy yo.

(José Ángel González Franco, Aritmética del desgaste. Esto no es Berlín Ediciones, 2014).

martes, 25 de noviembre de 2014

The Wire y el Capitalismo


The Wire describe un mundo en el que el capital ha triunfado por completo, la mano de obra ha quedado marginada y los intereses monetarios han comprado suficientes infraestructuras políticas para impedir su reforma.

*

La serie trataría sobre el capitalismo salvaje que va arrastrándolo todo, sobre cómo el poder y el dinero se confabulan en una ciudad americana postmoderna.


(David Simon en The Wire. 10 dosis de la mejor serie de la televisión, Errata Naturae, 2010).

lunes, 17 de noviembre de 2014

Benjamín Prado: un poema



Material


No es el azar
que salta de una mano
hasta los dados.

Es como el miedo:
cuando es de noche y puedes
ver los sonidos.

Son las palabras
que tengan dentro al hombre
que las escucha.

La poesía
es fingir que es verdad
lo que es verdad.



(Benjamín Prado, Todos nosotros, Hiperión, 1998).

martes, 11 de noviembre de 2014

Reseña de Hombre en azul, de Óscar Curieses



Hombre en azul, de Óscar Curieses, (Ediciones Jekyll & Jill, Zaragoza, 2014).

Escribir un libro que lleve por título Hombre en azul y que sea el diario ficticio del pintor Francis Bacon ya es de por sí un hecho que llama la atención a cualquiera. El hallazgo del diario póstumo del pintor angloirlandés supone el motivo principal para que Óscar Curieses emprenda este libro sorprendente.

Hombre en azul se divide en un tríptico (tres cuadernos de los diarios de Bacon que van del año 1989 a 1992), un prólogo y una coda final titulada “Sueño de agosto de 1990”. Por tanto, podríamos hablar de novela, desde su estructura, desde el sentido que cobra el prólogo a modo borgeano, hasta el divertido juego cervantino o austeriano que Curieses desarrolla con ironía y sutileza a lo lago de sus 132 páginas (por no hablar del entramado lúdico en las notas a pie de página, los anagramas de los nombres de algunos autores o de ciertas referencias bibliográficas). Pero el grueso del libro lo constituyen los tres cuadernos donde Bacon exhibe sus reflexiones, la mayoría más cercanas a los aforismos que a la narración. Encontramos en ellas lucidez, provocación, tensión, buscando leer la pintura de Bacon y establecer un diálogo constante. De manera que Curieses no solo explora desde la escritura, sino que también investiga desde la lectura. Y en ese cruce se coloca el lector.

Dice Ricardo Piglia a propósito del diario: “Un diario es también un género que uno puede reconstruir. (…). Uno en un diario anota conversaciones cotidianas, lecturas o reflexiones sobre cuestiones múltiples y por lo tanto, esa forma tiene la virtud de combinar registros distintos, que es en última instancia un intento de reproducir la experiencia, porque, ¿qué es la experiencia después de todo?”. Y en ese sentido, Hombre en azul aglutina distintos géneros que se (con)funden en una experiencia única.



La identidad es ese arduo y apasionante teorema que siempre falla porque uno solo puede aproximarse a ella, jugando con los límites, cuestionando lo conocido y lo desconocido: “todo es autorretrato”. Pero también: “Pasa el tiempo y me voy pareciendo a mis autorretratos”. Y tal vez, de entre los muchos temas que subyacen del libro, ese sea el más decisivo. El cuestionamiento de la identidad desde la pintura y la reflexión. Leemos en la entrada del 24 de febrero del segundo cuaderno: “Me interesa más rajar la visión, como hizo Buñuel en Un perro andaluz, que rajar la imagen, como ha hecho Lucio Fontana en sus series de los años cincuenta”. Y creo que estas palabras contienen la esencia de Hombre en azul, tanto desde su autenticidad como desde su lado más filosófico. Curieses/Bacon raja la imagen para colocar al lector/espectador dentro del cuadro/jaula y observarse dentro de un espacio aislado.

Antes hablábamos de la investigación de Curieses en la lectura (y la pintura) de Bacon, pero no podemos soslayar que también es una escritura de alguien que hasta ahora había publicado poesía, de ahí la importancia de este libro en la trayectoria del autor, ampliando su propuesta, pero a la vez, manteniendo gran coherencia poética con respecto a su obra anterior: “Vincent Van Gogh: 'la jaula sigue allí y el pájaro vive loco de dolor'”.

Óscar Curieses lleva tiempo dialogando con otros lenguajes aparentemente ajenos a lo propiamente literario. Prueba de ello, es su último libro de poesía publicado hasta la fecha Hay una jaula en cada pájaro, donde la poesía enlazaba su expresividad con la música experimental y la performance. En Hombre en azul la pintura se funde con la novela, el aforismo, la poesía o la fotografía.

Si la literatura expone problemáticas e indaga en ellas y plantea preguntas (en la mayoría de los casos sin respuesta), Hombre en azul sigue esta estela de exploración, no solo desde la reflexión, sino también desde el juego y la diversión.

(Reseña publicada originariamente en El coloquio de los perros el 27 de octubre de 2014).


miércoles, 5 de noviembre de 2014

David Hockney y Ray Loriga: piscinas


Al pasar por la piscina me ha parecido ver algo en el fondo y de pronto me he acordado de un tipo que se ahogó en el lago de un campo de golf tratando de recuperar pelotas perdidas para venderlas luego por un tercio de su precio.

Por supuesto en la piscina no había nada.


(Ray Loriga, Tokio ya no nos quiere, Plaza & Janés, 1999).

jueves, 30 de octubre de 2014

Mercromina vuelve a los escenarios diez años después


Mercromina, uno de los grupos más personales de pop rock español, que surgió en los 90 a partir de las cenizas de Surfin' Bichos, vuelve a los escenarios diez años después de su disolución. Las descargas de guitarras, la intensidad de sus canciones, los emparejaba con sus primos Chucho (también surgidos a partir de Surfin' Bichos) e incluso Los Planetas, sacando álbums tan notables como Hulahop o Canciones de andar por casa


Mañana viernes 31 de octubre actuarán en la sala Joy Eslava de Madrid, con motivo del 25 aniversario del sello Suberfuge (mirar información aquí). 


jueves, 23 de octubre de 2014

S., de Gipi


S., de Gipi (Ed. Sins Entido, 2007).

Gipi ha demostrado en los últimos años que es uno de los autores de cómic europeos más interesantes del momento, gracias a obras tan destacadas como Apuntes para después de una guerra (Premio al Mejor Álbum en el Festival de Algoulême 2006) o Exterior noche. Así, junto a la Nouvelle BD o algunos autores españoles actuales de indudable atractivo (¿podríamos hablar de Nuevo Tebeo o Nuevo Cómic Español?), Gipi corrobora que el importante fumetto italiano sigue produciendo valores (el propio Gipi, Igort, Gabriella Giandelli) que prometen un futuro alentador para el cómic europeo.

En este nuevo álbum titulado S., Gipi se muestra como un narrador sutil, con un gran control del tempo narrativo y un uso de las palabras y el texto que acaba fundiéndose con el concepto visual. Basado en una experiencia autobiográfica, Gipi cuenta la historia de S., padre del narrador, que sirve de excusa para ampliar la dimensión narrativa, con la II Guerra Mundial de fondo, construida a partir de recuerdos, rememorando trozos de vidas de diferentes personas, siempre unidas por la presencia de S, firmando así un sentido homenaje a su querido padre.

Llama la atención la concepción novelesca de la historia, donde el tiempo pierde la linealidad en favor de la construcción discursiva, ganando en matices que enriquecen la trama, además de resultar dinámico. Sobre todo –y esto es lo más difícil- logra que resulte natural, pues monólogo y secuencia visual se adaptan perfectamente. También resulta notable la ya típica textura de acuarela en el autor italiano, el dibujo simple con colores suaves. Como en la obra de Proust, el tema más importante de este libro es la reconstrucción del pasado o de una parte del pasado, creando un ritmo y una ambientación especiales, dando lugar a los detalles subjetivos, construyendo un discurso secuencial sin orden aparente, donde la poesía se palpa casi en cada escena.

Resulta gratificante leer cómics como este, corroborando que actualmente estamos en un momento dulce, con propuestas sorprendentes y experimentos que motivan la evolución de este arte.


(Reseña publicada originariamente en www.deriva.org en 2007 y retocada ligeramente).



viernes, 17 de octubre de 2014

La isla mínima y True Detective: sordidez y corrupción en las marismas



Nada más comenzar La isla mínima (protagonizada por Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo), uno no puede dejar de pensar en True Detective, la serie estadounidense protagonizada por Woody Harrelson y Mathew McConaughey. La fotografía aérea donde se divisan las marismas del Guadalquivir que evocan a los pantanos de Louisiana; la densidad y la sordidez que emanan de las aguas cenagosas hacen pensar en la serie estadounidense. Asimismo, encontramos algunos paralelismos en la propia trama, con una pareja de policías que investigan un crimen (con el pasado oscuro de uno de ellos). También podríamos destacar la ambientación y las atmósferas inquietantes que dejan entrever una narración sugerente y con matices que trascienden la propia trama: la corrupción política de la transición y moral del ser humano: la degradación vital. Saber que la vida era otra cosa. Engañarse a uno mismo, o en todo caso, resignarse y mirar para otro lado. Mirar a los demás y callarse. Pero no dejan de ser algunas similitudes. A veces el azar tiene estas cosas, porque evidentemente, son dos obras paralelas en el tiempo y en la estética, y parece poco probable que una haya influenciado a la otra. Sin embargo, también tienen sus diferencias, que son muchas. 


Por otra parte, pienso en algunos planos sobre paisajes que tienden a la abstracción, como ese final donde la lluvia cae sobre los protagonistas como si se tratara del descenso al Hades. Como Orfeo buscando a Eurídice. Y entonces no puedo evitar no rememorar esa gran película, ese fascinante thriller que es Memories of Murder, del surcoreano Bong Joon-ho, donde la lluvia adquiere algo más que una presencia constante, pues acaba convirtiéndose en protagonista, como la luz en los cuadros de Velázquez o Rembrandt. Y de nuevo, una pareja de policías como protagonistas. Y de nuevo, la corrupción, la degradación. ¿Un bucle? ¿Filosofía? Solo buen cine. 



sábado, 11 de octubre de 2014

Sergio Pitol: El arte de la fuga

Uno es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.


(Sergio Pitol, El arte de la fuga, Anagrama, 1996).

sábado, 4 de octubre de 2014

Afterpop de Eloy Fernández Porta


Afterpop. La literatura de la implosión mediática, de Eloy Fernández Porta (Ed. Berenice, 2007).

Muchas veces se ha debatido sobre el sentido y el uso de la palabra “Pop”, pero pocos en la actualidad pueden ser tan profundos en sus planteamientos, críticos con la sociedad y los medios culturales, además de provocador en su propuesta como el escritor, ensayista y profesor universitario Eloy Fernández Porta. El autor catalán propone una relectura de ciertos iconos de la cultura moderna, desde escritores como Javier Marías, Ray Loriga, Enrique Vila-Matas, David Foster Wallace o Robert Coover, pasando por autores de cómic (Robert Crumb, Daniel Clowes, Charles Burns), realizadores (Todd Solonz, David Cronenberg, Michael Haneke), artistas musicales (Mogwai, R.E.M., Brian Eno, John Zorn), pintores (Roy Lichtenstein) e incluso realidades socioculturales como la serie B, la cibernética o la publicidad, todo ello escrito por una prosa densa y aguda, donde mezcla sociología, crítica literaria y semiótica (con influencias de pensadores como Walter Benjamin, Humberto Eco o Gilles Deleuze) para reconstruir una realidad “Pop” que muchos se empeñan en soslayar. Una clara propuesta intelectual sin prejuicios ante la casi siempre casposa y acomodada crítica cultural del país.


(Reseña publicada originariamente en H Magazine, 2007).

lunes, 29 de septiembre de 2014

Hombre en azul, de Óscar Curieses



Pasa el tiempo y me voy pareciendo a mis autorretratos.

*

Solo me interesa una narración que deja de serlo en un momento dado y que abandona esa vía de manera definitiva. En ese instante preciso nace la esencia de lo que la narración como contar metafórico pretendía: producir una sensación.

*

La inocencia es siempre violenta.

*

Sin límite no hay posibilidad.

*

Todo es autorretrato.


(Óscar Curieses, Hombre en azul, Jekyll & Jill Ediciones, 2014).

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cine y burguesía según Godard


La noción de un autor con una imaginación independiente es un fraude. Pero esta idea burguesa todavía no se ha sustituido.

Yo era un cineasta burgués, y después un cineasta progresista, y después ya no fui un cineasta, sino simplemente un trabajador del cine.

Escapé de una familia burguesa para meterme en el show business. Y entonces descubrí que el show business era una familia burguesa todavía más grande que la mía. Ha sido más difícil tratar de escapar de mi familia del show business que de mis padres.



(Jean-Luc Godard en Jean-Luc Godard. Pensar entre imágenes, edición de Núria Aidelman y Gonzalo de Lucas, Intermedio, 2010).

jueves, 11 de septiembre de 2014

Sala Off de La Latina y I Ciclo de Jazz Contemporáneo Noruego

Hace tan solo unas semanas, la nueva sala de teatro Off de La Latina estrenó el I Ciclo de Jazz Contemporáneo Noruego. Este vídeo recoge un resumen del intercambio entre músicos españoles y noruegos que tuvo lugar en dicho espacio. Yo no pude ir, pero estaré atento para próximos eventos. Por cierto, la programación de esta sala tiene muy buena pinta (ver aquí).



lunes, 1 de septiembre de 2014

Rimbaud y lo desconocido

Llegar a lo desconocido, y expresarlo; ése es el cometido, casi digamos que sagrado, del poeta tal como Rimbaud lo concebía. (Un ideal inequívocamente romántico). Llegar a lo desconocido poniéndose a prueba, extralimitándose, y expresarlo desde allí. Con forma o sin ella. Contra el diccionario.


(Chantal Maillard, “El africano en París”, en Rimbaud, el otro, Miguel Casado (ed.), Editorial Complutense, 2008).

jueves, 14 de agosto de 2014

Seasick Steve: huracán blues

Ya colgué anteriormente un vídeo de Seasick Steve, pero ahora se trata de todo un concierto que está disponible en youtube. Es sencillamente impresionante. Steve cambia de guitarra continuamente, y como podréis ver, el despliegue de instrumentos es variado, y sobre todo, sorprendente, pues utiliza diferentes guitarras; algunas con solo tres cuerdas, otras, cacharros de ojalata y madera con solo una cuerda.

Cuenta Seasick Steve que ya desde niño quería tocar boogie boogie cuando escuchaba a su padre sobre un piano, pero no podía porque sus dedos eran todavía muy pequeños. Y entonces, una vez vio una guitarra sin cuerdas en un garaje y sin pensárselo dos veces, la cogió y empezó a aporrearla. Así comenzó el músico de Oakland a tocar la guitarra. Ya en los años 60 compartió escenario con numerosos músicos de blues y posteriormente vivió en varios sitios, instalándose durante una época en Olympia, cerca de Seattle, precisamente en pleno movimiento grunge... Incluso tocó en el metro de París... Hasta que ya en el año 2004, con más de 60 años, grabó su primer álbum, y a partir de ahí, el éxito ha ido creciendo hasta convertise en una leyenda. En sus últimos conciertos, suele ir acompañado por John Paul Jones (el bajista de Led Zeppelin) y Dan Magnusson a la batería. En este vídeo vemos a Steve junto a Magnusson en el festival holandés Pinkpop de 2012. Dos hombres sobre un escenario y mucha descarga blues.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Kerouac y Hopper: corazones delirantes



La gente en la cafetería tiene ese aspecto pero solo hasta que recoge los sombreros y las cosas, porque la melancolía es también una señal que se envían unos a otros, una especie de “Buenas noches, señoras”, un intercambio de amabilidades sinceras. ¿Qué clase de individuo sonríe abiertamente en el momento del lánguido acopio de prendas y la tristeza de empezar a partir? Es una señal: “Abandonas esta mesa que tanto había prometido -es nuestro obsequio a los tristes”. Ese ánimo se quiebra con solo una palabra; luego se encaminan hacia la puerta -ríen, arrojan ecos al escenario de su desastrosa humanidad -ganan a pie la calle y respiran los nuevos aires que abastecen el mundo.

Ah, los corazones delirantes de todos nosotros.


(Jack Kerouac, Visiones de Cody, Ediciones Escalera, 2014. Traducción de Daniel Ortiz Peñate).

jueves, 24 de julio de 2014

Georges Perec: ¿Qué pequeño ciclomotor de manillar cromado en el fondo del patio?


¿Qué pequeño ciclomotor de manillar cromado en el fondo del patio?, de Georges Perec (Ed. Alpha Decay, 2009, traducción de Marisol Arbués y Hermes Salceda con la colaboración de Mercé Burrel).

Georges Perec es uno de los escritores más reveladores de la segunda mitad del siglo XX, y su legado todavía depara algunas sorpresas, como esta novelita gamberra, lingüística y política que es ¿Qué pequeño ciclomotor de manillar cromado en el fondo del patio?, inédita hasta ahora en español.

El argumento (¿qué significa esta palabra para el autor de Especies de espacios?) se reduce a un grupo de amigos que vive en París en la época gaullista, en el momento en que sucede la guerra de Independencia de Argelia (1954-1962), que pretendía librarse de la represión y colonización francesa (algo que llevaba ocurriendo desde nada menos que 1830). Entre ellos se encuentra Karamanlis (también conocido como Karatoro, Karagüevo, Karagandhi, Karapaleto y de muchas otras maneras) que es llamado para ir a la guerra de Argelia, sin embargo, él no quiere participar en ella e intenta buscar la manera de librarse, pidiendo a sus amigos que le rompan un brazo. Pero los amigos de Karalelepípedo, aunque quieren ayudarlo, son conscientes del riesgo que conlleva lesionarlo, como ser perseguidos por la justicia.

Destacan ante todo dos aspectos muy comunes en Perec; el humor y el juego (y su imbricación). En la comicidad, en la narratividad llena de giros y repeticiones, en los neologismos, en el ritmo marcado, pareciera que el autor de La vida instrucciones de uso quisiera emular a Witold Gombrowicz (si hubiera un escritor que pudiera acercarse al empleo del lenguaje renovador del polaco, ese es precisamente Perec, por cierto, y aunque sea una bagatela, también de origen polaco). La novelita de Perec puede tomarse como una provocación (porque lo es), pero también como una proclama política antibelicista (porque también lo es), así como por una obra lúdica desde el propio plano de la lengua y su uso llevado al límite de la parodia y el humor. La escritura de Perec está llena de matices, de significados sutiles, como en su obra W o el recuerdo de la infancia, donde resulta imprescindible para la comprensión de la historia que se cuenta el componente autobiográfico del autor, así como los entresijos de la 2ª Guerra Mundial y las consecuencias que tuvo no solo en Europa, sino en su propia familia. Por ello, nada es obvio y la lectura atenta será recompensada.

La traducción, que en este caso adquiere una realidad aparte como hecho literario, dada la complejidad y riesgo que conlleva su ejecución es fluida y fresca, lo que se agradece ante un texto original escrito en un francés extraño, con vulgarismos, anacronismos, neologismos, es decir, un texto perecquiano al máximo. No olvidemos que el autor de La vida instrucciones de uso escribió una novela sin la letra “e” (que en español fue adaptada sin la letra “a”), después añadió un contrapunto con un relato empleando solo esta misma vocal, y siempre buscó extender al máximo el espacio narrativo, tanto a nivel lingüístico como narratológico y demostró ser un autor malabarista y juguetón así como "serio" al más puro estilo Flaubert o Kafka, dos de sus máximas influencias.

Podríamos pensar que Perec, en su faceta más gamberra y experimental, escribe una novela con la excusa de jugar con el lenguaje, como dice el narrador: “y diréis vosotros que pa qué escribo si no tengo ni idea: cuando uno quiere escribir, hay que tener lo que hay que tener: vocabulario”. Y no le falta razón, pero se trata de otra broma perecquiana, porque el trasfondo es serio y hasta real, con una Francia presidida por De Gaulle que luchaba contra Argelia después de 120 años de que el país galo invadiera el país africano (poca gente sabe que, por ejemplo, murieron solamente en París entre 100 y 200 argelinos en manifestaciones a manos de la policía, y que todavía hay gente hoy día que recuerda ver cadáveres flotando en las aguas del río Sena). En este sentido, Perec es doblemente rebelde, uniendo los planos de la forma y el contenido de manera sugerente y divertida.

Y por si fuera poco, Perec da otra vuelta de tuerca a su peculiar manejo de la lengua y de la estructura novelesca y aprovecha para gastarnos otra broma al recoger al final de la novelita un “Índice de las flores y los ornamentos retóricos y, más exactamente, de las metábolas y las parataxis que el autor cree haber encontrado en el texto que se acaba de leer”.


(Reseña publicada originariamente en www.deriva.org en 2009 y retocada ligeramente).


viernes, 18 de julio de 2014

Rachid Lamarti: Hacia Kunlun



Junto a la orilla del haya
echa raíces el río
en cuyas aguas ensaya
la Luna el baile del frío.

              *

Bañados por la luz de la Luna,
apenas somos
un sueño que se deshace inacabable.

              *

La Luna resplandece,
leda,
y me da forma.


(Rachid Lamarti, Hacia Kunlun, Colección Diminutos Salvamentos, 2013).

viernes, 11 de julio de 2014

martes, 1 de julio de 2014

Homenaje a la Beat Generation: 4 de julio




El próximo viernes 4 de julio tendrá lugar un homenaje a la Beat Generation, que estoy organizando junto a Óscar Curieses. El evento se divide en un recital donde diferentes poetas leeremos textos de distintos autores beat en Enclave de Libros y después habrá una fiesta Beat donde pincharán DJ Pedro Páramo & DJ Montag -o sea, Óscar Curieses y yo- (jazz, rock of 50's, 60's, 70's, indie y soul) en el bar La Huelga de Lavapiés.

Particpan: Carlos Huerga, Óscar Curieses, Sonia Bueno, Julio Mas Alcaraz, Álex Chico, Juan Vico, Laia López Manrique, Miguel Ángel Gara, Viviana Paletta, Benito Pliego, Ernesto García López, Alberto García-Teresa y Andrés Fisher.

Recital poético: 19:45 – 21:45h en Enclave de Libros (C/ Relatores 16, Madrid).

Fiesta Beat con DJ Pedro Páramo & DJ Montag en el bar La Huelga: 23:30h. (C/ Zurita 39, Madrid).


martes, 24 de junio de 2014

PJ Harvey & Björk: Satisfaction

PJ Jarvey y Björk, dos de las mujeres más creativas del pop rock de los últimos veinte años, realizan esta extraña versión de la mítica “I Can't Get No Satisfaction” de los Rolling Stones allá por 1994. Hay opiniones para todos los gustos. A mí me encanta.  

domingo, 15 de junio de 2014

Kirmen Uribe: Bilbao-New York-Bilbao


Los peces y los árboles se parecen.

Se parecen en los anillos. Si hiciéramos un corte horizontal a un árbol veríamos sus anillos en el tronco. Un anillo por cada año transcurrido, es así como se sabe la edad del árbol. Los peces también tienen anillos pero en las escamas. Y al igual que sucede con los árboles, gracias a ellos sabemos cuántos años tiene el animal.

Los peces nunca dejan de crecer. Nosotros no, nosotros menguamos a partir de la madurez. Nuestro crecimiento se detiene, y los huesos comienzan a juntarse. El cuerpo se encoge. Los peces, sin embargo, crecen hasta que se mueren. Más rápido cuando son jóvenes y, a partir de cierta edad, más lentamente, pero sin dejar nunca de crecer. Y por eso tienen anillos en las escamas.


(Kirmen Uribe, Bilbao-New York-Bilbao, Seix Barral, 2009).

miércoles, 4 de junio de 2014

El aturdimiento, de Joël Egloff



Es gratificante leer libros como éste, donde placer y una mirada incisiva de la realidad van unidas. Dijo Rafael Reig en la presentación del libro – que tuvo lugar en el Instituto Francés de Madrid, en presencia del propio autor-, que, ante todo, se trata de una gran novela porque se lee con sumo placer y que además es muy divertida. Yo no voy a quitarle razón al escritor asturiano, pues El aturdimiento sigue esa línea humorística que ya inició Egloff con su primer libro Edmond Ganglion e hijo –tal vez su novela más lograda junto con El aturdimiento-, pero además, el autor francés, al igual que el escritor español, sabe dotar a sus novelas de un humor negro, no absento de crítica y cierta lucidez, junto con una dosis siempre de desencanto y poesía que supera la categoría de “puro entretenimiento”.

La acción de desarrolla en una pequeña ciudad francesa, sórdida y post-industrial. El personaje principal es un joven que trabaja en un matadero y vive con su abuela. Sin embargo él sueña con dejarlo todo y vivir otra vida. Narrado en primera persona, nos cuenta a modo de crónicas sus andanzas cotidianas, acompañadas de humor y ternura. Pero muchas de las situaciones diarias son hilarantes (la pesca en el estanque lleno de basura, la casa sin techo que le permite ver las estrellas) y hasta sarcásticas (la escena del intento de matanza al buey).

Lo más destacable es la doble mirada que trenza el narrador, la de la decadencia de una sociedad llena de mutaciones, deshumanización y contaminación, junto a la presencia mordaz del personaje principal, aturdido ante una realidad que le supera, pero que, a pesar de todo, no le impide soñar de vez en cuando, aunque se engañe a sí mismo.

La crítica francesa ha afirmado que Egloff tiene influencias de Camus –lo cual es cierto- si bien también hay otras analogías visibles que ayudan a configurar un tipo de literatura donde el humor y la desesperación ponen en evidencia una realidad grotesca. Así, el tono que mantiene el personaje y el uso de la voz narrativa, me recuerdan inevitablemente (aunque más suave y tierno) a Witold Gombrowicz y algunos pasajes, como el magnífico recorrido del protagonista camino del trabajo envuelto en una densa niebla, destilan una realidad ligada al absurdo de un Kafka o un Ionesco, que ayuda, si no a comprender la difícil realidad cotidiana, al menos a poner en evidencia la dificultad existencial de la vida cotidiana, la incomunicación de los personajes, las situaciones insólitas, lo que a veces llega a ser desesperante. Sin embargo, esto no es algo nuevo en Egloff, ya que contiene numerosos pasajes en otras novelas deudoras del absurdo –como en la magnífica segunda parte de su primera novela Edmond Ganglion e hijo-, que motivan una lectura con el divertimento más digno de este tipo de obras, además de escarbar un poco más en el vacío de la vida humana, poniendo en evidencia las carencias de una sociedad alienante así como de las personas que la habitan.


(Reseña publicada originariamente en www.deriva.org en 2006 y retocada ligeramente).


jueves, 29 de mayo de 2014

Entrevista capotiana en Alma en las palabras

El pasado lunes 19 de mayo salió publicada una entrevista que me realizó el escritor y crítico literario Toni Montesinos en su blog Alma en las palabras. El formato de las preguntas es muy original, pues sigue el modelo que una vez realizó Truman Capote; de hecho, Toni Montesinos, que publica varias entrevistas cada semana, las denomina “capotianas”. Agradezco a Toni que me haya propuesto para la entrevista, que por otra parte, he disfrutado contestando. Esta es la entrevista:

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Carlos Huerga.


Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
¿Vivir en un solo lugar?... Difícil elección. Tal vez en mi cabeza, porque podría viajar al pasado y al futuro siempre que quisiera. Elegir momentos e historias... sería como no estar encerrado.
¿Prefiere los animales a la gente?
Depende de la situación. Si estuviera en una isla desierta, elegiría a las personas, pero en determinados momentos prefiero a los animales. Los animales suelen ser transparentes, no como las personas.
¿Es usted cruel?
Creo que no, a pesar de que en algún momento lo haya podido ser.
¿Tiene muchos amigos?
Tengo algunos, y eso es mucho, al menos, es más de lo que pensaba hace unos años. 

jueves, 22 de mayo de 2014

Enseñando a ser felices

Muchas veces me he planteado (y me sigo planteando) qué es educar. Cómo deberíamos enseñar “cosas” a los niños y qué “cosas” deberíamos enseñar, para que luego, de adultos, puedan ser personas más o menos felices. Pero esto no tiene nada que ver con la realidad que conocemos.

El documental japonés Pensando en los demás muestra que se puede educar de otra manera: fomentando la empatía, conociéndonos mejor a nosotros mismos, identificando nuestras emociones; en definitiva, aprendiendo a ser felices. Vivimos en una sociedad donde el miedo maneja nuestras emociones y nos aleja de nuestras personalidades más genuinas.

(Cuelgo el documental, disponible en youtube y que se emitió en el Canal 33 de Cataluña, de manera que está doblado al catalán y subtitulado al castellano y la calidad no es la más adecuada. Sin embargo, y tal y como he podido comprobar con mis alumnos, no es para nada un obstáculo para entenderlo y disfrutar de él).

viernes, 16 de mayo de 2014

viernes, 9 de mayo de 2014

Jacques Ancet: Bajo la montaña

Cada día, la dificultad de vivir en la claridad del día. Pantallas mates o brillantes. Silencio. La voz vuelve, sacando raíces y volcanes. También la angustia de lo inmóvil. La fijeza negra con perros. Quisiera saber, pero se hunde. ¿Cuándo podrá? El tiempo.

*

Chaque jour, la peine d'être au jour. Écrans mats ou luisants. Silence. La voix revient, tirant racines et volcans. L'angoisse de l'immobile aussi. La fixité noire avec des chiens. Il voudrait savoir, mais il s'enfonce. Quand pourra-t-il? Le temps.


(Jacques Ancet, Bajo la montaña, Bartleby Editores, 2004. Traducción de Rafael-José Díaz).

miércoles, 23 de abril de 2014

La noche de Lou Reed


Hoy miércoles 23 de abril participaré en el homenaje a Lou Reed dentro del Programa de La Noche de los Libros junto a Julio Mas Alcaraz y Óscar Curieses a las 22:30h en La Escalera de Jacob. Habrá lectura de letras de canciones de Lou Reed y una sesión de música de The Velvet Underground y Lou Reed a cargo de DJ Montag y DJ Pedro Páramo.

Miércoles 23 de abril de 2014 a las 22:30h.
La Escalera de Jacob (Lavapiés 9, Madrid).

sábado, 19 de abril de 2014

Notas de Eric Rohmer I

Se nos machaca constantemente con que el cine es un arte aunque se base sobre un modo mecánico de reproducción. Yo afirmaría todo lo contrario. El poder de reproducir exactamente, ingenuamente, es el mejor privilegio del cine. Pero, entonces, se dirá: ¿cómo intervendrá el creador, dónde se hallará su libertad? En todas partes, y será la más amplia de todas. Lo que un cineasta digno del tal nombre debe hacernos partícipe no es de su admiración por los museos, sino de la fascinación que ejercen sobre él las propias cosas.

*

Ciertamente, como obra de arte, el filme es una interpretación del mundo. Pero, entre todas las artes, el cine, y esta es la paradoja, es aquel en el que la cosa filmada tiene la mayor importancia, la “interpretación” desaparece incluso. Este es el milagro de los primeros films de Lumière. Su impresión es que nos hacen ver el mundo con ojos diferentes y admirar, como dijo Pascal, cosas que no sabíamos admirar en el original: personas que caminan por la calle, niños que juegan, trenes que andan. Nada más banal.



(Eric Rohmer, edición de Carlos F. Heredero y Antonio Santamarina, Cátedra, Madrid, 1991).

jueves, 10 de abril de 2014

Kurt Cobain: un poema


El 5 de abril se cumplió el 20 aniversario de la muerte de Kurt Cobain, y yo tuve la suerte de hacerle un pequeño homenaje colaborando con la revista Obituario y su (gran) número dedicado al líder de Nirvana. Este es el poema que surgió para la revista:

In Utero


Me gusta escribir canciones cuando el amanecer es una manada de lobos.

Me subo a los tejados de las casas de mis vecinos y me pincho las venas, como un Piscis cuando está débil.

Anoche buceé en el Lago Washington y vi peces llenos de colores extraños.

Ahora me siento encerrado en una caja de cerillas, diminuta y fea.

Hoy he sacado las pistolas y he jugado a la ruleta rusa.

Me quito el drenaje, escupo la rabia adolescente y me miro en un espejo agrietado.

Odio las meadas territoriales y los abogados con corbata.

Dicen que escribo canciones provistas de árida belleza, y que soy frágil y enfermizo.

Pero lo único que quiero es subir al ático que me espera desde mi infancia y mirar los atardeceres sobre mis soles.

Y coger mi guitarra y hacer un poco de ruido, como águilas distorsionadas comiéndose mis entrañas, como buitres devorando el hígado a Prometeo.

No sé a dónde voy. Tal vez al útero.

Mientras tanto, en la habitación contigua, permanece un televisor encendido.

lunes, 31 de marzo de 2014

William S. Burroughs: el tedio norteamericano


Y el tedio norteamericano nos va encerrando como ningún otro tedio del mundo, peor que el de los Andes, pueblos de alta montaña, viento frío que baja de los montes de tarjeta postal, aire fino como la muerte en la garganta, ciudades fluviales de Ecuador, malaria gris como la droga bajo un sombrero negro de vaquero, escopetas que se cargan por la boca, buitres que picotean las calles enfangadas...

(…)

Pero no hay tedio como el tedio norteamericano. No lo ves ni sabes de dónde sale. Coge uno de esos bares elegantes, al final de una calle de un barrio nuevo (cada manzana tiene su bar y una botica y un supermercado y una tienda de bebidas). Entras y te topas con él. Pero, ¿de dónde sale?

No es del camarero, ni de los clientes, ni de la tapicería de plástico color crema de los taburetes, ni de la luz confusa de neón. Ni siquiera de la televisión.


(William S. Burroughs, El almuerzo desnudo, Anagrama, 2006. Traducción de Martín Lendínez).

miércoles, 19 de marzo de 2014

Jimmy Liao: el poeta de las ilustraciones


                                       

Jimmy Liao es un escritor e ilustrador originario de Taiwán. Hace poco he leído dos libros suyos (Soy feliz, no me preocupo y Abrazos) y me ha sorprendido la poesía de las imágenes, el surrealismo y la aparente desconexión entre sus láminas o viñetas que hacen de su lectura una experiencia apasionante y sugerente. Además, su manera de narrar, es compleja y a la vez renovadora.

Los libros de Liao son como El principito, capaces de atraer tanto a niños como a adultos. La mayor parte de su obra ha sido publicada en Barbara Fiore Editora. Añado algunas imágenes de sus libros, así como el cortometraje El pez feliz, basado en su libro El pez que sonreía, y ganador del Premio a Mejor Cortometraje de Animación en el Festival de Berlín en 2006.

                  



jueves, 13 de marzo de 2014

Notas de Wim Wenders III

Normalmente el guión debe estar acabado antes del rodaje. Pero escribo durante el rodaje, todas las tardes, como un loco. Todo lo que escribo antes sirve solo para encontrar el dinero para financiar la película. El guión no es la película, una película toma su dirección después del primer día de rodaje, después de ello hay que seguir e intentar controlarla.

*

[Los personajes de mis películas] no van a ninguna parte. Quiero decir que lo importante para ellos no es llegar a alguna parte. Lo importante es es tener un buen “punto de vista”, estar en camino. Esa es su aspiración: estar en el camino. A mí también me gusta mucho esto: no tanto “llegar” sino “ir”. El estado de movimiento, eso es lo importante para mí.

*

Se cree a menudo que estos personajes no van a “ninguna parte”, que pierden algo. Que les falta algo, que no tienen un sitio donde ir. Pero es precisamente lo contrario: estos personajes tienen la suerte de no tener que ir a ninguna parte. Para mí eso es una libertad: continuar yendo sin saber a dónde.


(Wim Wenders, La logique des images. Essais et entretiens, L'Arche, París, 1990. Traducido del francés por C. H.)

viernes, 7 de marzo de 2014

Leopoldo María Panero: el último poeta


Ayer murió Leopoldo María Panero (1948-2014). Autor de libros como Así se fundó Carnaby Street, Teoría, El último hombre, Poemas del manicomio de Mondragón o Heroína y otros poemas. No solo fue un renovador de la poesía española de las últimas décadas, sino que fue un poeta necesario, revolucionario, en un país donde el riesgo y la exploración son muchas veces denostados. Y Leopoldo María lo sabía. De ahí su poesía violenta, rompiendo sentidos, códigos sociales, iluminando. Para muchos (para mí también) era "el poeta". Recuerdo que en la revista Deriva estuvimos preparando un monográfico que nunca salió. Recuerdo, que incluso estuvimos preparando un corto sobre Panero, que nunca se terminó. Las causas, ahora dan igual. Pero recuerdo que la fascinación y la adrenalina nos subían por las venas, y nos mirábamos entre nosotros, sabiendo que Panero era otra cosa. Por cierto, por aquellos días se publicó un experimento muy atractivo, el documental Un día con Panero y el discolibro Panero, basados en el poeta madrileño. Los autores: Carlos Ann, Bunbury, José María Ponce y Bruno Galindo. Y el resultado merece mucho la pena. 

¿Qué se puede decir cuando un poeta como Leopoldo María Panero ha muerto? Poco. Porque todo lo que se pueda decir, ya está dicho en sus poemas: en su poesía loca, experimental, lúdica y lúcida. Y como decía  el propio Panero en un largo poema titulado “En canto del llanero solitario” en su libro Teoría: “SOLO AQUELLO QUE NO EXISTE NO PUEDE MORIR”.

Cuelgo dos poemas suyos y el documental 'Un día con Leopoldo María Panero'

Requiem

Yo soy un hombre muerto al que llaman Pertur.
En la cena de los hombres quién sabe si mi nombre
algo aún será: ceniza en la mesa
o alimento para el vino.
Los bárbaros no miran a los ojos cuando hablan.
Como una mujer al fondo del recuerdo
yo soy un hombre al que llaman Pertur.

                                                    *

El lamento del vampiro

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
                          todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien solo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
                       sois para mí alimento, y el espanto
profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos.


(Leopoldo María Panero, Poesía Completa, 1970-2000. Visor, 2004).

miércoles, 26 de febrero de 2014

Queens Of The Stone Age: ha llegado el Apocalipsis

Queens Of The Stone Age, la banda de rock californiana liderada por Josh Homme, publicó en 2013 un nuevo y esperado disco, Like Clockwork, tras seis años de espera. El sonido del nuevo álbum ha sorprendido a muchos, ya que han suavizado su tono stoner y metal, buscando nuevas experiencias melódicas. QOTSA es una de las pocas bandas de rock que siguen acumulando puñados de canciones potentes a la vez que bellas, si bien aquí encontramos baladas, algo novedoso para ellos. Parece ser que antes de grabar el dísco, Josh Homme tuvo complicaciones tras una operación y flirteó con la muerte. La intensidad y la belleza destructiva van de la mano en Like Clockwork. Pero lo que me ha sorprendido realmente, es el trabajo y la factura de los videoclips, firmados por los artistas Boneface y Liam Brazier. Si uno visualiza todos los vídeos, comprobará que hay un mundo narrativo y visual común, un mundo postapocalíptico y salvaje. Aconsejo verlos todos. Yo cuelgo dos de ellos: "My God Is The Sun" y "Kalopsia".


lunes, 17 de febrero de 2014

Kerouac y la generación beat


A finales del pasado mes de enero, publiqué en la revista Culturamas una reseña del libro Kerouac y la generación beat de Jean-François Duval. Este es el texto:

Kerouac y la generación beat, de Jean-François Duval (Anagrama, 2013).

Jean-François Duval, periodista y escritor suizo, lleva varias décadas dedicándose a investigar sobre la generación beat, por lo que la publicación de Kerouac y la generación beat viene a desarrollar algunas ideas sobre el autor de Los subterráneos y su relación con dicho movimiento. El libro se divide en distintas secciones que son a su vez fecundas entrevistas a Allen Ginsberg (poeta, autor de Aullido e icono de la contracultura norteamericana), Carolyn Cassady (mujer de Neal Cassady y autora de Off the Road, sus memorias sobre Neal, Allen y Jack -de reciente publicación en España-), Joyce Johnson (ex novia de Jack Kerouac y escritora, autora de Personajes secundarios), Timothy Leary (escritor, psicólogo e investigador sobre el LSD), Anne Waldman (poeta, editora y fundadora de la Jack Kerouac School of Disembodied Poetics de Colorado) y y Ken Kesey (escritor, autor de Alguien voló sobre el nido del cuco, y gurú de los Merry Pranksters, un grupo de aventureros que viajaron por EEUU a bordo de un autobús psicodélico iniciando a la gente en el LSD en los años 60).

Duval se centra principalmente en las figuras de Jack Kerouac, Neal Cassady y Allen Ginsberg, y trata de manera tangencial a William S. Burroughs, John Clellon Holmes (autor de Go, para muchos, la primera novela beat), Gregory Corso, Anne Waldman, Joyce Johnson, Diane Di Prima, Lawrence Ferlinguetti o Gary Snyder, por lo que el libro no es un estudio completo de la generación, sino más bien un mosaico configurado por numerosos testimonios que hablan de la vida de Neal Cassady y Jack Kerouac y más concretamente sobre sus destinos trágicos y la degradación que sufrieron ambos a partir de la publicación y éxito de En el camino, sugiriendo la pregunta inevitable: ¿Kerouac y Cassady fueron víctimas del éxito literario de Sal Paradise y Dean Moriarty?

En todo caso, el volumen supone una guía para entender este movimiento, así como amplía información sobre la gestación del grupo, la relación entre los autores mencionados, y algunas líneas temáticas que los unen. En un momento dado, Ginsberg cuestiona si el la generación beat existió, y más adelante el propio Duval afirma: “La característica principal del 'movimiento beat', si existiera, sería su sorprendente disparidad”. Y eso cierto. Tanto en poesía, como en narrativa, la heterogeneidad es grande, si bien hay varios puntos en común que permiten trazar un itinerario: desde el interés por el budismo (sobre todo relacionado en autores como Ginsberg y Kerouac) a la experimentación con las drogas (marihuana, LSD), pasando por la apertura sexual, la crítica al mundo editorial mercantilista, el antibelicismo, la innovación con el lenguaje o la espontaneidad como un intento de captar un momento único. Tal vez, la idea que sintetice todos estos aspectos sea la que señala la poeta Anne Waldman, quien afirma que lo que caracteriza a dicha generación es: “una verdadera búsqueda espiritual”.

Uno de los aciertos del volumen, es la presencia femenina, pues Duval cuenta con los testimonios de varias mujeres que conocieron de manera íntima a Kerouac, Ginsberg, Cassady, Corso y compañía, ampliando la mirada sobre estos escritores, pero también reclamando un papel más significativo para estas Penélopes en la sombra. Parece que cada vez hay más mujeres que tuvieron incidencia en una generación muy rompedora, que sin embargo, no supo (o no quiso) darle importancia a las mujeres. El libro sugiere que todavía no se ha hecho justicia, y prueba de ello es la reciente y constante aparición de distintas publicaciones de mujeres relacionadas con la generación beat. Ese debate queda abierto y me temo que sigue siendo muy actual.

También el libro apunta a si Kerouac es un autor suficientemente comprendido por sus lectores, pues su compromiso con la literatura a veces parece ajeno a su figura como héroe literario. Muchas veces la fama y la dimensión social que adquirió su nombre supera a la importancia como escritor renovador.

Para muchos entrevistados, el alcance de Kerouac o Ginsberg supuso una nueva mirada sobre América, una crítica al modo de vida conservador de los años precedentes: “Con ella [la obra de Kerouac], transformó Norteamérica, cambió su percepción del continente, aunque muchos lo ignoren”, dice Ken Kesey. Una manera de romper con los prejuicios y los clichés. Para ello, Kerouac y Cassady se echan a la calle a recorrer América a buscar experiencias, a sentirse libres. Recordemos lo que decía Milan Kundera en El arte de la novela, señalando la ruptura de la novela europea con la capacidad de buscar experiencias, donde los personajes “se encuentran en un tiempo en el que no hay principio ni fin, en un espacio que no conoce fronteras” y que ya con Balzac y Flaubert “ese horizonte lejano ha desaparecido como un paisaje”. Creo que parte del encanto de En el camino es precisamente esa vuelta a los orígenes de la novela europea, esa herencia de búsqueda de libertad y los espacios abiertos.

Cabe destacar la introducción que realiza Duval, aclarando el contexto en el que se se publica On the Road, y relacionándolo con los diferentes momentos socio-culturales de los años 40, 50 y 60, así como la posterior influencia, tanto en la cultura hippie, como en músicos de la talla de Bob Dylan, The Beatles, Patti Smith o Kurt Cobain. Asimismo, se agradece el abundante material fotográfico, completado con un glosario de autores relacionados con el movimiento beat (desde el propio Kerouac, pasando por su hija Jan, Charles Bukowski o el escritor y periodista Hunter S. Thompson; en total, casi cuarenta personas), una bibliografía extensa sobre literatura beat y hasta una cronología de hechos y fechas que van desde 1914 (nacimiento de William S. Burroughs) hasta 2012, estreno de la película On the Road, dirigida por Walter Salles.

A estas alturas, nadie puede dudar de la repercusión que ha tenido -y sigue teniendo- la generación beat. Por si acaso, este libro viene a corroborarlo.

(Reseña publicada originariamente en la revista Culturamas en enero de 2014).