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lunes, 25 de marzo de 2024

Literaturas del desvío: video de la presentación

El pasado 15 de marzo presenté, junto al escritor y crítico Jorge Olivera, mi libro de ensayo Literaturas del desvío. La influencia de Gombrowicz en Piglia y otros autores contemporáneos en el Centro de Arte Moderno de Madrid. Este es el video de dicha presentación.




domingo, 10 de marzo de 2024

Presentación de ‘Literaturas del desvío. La influencia de Gombrowicz en Piglia y otros autores contemporáneos’


 

El próximo 15 de marzo presentaré a mi libro de ensayo Literaturas del desvío. La influencia de Gombrowicz en Piglia y otros autores contemporáneos en el Centro de Arte Moderno de Madrid. Me acompañará el poeta y crítico Jorge Olivera y dialogaremos sobre la figura del autor polaco Witold Gombrowicz y su influencia en Ricardo Piglia, y cómo el argentino, desde su lectura desviada, deslegitimaba el canon de su país y reivindicaba una lectura desviada de la tradición, algo que también compartieron Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Sergio Pitol y Alan Pauls. 

Añado la descripción que viene en la contraportada del libro.

En la historia de la literatura mundial, hay recorridos de literaturas desterritorializadas, autores que, en situaciones de desarraigo, acaban influyendo en tradiciones diferentes, sin que aparentemente haya una gran conexión entre ellos, logrando incluso alterar la tradición de un país. Casos como el de James Joyce o Franz Kafka son paradigmáticos, pues perteneciendo a países periféricos europeos y bajo condiciones de cierta marginalidad cultural (el primero, irlandés, bajo la larga sombra de Reino Unido; el segundo, checo en lengua alemana y judío) modificaron los espacios literarios europeos del periodo de entreguerras, hasta llegar a convertirse en escritores centrales, imprescindibles para comprender la narrativa del siglo XX.

Witold Gombrowicz es otro ejemplo de autor singular, pues constituye un caso atípico tanto por su itinerario biográfico, como por las consecuencias que acarrea su lectura en determinadas tradiciones y los paradigmas que ha ido forjando la crítica internacional en relación con su obra. Sus reflexiones desprejuiciadas, sus propuestas provocativas o su poética cercana al absurdo, dejaron un poso importante en muchos escritores hispanoamericanos. Además, su peculiar situación de autor extranjero en Argentina que toca temas de aquel país, así como la experiencia singular de la traducción de su novela Ferdydurke al español, permite replantearnos algunas problemáticas, como la literatura nacional y el canon o las relaciones entre literaturas menores y la literatura mundial.

 

 


 

 


lunes, 11 de enero de 2016

Entre paréntesis, de Roberto Bolaño





Entre paréntesis, de Roberto Bolaño (Anagrama, 2004).

Este libro es un compendio heterogéneo de opiniones, conferencias, crónicas, columnas periodísticas, relatos y hasta una entrevista de Roberto Bolaño, todo compilado en una edición supervisada y cuidada a conciencia por el crítico Ignacio Echevarria, amigo del escritor chileno. Como señala en el clarificador prólogo Echevarria, este libro se acerca a una "especie de autobiografía fragmentada".

Decía Ricardo Piglia en Formas breves que "la crítica es la forma moderna de la autobiografía", y yo añadiría que a veces, la crítica puede alcanzar la forma moderna de la mejor Literatura. Y es que Bolaño escribe con una lucidez sin parangón; extrañas pero sugerentes metáforas y símiles para descubrir gustos, rechazos, pasiones, opiniones, preguntas sin respuestas, siempre con una prosa ágil, brillante, que se abre hacia múltiples direcciones.

Este libro, que tiene el subtítulo de "Ensayos, artículos y discursos" revela varias caras del escritor chileno, desde su mala leche hasta su ternura, pero sobre todo nos muestra que Bolaño era un escritor comprometido con su época y con la literatura como muy pocos, sin disimular ni tamizar su pensamiento y confirma la vastísima cultura de este gigante, donde hay cabida para todo, desde la literatura en todas sus formas, hasta el cine, la pintura o la filosofía.

Entrando en el contenido de Entre paréntesis, es interesante ver cómo Bolaño hace partícipe al lector, por medio de sutiles sugerencias o directamente preguntas retóricas, como en el artículo titulado "Conjeturas sobre una frase de Bretón", que unido a su particular humor e ironía, propicia una relación Emisor-Texto-Lector llena de juegos e implicaciones.

En estos textos Bolaño nos desvela muchas de sus influencias y gustos literarios (Borges, Philip K. Dick, Nicanor Parra) pero también dibuja (de manera fragmentaria) un mapa de la literatura actual escrita en español, con escritores hispanoamericanos (Alan Pauls, Rodrigo Fresan, Ricardo Piglia, Rodrigo Rey Rosa, Juan Villoro) y españoles (Enrique Vila-Matas, A. G. Porta, Olvido García Valdés, Javier Cercas) y apuntes personales hacia escritores o aspectos que para él fueron de alguna manera determinantes (un libro de aforismos publicado por el pintor Georges Braque, la literatura de los trovadores medievales, las novelas de Osvaldo Lamborghini). En todo caso esta compilación de escritos supone una ampliación y a la vez un buen complemento al resto de su obra.

Encontramos asimismo motivos y temas que aun viniendo de un articulo, bien podrían ser un relato o servir de carne para un posterior desarrollo cuentístico, caso del lúdico y no menos irónico "Conjeturas sobre una frase de Bretón" que por momentos apunta hacia un juego similar a La literatura nazi en América o pasajes de Estrella distante y Nocturno de Chile y a muchos de sus relatos. Esto no hace sino confirmar la tensión de su prosa y las borrosas fronteras de sus distintos géneros, algo que pulula en su obra desde la mencionada La literatura nazi en América hasta los cuentos de El gaucho insufrible, donde aglutina relatos e incluso una conferencia. El propio Ignacio Echevarría parece constatar esta tesis con la inclusión de los cuentos "Playa" y "Jim", defendiendo que este último "posee una naturaleza ambigua, en las fronteras del retazo autobiográfico y el relato ficcional".

Por lo demás, las distintas conferencias compiladas en el libro son lo más duro escrito por el autor, algunas de ellas sutiles y otras llenas de sarcasmo y crítica. Y cómo no, una de sus últimas entrevistas concedidas, donde finalmente constatamos que para Bolaño, todo es uno, o simplemente el acto de hablar, escribir, producir, es una acción bajo la que se esconden diferentes formas.

(Reseña publicada originariamente en el Monográfico dedicado a Roberto Bolaño en www.deriva.org en 2004).

lunes, 8 de junio de 2015

Archivo Bolaño: 1977-2003 en Casa del Lector


Archivo Bolaño: 1977-2003. Casa del Lector, Matadero de Madrid.
El escritor Roberto Bolaño, autor de la musculosa Los detectives salvajes, es homenajeado en La Casa del Lector de Madrid con una exposición que ilustra su biografía, desde su joven exilio a México, partiendo de su Chile natal, hasta su llegada en los años ochenta a España, más concretamente a Cataluña, viviendo en la ciudades de Barcelona, Gerona y Blanes.
Lo mejor de la exposición es la multitud de manuscritos del autor, pues es posible ver desde cuadernos originales de algunos textos, como Prosa del otoño en Gerona, hasta poemas inéditos dedicados a Neal Cassady o traducciones de poetas anglosajones y francófonos. También abundan cartas, notas, o fragmentos de diarios, además de fotografías, muchas de ellas junto al escritor A. G. Porta (con quien escribió su primera novela, Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce), Enrique Vila-Matas o amigos y familiares, como su esposa o sus hijos. Los documentos fotográficos son también una parte importante de la exposición, si bien el fuerte son los documentos que confirman que su trayectoria empezó a gestarse mucho antes de que fuera unánimemente conocido y admirado en todo el mundo. Asimismo, encontramos recursos digitales que recogen algunas entrevistas al autor de 2666 realizadas hasta el momento de su muerte. Me gustaría destacar que figura una de la últimas que se le hicieron, y que publicamos en la revista www.deriva.org en un monográfico dedicado al autor en 2004. 



La exposición ilustra la interconexión de la obra bolañesca, las continuas redes que trenzaba en sus manuscritos y que el lector atento será capaz de desentrañar, que además sirven de germen de su producción literaria. Tras el recorrido por la exposición uno puede hacerse una idea de la capacidad del escritor hispanochileno para crear su mundo propio.
Después del mito en que se ha convertido Bolaño, lo verdaderamente importante es su obra. Aun así, la exposición permite un acercamiento a la figura del autor y permitirá al lector, como un detective romántico, seguir indagando en la realidad bolañesca a través de su obra.
“La verdadera imaginación es aquella que dinamita, elucida, inyecta microbios esmeraldas en otras imaginaciones. En poesía y en lo que sea, la entrada en materia tiene que ser ya la entrada en aventura” (Primer Manifiesto del Movimiento Infrarrealista).



Información de la exposición: aquí.

lunes, 21 de enero de 2013

Ignacio Echevarría o el crítico de verdad


El pasado día 11 de enero el crítico literario Ignacio Echevarría publicaba un artículo (ver aquí) en El Cultural, suplemento del diario El Mundo, en donde denunciaba la situación endogámica y laxa de los suplementos culturales españoles y exigía una mayor libertad y sobre todo riesgo a la hora de apostar por autores diferentes. Echevarría lo plantea sin rodeos y da en el centro de la diana: "¿Será que nuestros críticos apenas asoman la nariz fuera de los cauces establecidos, o es que comparten enteramente los valores que promueven las plataformas ya consolidadas y hegemónicas, las más conspicuas redes de distribución y de difusión?".

Recuerdo que Ignacio Echevarría apostó por Ray Loriga y en concreto por su novela Tokio ya no nos quiere cuando la mayoría de los llamados “críticos literarios” españoles la obviaban. Y esto ha ocurrido con otros autores más o menos jóvenes o "incómodos".  Echevarría, que se encargó de varias ediciones de obras póstumas de Roberto Bolaño, como Entre paréntesis y 2666, sirvió de inspiración para el personaje llamado Iñaki Echavarne en Los detectives salvajes.

Yo llevo años sin interesarme por los suplementos culturales españoles por las razones que vierte Echevarría en este artículo. Creo que los críticos culturales más independientes y que más pueden aportar a los lectores están en la red. Y eso es una suerte, porque ¿qué posibilidades de elección había antes de que apareciera internet?


lunes, 19 de noviembre de 2012

Roberto Bolaño: desde el planeta de los monstruos

Esta es mi última transmisión desde el planeta de los monstruos. No me sumergiré nunca más en el mar de mierda de la literatura. En adelante escribiré mis poemas con humildad y trabajaré para no morirme de hambre y no intentaré publicar.

(Roberto Bolaño, Estrella distante, Anagrama, 1996).

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Matar a Borges o seguir bajo la sombra



Hoy mismo ha salido un artículo publicado en El País (ver aquí) sobre si tiene sentido matar el Boom latinoamericano (Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Guillermo Cabrera Infante, José Donoso, etc). Me llama la atención las palabras vertidas de los distintos escritores que opinan que no tiene sentido matar al padre, que el legado del Boom es grandioso. Pero, o el artículo no está del todo bien orientado (ni mucho menos pretendo criticar a ese gran periodista que es Juan Cruz) o me pregunto si los escritores citados entendieron el sarcasmo así como la profundidad de la famosa frase de Witold Gombrowicz gritando: “Maten a Borges” desde el transatlántico que lo devolvía a su Europa natal, casi 25 años después de llegar a Buenos Aires. El alcance de esta frase se podrá entender si uno conoce un poco no solo la obra del genial autor polaco, sino también algo de su carácter provocador e irreverente. Bien es sabido, como algunos escritores han demostrado (Ricardo Piglia, Juan José Saer, Enrique Vila-Matas) y no pocos estudiosos de la literatura, que a Borges no le gustó la traducción española de Ferdydurke (ejercida por el propio Gombrowicz y ayudado por, entre otros, los cubanos Virgilio Piñera y Humberto Rodríguez Tomeu) y que rehusó publicar un fragmento de la novela en la influyente revista Sur arguyendo que estaba mal traducida. Más tarde, el tiempo quitó la razón a Borges, cuando muchos escritores e intelectuales mostraron (y siguen mostrando) su fascinación por dicha traducción y los efectos que esta tiene para el lector en español. Incluso algunas traducciones se han basado en esta versión más que en la original en polaco, como la francesa. Además, y esto Gombrowicz lo sabía, Borges (aquí nadie discute ni pone en duda su importancia como escritor) era también un escritor muy orgulloso y su poder literario era enorme, hasta tal punto, que lo que no se publicaba en Sur, sufría la soledad de la marginación, pues la revista dirigida por las hermanas Ocampo era la crème de la crème… Por otro lado, Gombrowicz fue un autor marginal, vanguardista, poco conocido y reconocido, que, al final de su vida comenzó a recobrar mayor importancia, sobre todo en Francia, y posteriormente en el resto de Occidente. Los padres también se equivocan.

Pero esto no es lo más importante. En las palabras de Gombrowicz también hay un ápice de anarquismo, de actitud dadaísta más que saludable. Si la sombra de un escritor abarca un ámbito tan vasto, los escritores que se cobijen bajo sus dominios nunca tendrán su propia voz ni su propia personalidad. Esto es de cajón. No se trata tanto de matar a Borges o el Boom, como de jugar a aniquilarlos, aun sabiendo que nunca te podrás desprender de ellos. No es tanto matar, en un sentido literal, sino emanciparse. Decirles que después de ellos sigue habiendo vida.  Y ya de paso, gamberrear un poco, reclamar atención en otras literaturas, pues ante tanta elite y tanta endogamia institucional, los artistas periféricos que aportan otras voces, suelen quedar soslayados. Cuando uno está en el poder, la visión desde arriba suele olvidarse de los de abajo. Pero hay excepciones notables: ¿No son raros Ricardo Piglia, Javier Marías o Enrique Vila-Matas? Ellos se han ganado a pulso su prestigio, pero además de reconocer a los padres literarios, también han sabido buscar los tíos y hasta primos lejanos.

Recuerdo una vez, en un taller de escritura con Roberto Bolaño, cuando le pregunté por qué había en su actitud cierta hostilidad o rechazo hacia Octavio Paz o Pablo Neruda. Y él me respondió que no les odiaba, que eran grandísimos escritores, pero no los únicos, y que a veces su poder y su influencia eran tan grandes, que no permitía que las generaciones posteriores evolucionaran, y que era muy sano “matarlos”. Yo, me quedo con la frase de Gombrowicz glosada por Bolaño. Y añado: resuciten a Gombrowicz.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Tres, de Roberto Bolaño


Estos días he estado releyendo Tres, uno de los libros de poesía de Roberto Bolaño, y lo cierto es que cada vez que lo leo me gusta más. Su heterogeneidad. Su capacidad de síntesis de literaturas e influencias diversas. Su poesía narrativa. Su narración poética. Su mirada alucinada de la realidad. Añado un poema que constituye el último fragmento del tercer poemario del libro, titulado Un paseo por la literatura. El poema o fragmento en cuestión es el número 57:

Soñé que Georges Perec tenía tres años y lloraba desconsoladamente. Yo intentaba calmarlo. Lo tomaba en brazos, le compraba golosinas, libros para pintar. Luego nos íbamos al Paseo Marítimo de Nueva York y mientras él jugaba en el tobogán yo me decía a mí mismo: no sirvo para nada, pero serviré para cuidarte, nadie te hará daño, nadie intentará matarte. Después se ponía a llover y volvíamos tranquilamente a casa. ¿Pero dónde estaba nuestra casa?


(Roberto Bolaño, Tres, Ed. Acantilado).