lunes, 18 de julio de 2022

Para ser estrella a medianoche, de Anne Waldman



Para ser estrella a medianoche, de Anne Waldman (Arrebato Libros, 2022. Traducción de Mariano Antolín Rato).

 

Se publica en España una antología de la poeta estadounidense Anne Waldman  en una edición bilingüe, traducida por el escritor y Premio Nacional de Traducción Mariano Antolín Rato. Nacida en Nueva Jersey en 1945, desde muy joven, se sintió atraída por la Beat Generation y acabó formando parte de ella.

 

Waldman es una poeta realmente prolija, con más de sesenta libros publicados, además de activista cultural y feminista, algo que podemos apreciar en sus poemas. También destaca su labor como performer y artista interdisciplinar, colaborando con músicos, realizadores de cine y videoartistas. Asimismo, es una importante divulgadora de la poesía beat, especialmente por ser la cofundadora, junto a Allen Ginsberg y Diane Di Prima de la Jack Kerouac School Disembodied Poetics en Naropa University de Colorado, fundada en 1974. Entre sus múltiples reconocimientos, destacan los premios American Book Awards o el Pen Center Award. Es una de las pocas autoras que quedan vivas de aquella generación que cambió el devenir de la poesía (y no solo de la poesía) del siglo XX. Con la publicación de Para ser estrella a medianoche se confirma el creciente interés (y necesidad) de editar en español a otros autores beat, más allá de la triada Ginsberg-Kerouac-Burroughs. Prueba de ello son las recientes publicaciones de, entre otros, Joanne Kyger, Diane Di Prima, Lew Welch, Michael McClure o Lawrence Ferlinguetti. Ahora le toca el turno a Anne Waldman, de quien ya se publicó un puñado de poemas en la imprescindible Beat Attitude. Antología de mujeres poetas de la generación beat editada y traducida por Annalisa Marí Pegrum en Bartleby en 2016. Pero aquella era una antología generacional y ahora podemos ahondar más en la autora.

 

Lo primero que llama la atención de Para ser estrella a medianoche, es su carácter permeable, abierto a otras referencias y registros. Los poemas de Waldman se construyen desde la intertextualidad, así como la hipertextualidad, pues, por un lado, son textos que aluden a otros, tanto de la propia Waldman como de diferentes autores con los que genera vínculos y crea un contexto. Por otra parte, son fragmentos de diversos registros que incluyen lo extrapoético y que se complementan entre sí. Además, pueden leerse de manera independiente, como cartas breves o textos de corte reflexivo y descriptivo que se intercalan entre los versos, creando varias capas. En esa amalgama de frases, versos y fragmentos heterogéneos, se pueden rescatar algunas frases que suenan como aforismos: “Era más fácil pensar en el fin del mundo que en el del Capital” o metáforas brillantes como “semen nuclear”. También acuña expresiones más filosóficas, como “El imperio contemporáneo tecno-porno-punk”o “base tanato-pornográfica” refiriéndose al momento actual.

 

En esa escritura híbrida a la vez que metadiscursiva, destacan las glosas o introducciones que hay antes de cada poema, realizadas especialmente para esta antología. Waldman plasma, a modo de introducción, unas palabras donde aclara por qué ha escrito cada poema, e incluso, revela cómo se germinó su escritura. A veces sorprende por la disparidad de influencias que confluyen con naturalidad en un mismo texto.

 

El libro se divide en 10 poemas largos que evidencian su potencia poética. La mayoría son textos de poemarios recientes que indagan en sus preocupaciones más presentes. En “Yo soy el guardián” rinde homenaje a Jack Kerouac: “Querido Jack Kerouac / que prefirió morir a ser famoso”. Es cierto que el autor de En el camino murió alcoholizado y envuelto en un halo de soledad, alejado de la fama que se granjeó en los años 50, pero su legado ha ido ganando adeptos (por cierto, este año se celebra su centenario). De él, dice que es “eterno guardián, protector del lenguaje”, una bella manera de reconocer su valor. Waldman se muestra siempre generosa y reconoce sus influencias. Por ejemplo, dice de John Cage que es el artista por excelencia del siglo XX. No obstante, también es capaz de desmitificar o cuestionar a algunos de sus maestros, aludiendo al “imperialismo y capitalismo cultural” de Antonin Artaud y Ezra Pound, o la “academización” del lenguaje poético desde el privilegio de figuras como Gertrude Stein y Charles Olson.

 

Waldman deja claro su preocupación por el poeta comprometido: “¿Adónde ir? ¿Qué es ser poeta ahoraPasaremos felizmente desapercibidos, en una zona temporalmente autónoma donde estaremos mirando la imagen completa…”. Prueba de ello es “Esta es la realidad antitética”, un “poema de protesta” sobre la situación más reciente de la pandemia, con su consiguiente colapso general. Sin embargo, desde ese lugar es donde ella escribe sus “aullidos”: “Estamos aquí para reavivar belleza y sabiduría / Intentamos que sea posible un arte / que transforme & renueve / Intentamos conseguir revivirlo ya”. Su implicación la lleva a viajar a la frontera mexicana para ser testigo de las penurias por las que pasan los niños: “Lo que está pasando en la frontera es insoportable”.

 

“Ceremonias en el mundo del Gong” es un poema vanguardista, con estructura de collage que aglutina registros distintos, mezclando verso y prosa, como estratos que se superponen para formar un mosaico. Otros, como “Luz bloquea coda” contiene partes aparentemente disconformes, que, como ella misma reconoce, forman un “montaje de fragmentos e interjecciones sobre acontecimientos actuales”, incluyendo cartas y poemas. Incluso, pueden rescatarse fragmentos de sus largos poemas a modo de haikus: “un lugar en sombra / cerca del álamo / ¿dónde está mi as oculto?”.

 

Otro de los elementos que vertebra su poesía es la influencia del budismo, algo común en muchos compañeros de generación que introdujeron prácticas orientales en sus poéticas como una liberación de la mente frente a los mecanismos de control del Capitalismo. Waldman, budista practicante, integra su filosofía con naturalidad en su discurso.

 

El posicionamiento feminista es otro de sus temas más candentes. En “Truco o muerte” rinde tributo a la poeta Joanne Kyger (perteneciente al movimiento Renacimiento de San Francisco, así como a la Generación Beat) a la vez que se rebela frente al patriarcado: “poeta-ladrona / clava la estaca para señalar tu camino”. En “Feminismo engañoso” reacciona frente a la LGBTQfobia y la misoginia institucional.

 

Al final, se evidencia cierta influencia y reconocimiento de sus compañeros John Giorno, Patti Smith, Allen Ginsberg, Diane Di Prima, Joanne Kyger o el compositor John Cage, si bien se abre a otros autores contemporáneos, como el filósofo español Paul B. Preciado, al que denomina “pionero”. E incluso, hay reconocimiento para Lorca, ya que cierra su largo poema “Luz bloquea coda” con unos versos enigmáticos del poeta granadino (en las fotografías que se adjuntan al principio del libro, vemos a Anne Waldman en una exposición de Lorca en la Residencia de Estudiantes de Madrid).

 

El libro está editado y traducido con esmero, y se nota. Desde la portada nacarada que juega con el plata y el morado, donde se intuye el rostro de la autora, hasta las distintas tipografías y fotografías que redondean una maquetación muy cuidada.

 

Finalmente, la lectura de estos poemas supone una mirada hacia el exterior, pero también desde el exterior, pues refleja distintas problemáticas contemporáneas (género, racismo, refugiados…) que se desbordan por sí mismas. Por eso su poesía habita en el espacio público, denunciando las injusticias. La poeta estadounidense se compromete también con el lenguaje, desprejuiciándolo de su anquilosamiento institucional. Además, esta antología evidencia muchas de las temáticas o preocupaciones de la Generación Beat, como el budismo, la deshumanización del Capitalismo, la espontaneidad o la intertextualidad.


(Reseña publicada originariamente en Vallejo & Co en junio de 2022).

 

 

 

martes, 12 de julio de 2022

Rubén Martín: un poema



Acorralados en.

Sitiada por.

Existo porque.

Hallando qué.

Cosido a.

Buscando

desde.


(Rubén Martín, Nihiloma. Ediciones Liliputienses, 2020).

sábado, 2 de julio de 2022

martes, 28 de junio de 2022

El año del Búfalo, de Javier Pérez Andújar



Pongamos que estamos en 1973, año del Búfalo para los chinos; pero no para los búfalos. Los trabajadores llevan bolsas con el emblema de los Juegos Olímpicos de Múnich del año pasado. Corre por una parte del mundo el año 1973 y, sin embargo, en España sigue siendo 1939, y si no, 1492. Lo de 1992 fue un espejismo. Se lleva lo retro, y esta vez la moda regresa al 73. Pero el día menos pensado nos dicen que aquí vuelve a ser 1939 y que Hitler ha vuelto a invadir Polonia.


(Javier Pérez Andújar, El año del Búfalo. Anagrama, 2021).

martes, 21 de junio de 2022

Separación: ser o no ser entre los “dentris” y los “fueris”




La serie dirigida por Ben Stiller y Aoife McArdle y creada por Dan Erickson es una distopía sobre la alienación laboral y las formas de control de las corporaciones que someten a los sujetos a su antojo. Heredera de las mejores distopías literarias -Un mundo feliz, 1984, Fahrenheit 451- y cinematográficas Eternal Sunshine of the Spotless Mind, dirigida por Michel Gondry y escrita por Charlie Kaufman o  Black Mirror, dirigida por Charlie Brooker-, Separación tiene a un protagonista que poco a poco va “despertando” de su letargo alienante y los episodios muestran ese desarrollo, llegando a ramificarse en otros personajes secundarios y en situaciones insólitas.


Los episodios contienen suficientes dosis de extrañamiento e inquietud como para removerse en el sillón y esbozar una sonrisa de incomodidad. Hay humor e ironía y se agradece. El extrañamiento viene por un lado, del inmobiliario vintage y la mezcla de dispositivos electrónicos actuales con otros antiguos. Así, vemos ordenadores setenteros, que recuerdan a los primeros Apple y pantallas en 8 bits con móviles actuales. Coches europeos de los años 70 y 80 (Volvo, Peugeot) en una ciudad típicamente norteamericana y planos grandes compuestos por carreteras, casas y edificios que sugieren aislamiento e incomunicación, algo que recuerda al pintor Edward Hopper, junto a una planificación estilizada y ritmo pausado donde hay cabida a los pequeños detalles que tienen más importancia de la que pueda parecer. Además, hay escenas que tienen ya su valor por sí mismas y que difícilmente se me olvidarán por un tiempo.





Uno de los aciertos de Separación es que en ningún momento sabemos a qué se dedica la empresa Lumon, donde desempeñan su labor los protagonistas y los propios trabajadores se lo preguntan, sin obtener respuesta. Ellos se dedican a trabajar y producir. Se penalizan la curiosidad y la búsqueda de la verdad. Por momentos, hay escenas que parecen extraídas de las novelas América o El castillo de Kafka, debido a los laberínticos e interminables pasillos y situaciones absurdas que viven los protagonistas en un modelo social incomprensible para el individuo que quiere saber cómo funciona, pero la burocracia y el control anulan su libertad y genera su frustración.


La novedoso aquí es la idea de “separación”, ya que los trabajadores de Lumon han aceptado por sí solos asumir una separación de los recuerdos entre los “dentris”, ellos mismos cuando están trabajando, y los “fueris”, ellos cuando están fuera del trabajo, pero ninguno puede acordarse de su “otro”, porque precisamente su vida está escindida en dos, de ahí el nombre de “separación”. Lo curioso, es que los “dentris” acaban conectando a nivel emocional, motivando solidaridad y compañerismo, algo seguramente con lo que no contaban sus jefes, y esto les lleva a revelar parte de la complejidad en la que están metidos. Como toda buena distopía, al final los temas son la sociedad de control que intenta anular al individuo y manipula sus emociones con fines corporativos.




Aparte de una dirección muy eficiente, hay un reparto heterogéneo que funciona de manera homogénea, destacando Adam Scott, Britt Lower, Patricia Arquette, John Turturro y Tramell Tillman.


(Separación -Severance-, creada por Dan Erickson y dirigida por Ben Stiller y Aoife McArdle. EEUU, 2022. Ver en Apple TV).

lunes, 13 de junio de 2022

domingo, 5 de junio de 2022

Elise Cowen: “Fácil amar”



Fácil amar

a los POETAS

Su

ESPLENDOR

Derramándose sobre todas las páginas

Extorsionando arco iris diminutos


Fácil amar

a los POETAS


Su


ESPLENDOR

Derramándose sobre todas las páginas

vertiéndose

Sobre mi regazo.


*


Easy to Love

the POETS

Their

SPLENDOUR

Falling all over the pages

Extorting atomic rainbows


Easy to Love

the POETS


Their


SPLENDOUR

Falling all over the pages

into

My lap



(Elise Cowen, Beat Attitude. Antología de mujeres poetas de la generación beat, Bartleby, 2015. Traducción de Annalisa Marí Pegrum).