lunes, 22 de junio de 2015

Julie Doiron: folk rock desde Canadá



El pasado 18 de junio tuve la oportunidad de ver en directo a la cantautora canadiense Julie Doiron (que está de gira por España) en la sala Fotomatón de Madrid. Doiron realizó un concierto de más de hora y media y se mostró más que cercana y divertida. Estuvo acompañada de otro guitarrista, y lo cierto, es que dejó claro su calidad sobre el escenario. Folk rock con pinceladas noise.



lunes, 15 de junio de 2015

Thomas Bernhard: someterse al Estado



Lo odia todo porque se odia a sí misma en su mezquindad.


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Solo se lo he fingido siempre todo a todo a todos, durante toda mi vida solo he fingido y representado, me decía en mi sillón de orejas, no vivo una vida real, una vida verdadera, solo vivo y existo una vida fingida, solo he tenido siempre una vida fingida (…).


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Y ahora pensaba que la profesora de instituto Schreker empezó a escribir también en los años cincuenta y siguió más o menos el mismo camino que Jeannie Billroth, es decir, el camino que va de joven talento a repelente artista oficial.


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Ser artista quiere decir en Austria, para la mayoría, someterse al Estado.



(Thomas Bernhard, Tala. Ed. Alianza, Traducción de Miguel Sáenz, 2007).

lunes, 8 de junio de 2015

Archivo Bolaño: 1977-2003 en Casa del Lector


Archivo Bolaño: 1977-2003. Casa del Lector, Matadero de Madrid.
El escritor Roberto Bolaño, autor de la musculosa Los detectives salvajes, es homenajeado en La Casa del Lector de Madrid con una exposición que ilustra su biografía, desde su joven exilio a México, partiendo de su Chile natal, hasta su llegada en los años ochenta a España, más concretamente a Cataluña, viviendo en la ciudades de Barcelona, Gerona y Blanes.
Lo mejor de la exposición es la multitud de manuscritos del autor, pues es posible ver desde cuadernos originales de algunos textos, como Prosa del otoño en Gerona, hasta poemas inéditos dedicados a Neal Cassady o traducciones de poetas anglosajones y francófonos. También abundan cartas, notas, o fragmentos de diarios, además de fotografías, muchas de ellas junto al escritor A. G. Porta (con quien escribió su primera novela, Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce), Enrique Vila-Matas o amigos y familiares, como su esposa o sus hijos. Los documentos fotográficos son también una parte importante de la exposición, si bien el fuerte son los documentos que confirman que su trayectoria empezó a gestarse mucho antes de que fuera unánimemente conocido y admirado en todo el mundo. Asimismo, encontramos recursos digitales que recogen algunas entrevistas al autor de 2666 realizadas hasta el momento de su muerte. Me gustaría destacar que figura una de la últimas que se le hicieron, y que publicamos en la revista www.deriva.org en un monográfico dedicado al autor en 2004. 



La exposición ilustra la interconexión de la obra bolañesca, las continuas redes que trenzaba en sus manuscritos y que el lector atento será capaz de desentrañar, que además sirven de germen de su producción literaria. Tras el recorrido por la exposición uno puede hacerse una idea de la capacidad del escritor hispanochileno para crear su mundo propio.
Después del mito en que se ha convertido Bolaño, lo verdaderamente importante es su obra. Aun así, la exposición permite un acercamiento a la figura del autor y permitirá al lector, como un detective romántico, seguir indagando en la realidad bolañesca a través de su obra.
“La verdadera imaginación es aquella que dinamita, elucida, inyecta microbios esmeraldas en otras imaginaciones. En poesía y en lo que sea, la entrada en materia tiene que ser ya la entrada en aventura” (Primer Manifiesto del Movimiento Infrarrealista).



Información de la exposición: aquí.

miércoles, 3 de junio de 2015

Pasolini, dirigida por Abel Ferrara




Pasolini, dirigida por Abel Ferrara (Italia, Francia, Bélgica, 2014).

Antes de nada, conviene aclarar que Pasolini no es un biopic, pues relata las últimas 48 horas de la vida del poeta, escritor y cineasta italiano, hasta que fue asesinado en una playa de Ostia, cerca de Roma. En este sentido, se podría comprar con Last Days, la película dirigida por Gus Van Sant que relata las últimas horas de Kurt Cobain. Pero solo como curiosidad, porque lo cierto es que ambas son muy diferentes, y a mí, en todo caso, me resulta mucho más atractiva la dirigida por el director de Gerry.

He de reconocer que Pasolini no me ha gustado mucho, por varias razones. Para empezar, no entiendo que se alternen en versión original el italiano y el inglés sin ningún tipo de justificación. Pasolini era italiano, y verlo hablar en inglés con su madre no solo se me hace raro, sino que me saca un poco de la película. Además, en otras escenas, habla en italiano con algunos personajes. Entiendo que Willem Dafoe (que interpreta de manera convincente al autor de Who Is Me / Poeta de las cenizas) es estadounidense, pero en ese caso, se me ocurren solo dos opciones: o se rueda íntegramente en inglés o se dobla al italiano, pero la mezcla que realiza Ferrara se convierte en un popurrí incómodo y nada realista.

Por otro lado, el filme combina los últimos días de la vida de Pasolini con escenas de un guión en el que el director de Teorema trabajaba antes de morir. No se puede negar cierta originalidad en la propuesta de Ferrara, que además sirve para homenajear al italiano. Hay algunas escenas, sobre todo hacia el final, que gozan de conmovedora belleza y desgarro, si bien la mezcla de esas historias no acaba de encajar. Aun así, la película tiene momentos sugerentes, como el símil entre la historia de Nunzio y Epifanio buscando la estrella que anuncia la llegada del Mesías y la presencia del propio Pier Paolo Pasolini como un mesías de Occidente, advirtiendo de sus inevitables venenos. "Estamos todos en peligro" recuerda el poeta.

Tampoco se puede negar que Ferrara parece haberse documentado, pues muchas escenas del filme necesitan la complicidad del espectador conocedor de Pasolini para comprender las elipsis y los datos no explicitados.

En todo caso, y a pesar de sus aciertos y desaciertos, el filme merece la pena por cuanto incita a la reflexión. De hecho, los fragmentos de las notas y entrevistas de Pier Paolo son para enmarcar, pues sus palabras siguen teniendo plena vigencia en 2015, lo que nos hace pensar hasta qué punto Occidente está inmerso en su propio Infierno. Pasolini las comenta en un contexto político y social, aunque creo que Ferrara ha sabido ampliarlas al contexto de la propia historia de Pasolini, lo que supone un gran acierto. Destaco dos de las frases del italiano: 1) “Somos inocentes y a la vez somos culpables”. 2) “Poseer y destruir”.


sábado, 23 de mayo de 2015

Hunter S. Thompson: palabras


-Feliz… -dije entre dientes, tratando de apresar la palabra. Pero es una de esas palabras, como “amor”, que jamás he entenddo cabalmente. La mayoría de la gente que trabaja con las palabras no tiene mucha fe en ellas, y yo no soy una excepción (sobre todo si hablamos de las grandes palabras como Feliz y Amor y Honrado y Fuerte). Son demasiado huidizas y sobremanera relativas cuando las comparamos con otras palabras pequeñas y humildes y cortantes como Gamberro o Barato o Farsante. Con éstas me siento cómodo, porque son desnudas y fáciles de retener, pero las grandes palabras son duras y tendrías que ser cura o necio para utilizarlas con un mínimo de seguridad y soltura.


(Hunter S. Thompson, El diario del ron, Anagrama, 2002. Traducción de Jesús Zulaika).

martes, 19 de mayo de 2015

Olive Kitteridge o la incomodidad de ser uno mismo



Olive Kitteridge es una serie que habla de sentimientos y emociones que todos podemos tener: soledad, celos, culpabilidad, remordimientos, frustración. La serie está focalizada en Olive, una mujer casada y con un hijo, frágil y compleja. Hasta ahí, podría parecer una historia más o menos normal, pero lo que ocurre, es que la historia funciona a partir de las elipsis, y ahí es donde la narración comienza a brillar, ya que queda al servicio del espectador dilucidar sobre los cortes, los silencios, y sobre todo, lo que no se muestra. En tan solo 4 episodios, esta miniserie llena de momentos incómodos e intensos, teje una historia de varios años con saltos en el tiempo y grandes interpretaciones, sobre todo las encarnadas por Frances McDormand, Richard Jenkins, Peter Mullan y Bill Murray. Se trata de un relato abrupto, cortante, como el personaje principal, como su vida.

El otro gran fuerte de esta miniserie es la fuerza psicológica de lo personajes, su profundidad, que resulta por momentos violenta. Puede que incluso más de uno piense que Olive, la protagonista (brillante actuación de Frances McDormand, que también produce la serie) está un poco pirada y que resulta antipática. Pero al final, uno se da cuenta de que Olive es como la mayoría: le faltan recursos para desenvolverse en situaciones incómodas, herramientas que le permitan desarrollar las relaciones sociales y manejar la inteligencia emocional. Al final, uno puede incluso sentir empatía por ella, porque tiene algo de cada uno de nosotros, tal vez querer ser comprendidos; tal vez querer que las cosas sean más fáciles y no tener que sentirnos culpables. Al final, Olive Kitteridge, podría hablar, aunque no lo parezca, de nosotros mismos, con nuestras infidelidades y desolaciones. Porque la infelicidad puede instalarse y casi pasar desapercibida. No obstante, el final es hermoso, luminoso. Y sorprendente como pocos.


 (Olive Kitteridge, dirigida por Lisa Chodolenko. HBO, 2014, EEUU. Miniserie de 4 episodios. Basada en la novela homónima de Elizabeth Strout).

lunes, 11 de mayo de 2015

Paul Auster: Autobiografía del ojo



Autobiografía del ojo


Cosas invisibles, enraizadas en el
frío, creciendo
hacia esta luz
disipada
en todo lo que alumbra. Nada
tiene fin. La hora regresa
al comienzo de la hora
en que respiramos: como si
nada fueran. Como si yo
no pudiera ver
nada
que no es lo que es.

En el límite del verano
y su calidez: cielo azul, colina púrpura.
La distancia
que sobrevive.
Una casa hecha de aire, y el flujo
del aire en el aire.
Como estas piedras
que se deshacen sobre la tierra.
Como el sonido de mi voz
en tu boca.

(Paul Auster, Desapariciones. Pre-Textos, 1996. Traducción de Jordi Doce).

Invisible things, rooted in cold,
and growing toward this light
that vanishes
into each thing
it illumines. Nothing ends. The hour
returns to the beginning
of the hour in which we breathed: as if
there were nothing. As if I could see
nothing
that is not what it is.

At the limit of summer
and its warmth: blue sky, purple hill.
The distance that survives.
A house, built of air, and the flux
of the air in the air.

Like these stones
that crumble back into earth.
Like the sound of my voice
in your mouth.